Luces, cámara y Bienvenidos. Una explosión de luz y música saluda a los que acuden al Espacio Raro de IFEMA a presenciar Resistiré, El Musical, una obra que pretende recuperar la notoriedad de los años noventa y que eleva al público a un éxtasis a través de los grandes hits de la música nacional.

Toni, Gloria, Marty, Susi y Domingo son un grupo de amigos que están dispuestos a vivir su último año de instituto de la manera más intensa posible. Con la fiesta de graduación en la mira de todos, la juventud, la diversión y el amor son los ingredientes que se cuecen en el espectáculo que alberga la Feria de Madrid.

Entre exámenes de matemáticas, fiestas y relaciones, los protagonistas de Resistiré, El Musical narran un relato sencillo que acompañan con canciones como la que da nombre al musical, Bailando de Alaska, Como yo te amo de Rocío Jurado, Escuela de calor de Radio Futura o incluso el Que viva España de Manolo Escobar.

Tráiler de Resistiré, El Musical.

¿Años 80 o 1994?

La obra de Sara Abilleira, en coproducción con R.E.M. Entertainment y 33pd, triunfa a la hora de entretener, pero se queda vacía en el guion: el diálogo entre los protagonistas peca de predecible y en ciertos momentos uno no parece estar rememorando los años 90, sino la década previa.

El despliegue audiovisual acompaña a los actores, así como la música y el canto en directo, sin embargo, muchos temas que suenan en la obra recordaban casi más a la movida madrileña que a 1994 -año en el que se sitúa Resistiré, El Musical.

La primera mitad concentra gran parte de la diversión, mientras que la segunda suaviza el tempo y desarrollo de la historia: uno de los personajes tendrá que enfrentarse a un duro duelo que ocupará gran parte del relato, pero que deja muchos huecos en la narración. Se pasa de un éxtasis musical, a un drama instrumental. De blanco a negro, sin medias tintas.

Irene, una asistente que acudió al evento, confiesa que ha «pasado un buen rato” y “he recordado mi adolescencia”, un sentimiento que sala pareció compartir cuando, al terminar, todos se unieron en los cánticos y aplausos.

En definitiva, Resistiré, El Musical son dos horas de música y entretenimiento para los que, en plena pandemia, busquen un espectáculo seguro que les haga olvidar la situación actual. Sin embargo, la obra se queda a medio gas en su conjunto y no termina de aprovechar todo los recursos de la producción.