Ocurren de modo inesperado. Dicen que son impredecibles. El temor de los pescadores del mar Cantábrico lleva su nombre. Las galernas han dejado rastros de drama, plegarias y angustia durante siglos. Suceden cuando nadie lo espera, cuando el cielo promete que será un día tranquilo, cuando el mar en calma traiciona y el viento concede unos minutos para que todo se transforme de forma súbita.

En la costa vizcaína muchos no olvidan la galerna de 1878, la que se llevó la vida de 350 arrantzales, pescadores, de localidades como Ea, Lekeitio o Bermeo. Aquella galerna del 20 de abril de aquel ‘Sábado de gloria’ de hace 143 años, fue el comienzo, la primera letra de la obra que ha encumbrado a la escritora bilbaína Alaitz Leceaga con su tercera novela, Hasta donde termina el mar (Editorial Planeta). La historia, el modo de contarla, le ha hecho merecedora del premio Fernando Lara de novela 2021.

Todo comenzó hace algo más de dos años. Conocer aquel trágico suceso frente a la costa vizcaína le impacto demasiado a Leceaga (Bilbao, 1982) como para dejarlo pasar. Aún hoy se conmueve por las consecuencias que algo así pudo dejar en localidades costeras tan pequeñas como Ea (800 habitantes) a comienzos del siglo pasado: “Tuvo que ser enorme, 350 viudas, 350 huérfanos… una tragedia que golpeó a toda la comunidad”.

La trama de ‘Hasta donde termina el mar’, en el corazón del Golfo de Vizcaya, comienza con un temporal, con una galerna mortal. Una tragedia vista desde tierra, con impotencia mientras las olas del Cantábrico devoraban un buque más, el ‘Annabelle’, capitaneado por el abuelo de Dylan y Ulises. Tampoco esta vez dejó supervivientes. Desde la lejanía, los dos hermanos ven cómo la embarcación se hunde y su abuelo con él. Pero aquella tragedia vino acompañada de un extraño quiebro del mar agitado, la aparición de una joven, vestida con un traje de novia, que flota inconsciente ante sus ojos.

Suspense y misterio

Aquella misteriosa y bella joven que Dylan y Ulises rescatan y logran reanimar, suscitará el misterio propio de una sirena marina. Su parecido con otra joven desaparecida veinte años atrás multiplicará miedos y preguntas. Sin memoria ni habla, el misterio no podrá ser resuelto hasta que más adelante Ofelia recupere sus recuerdos.

Más tarde, las desapariciones comienzan a sucederse en Ea y sus alrededores. Todas chicas jóvenes, de origen humilde, que desaparecen inundando de tragedia el pequeño municipio. A cada desaparición le sucede otro fenómeno misterioso, la aparición de una corona de lirios blancos en el mar. Unos acontecimientos que llevarán a los protagonistas a investigar por sus medios al autor de las desapariciones. Junto a las indagaciones detectivescas, los secretos familiares, sociales y el amor avanzarán de forma paralela en un clima de intriga y tiniebla constante.

“Se trata de una historia ambientada en la Ea de 1901 en un ambiente de suspense y algo de terror. Todo acompañado de elementos y personajes que formaban parte de las leyendas del lugar, junto a los paisajes y las tradiciones”, recuerda Leceaga. La Editorial Planeta pubolicó  ayer oficialmente la novela y lo hizo con una visita guiada por algunos de los lugares más emblemáticos de la obra, como Mundaka, Ea, el Faro de Santa Catalina de Lekeitio… “Una cosa que me sorprendió al documentarme fue descubrir cómo el recuerdo de aquella galerna sigue aún muy presente en el lugar. Aún escuchas a gente recordar que su abuelo o un familiar murió en ella…”.

En Hasta donde termina el mar, además de los personajes centrales de la intrigante historia, el paisaje y la naturaleza se convierten en un elemento clave más, en un protagonista esencial de la trama. Las calles estrechas de Ea, las cuevas del mar, los acantilados, la niebla y el peso de las leyendas, la naturaleza…, todo, de algún modo, es un actor más que puede cambiar nuestras vidas”.

La ‘magia’ de Ea

Leceaga no tenía vínculo alguno con Ea pero fue precisamente la particularidad y la conservación de la localidad, la que le llevó a fijarse en ella –“está con los edificios y muchos de los lugares como en 1900”-, lo que le llevó a ubicar su historia en este municipio: “Es un lugar que aún conserva el encanto del tiempo en el que transcurre la historia. Paseando por sus calles te puedes sentir como los personajes”, asegura mientras recorre algunos de sus rincones: la tienda, la casa azul, el puente de 1812, la playa, el camino a la atalaya, la ermita donde se pedía protección… “Esa magia la tiene en otros aspectos. Ea es un nombre con dos vocales, un pueblo con dos orillas, con dos iglesias…”.

La autora posa en el puerto de Mundaka (Bizkaia) junto a su novela.

Las desapariciones de jóvenes y el miedo que se extiende por Ea y la zona costera son junto al caso de Ofelia y su pasado misterioso el eje de la historia. Junto a Katixa, la labor detectivesca ante la figura de Barba Azul esta muy presente. También el amor, la rivalidad entre los dos hermanos Dylan y Ulisise por el amor de Ofelia actúan como motor de la novela, en la que no faltan los conflictos familiares, el peso de la muerte, el legado familiar o las tradiciones y creencias.  

Alaitz Leceaga logra con Hasta donde termina el mar el mayor galardón y reconocimiento alcanzado hasta ahora.

Se trata de su tercera novela tras la publicación de Las hijas de la tierra y El bosque lleva tu nombre.