Cultura

La cesión de la Dama de Elche reabre el debate sobre el 'Guernica' o 'El fusilamiento de Torrijos'

Aquella «casualidad» confirmó la existencia de lo que más tarde sería uno de los vestigios íberos más estudiados de la Península. Tallado en piedra caliza que data entre los siglos IV y V a.C, el busto de la Dama de Elche se descubrió el 4 de agosto de 1867 mientras un grupo de jornaleros realizaba el desmonte de la ladera sureste de la localidad de La Alcudia, en Valencia. El golpe de azadón de uno de ellos contra una piedra descubriría la mayor joya de la cultura ibérica, de 65 kg de peso y 56 cm de altura. Y también la más cuestionada.

Las hipótesis sobre su función han sido tantas como las dudas acerca de su estructura, pero si hay algo que rodea a la Dama ricamente ataviada y de facciones perfectas en los últimos años, es lo que concierne a su lugar de exposición. La Dama de Elche pasó de ser exhibida en el balcón de la casa del doctor Manuel Campello, propietario de los terrenos donde fue hallada, a ser propiedad del Louvre tan solo dos semanas después de su descubrimiento y hasta el 8 de febrero de 1941, cuando se instaló en el Museo del Prado tras el convenio de intercambio por Francisco Íñiguez, en representación del gobierno español, y por Louis Hautecoeur, Director General de Bellas Artes, representante del gobierno francés; y más tarde, en 1971, a su actual ubicación, el Museo Arqueológico Nacional (MAN).

Imagen de archivo del traslado de la ‘Dama de Elche’ al Museo del Prado el 8 de febrero de 1941.

La escultura íbera ha abandonado dos veces Madrid para ser trasladada a su lugar de origen. La primera, en 1965, con motivo del séptimo centenario del Misterio de Elche; la segunda, en 2006, cuando permaneció expuesta durante medio año en el Museo Arqueológico y de Historia de Elche que ahora la espera por ¿tercera y última vez?: «Estamos en la antesala del retorno de la Dama a Elche», afirmaba el alcalde ilicitano, Carlos González, el pasado agosto mientras apelaba a la buena sintonía con el nuevo ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta: «Estamos empezando a recorrer un camino dirigido a conseguir que el Ministerio autorice la cesión temporal de la Dama, un objetivo que veo realista y viable y que debe culminar con una gran exposición de arte íbero vinculada al 125 aniversario del hallazgo».

El primer edil socialista indicaba por aquel entonces que las conversaciones mantenidas con el Ministerio de Cultura apuntaban al regreso de la Dama de Elche a la localidad que le da nombre en el segundo semestre de 2022. Sin embargo, nada le haría presagiar el debate sobre la descentralización del patrimonio histórico y artístico alrededor de la escultura íbera, que se generaría unos meses después y estallaría con la dimisión el pasado martes, de la directora general de Bellas Artes, Dolores Jiménez-Blanco, que llegó a su cargo en septiembre de 2020 a propuesta del entonces ministro del ramo, José Manuel Rodríguez Uribes; y el reculo del propio estamento bajo la dirección de Iceta a esas afirmaciones este mismo viernes aclarando que «no (se) contempla ningún plan para el traslado o devolución de las obras patrimoniales. No hay decisión, ni intención, ni partida presupuestaria, ni plan de futuro que disminuya el papel de los museos nacionales ni afecte a la integridad de sus colecciones. Las peticiones de obras son legítimas, pero en la decisión del Ministerio siempre primará el deber institucional de protección y conservación del patrimonio histórico y cultural del país».

La cesión de la Dama, «un objetivo absolutamente irrenunciable»

Y es que pese a que fuentes del Ministerio indican que Jiménez-Blanco ha manifestado su deseo de volver a la enseñanza universitaria como motivo principal de su dimisión, todo apunta a un polvorín de tensiones con el equipo de Iceta por las informaciones contradictorias respecto al futuro del patrimonio y destino final de obras tan emblemáticas como la Dama de Elche, y su negación de mover estas joyas arqueológicas de su lugar de custodia y conservación. Y sea como fuere, la polémica está servida.

El regreso de la Dama de Elche a su ciudad es, pese a los últimos acontecimientos, un objetivo «absolutamente irrenunciable» para la localidad, tanto desde un punto de vista sentimental como económico. González, que ha afirmado que desconoce los motivos de la dimisión, ha admitido que la posición «mayoritaria» entre los técnicos «no es proclive» a la cesión del busto, pero ha hecho hincapié en que el equipo de gobierno ilicitano seguirá «recorriendo el camino marcado» para que llegue cedido en el último trimestre de 2022: «A finales de 2019 el entonces ministro de Cultura, José Guirao, se comprometió a autorizar una cesión temporal sometida a varias condiciones lógicas que nosotros asumimos: elaborar plan museológico, un plan museográfico y adaptar el MAHE para llevar a cabo una gran exposición de arte ibérico».

Fuentes cercanas al alcalde han asegurado además a este medio, que está a la espera de una próxima reunión con el ministro Miquel Iceta, o con quien delegue, para lograr la cesión temporal de la Dama, algo por otra parte, que divide a entre quienes quieren que sea una cesión temporal (PP y PSOE) y los que anhelan que se quede definitivamente (Compromís): «Estamos trabajando con la Generalitat, con el Gobierno de España y con la dirección del Museo Arqueológico Nacional en torno a una estrategia y un objetivo claramente definitivo. Estamos trabajando parea conseguir una cesión temporal», señalan poniendo el foco en que «es contraproducente» que haya iniciativas que reclamen la cesión permanente de forma unilateral y al margen de las negociaciones del Ayuntamiento con la Generalitat, el Gobierno de España y el Museo Arqueológico Nacional.

«Una palanca para la recuperación del sector turístico»

Desde el Ayuntamiento de Elche, apuntan a que «el retorno de esta valiosa escultura no solo supone dar satisfacción a un anhelo colectivo o al deseo de toda la ciudad, sino que queremos que se convierta en una palanca de impulso turístico y cultural del municipio, así como en un factor que contribuya a dinamizar la economía y el empleo».

En este sentido, expresan que «el Ministerio de Cultura tiene que entender que de este modo la pieza cobrará todavía más valor y que con la Dama en nuestro municipio ganamos todos y no pierde nadie, porque esto es la descentralización de la cultura. Vamos a seguir detrás de la cesión temporal de la Dama en el año 2022; una cesión temporal planteada en los mismos términos en los que venimos trabajando desde hace tiempo. Estamos convencidos de que la cesión temporal de la Dama sería un elemento que impulse de una forma extraordinariamente notable la visibilidad nacional e internacional de nuestra ciudad para, así, estimular un sector que es clave para la actividad económica y el empleo».

Además, el alcalde de la ciudad Valenciana ha recordado que, en 2006 y sin apenas estrategias publicitarias ni casi redes sociales, en los seis meses que estuvo en Elche, la Dama recibió 400.000 visitantes, el 80% de fuera de la Comunitat Valenciana, lo que le permite vaticinar que si se lograra ahora su exposición durante un año se rebasaría el millón de turistas.

Miedo a un posible efecto domino

Pero, si la Dama de Elche vuelve a la localidad donde fue hallada, ¿debería El Guernica viajar al País Vasco o El fusilamiento de Torrijos a Málaga? La polémica ha vuelto a suscitarse, y es que, pese a que técnicos y conservadores de los museos nacionales que las acogen estiman que mover estas piezas compromete su conservación, la reclamación del PNV del Guernica de Picasso o las pinturas murales de Sant Climent de Taüll en el Museo Nacional de Arte de Catalunya, no cesan.

Sin ir más lejos, tras lo acontecido con la Dama de Elche, Adelante Andalucía reclama al Gobierno de España la devolución de La Dama de Baza, una joya del arte íbero del siglo IV a. C, a su lugar de origen, con motivo del 50 aniversario de su descubrimiento. En un comunicado, los andaluces consideran una «aberración» que casi medio siglo después se siga mantenido un «expolio ordenado por la dictadura franquista», máxime cuando es una «reivindicación histórica de un momento culturalmente muy potente en Andalucía que tiene acondicionado un museo que la albergue».

Será preocupante cuando tras un acuerdo de devolución haya miles de peticiones reclamando lo mismo»

Consejo Internacional de Museos

Hechos como estos preocupan «y mucho» a los expertos que deben autorizar la cesión temporal de piezas y temen un posible «efecto domino»: «Será preocupante cuando tras un acuerdo de devolución haya miles de peticiones reclamando lo mismo. Hay que ser conocedor de que cada caso es diferente y debe someterse al criterio de los técnicos», plantea Luis Pérez, secretario en España del Consejo Internacional de Museos (ICOM), que ve «preocupante» que las reivindicaciones de trasladar una obra de un lugar a otro «se tiñan de intereses políticos que priman por encima de la historia, las referencias culturales, la procedencia o los criterios técnicos y recomendaciones de los profesionales».

En este sentido, desde el mismo organismo recuerdan que cuando se descubrieron gran parte de las piezas que hoy integran el Museo Arqueológico Nacional, «no había museo en los lugares de origen y el Arqueológico era el lugar donde tenían que ir». Igualmente, instan a que se tenga en cuenta su Decálogo de recomendaciones para los casos de reclamación de bienes culturales de los museos, donde se hace hincapié en que «ni se deben poner en peligro los bienes, ni las reclamaciones deben atentar contra la integridad básica ni el discurso de un museo, ni afectar categóricamente a aquellos bienes que mantienen en pie esos principios esenciales», admiten.

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