El cierre del año operístico del Teatro Real llega con el estreno de La sonnambula de Vincenzo Bellini (1801-1835), una nueva producción del Real en colaboración con el Teatro Nacional de Tokio, el Liceu de Barcelona y el Teatro Massimo de Palermo. El coliseo madrileño ofrecerá 13 funciones de la nueva producción entre el 15 de diciembre y 6 de enero en coproducción.

Amina está apunto de casarse con su amado Elvino, pero es sonámbula y por la noche aparece en casa de otro hombre. Sin prueba alguna, sin defensa posible la sociedad en la que vive la joven la condena por haber engañado a su prometido. Una sociedad en la que la mujer no tiene mucho que decir y que la ópera subraya.  

«Es algo que sigue pasando en España y tenemos el referente dentro y cercano, si no es a nosotras es a alguien muy cercano. Sabemos muy bien de lo que hablamos y, desgraciadamente, no hemos aprendido mucho desde hace 200 años. El nivel de femicidio es altísimo. Es simplemente tal y como trata la sociedad la sociedad y Elvino a Amina”, asegura la directora de escena Bárbara Lluch. “Nos ha resultado fácil porque los referentes los tenemos cercanos, en España o en Irán, si nos vamos más lejos. Está en el telediario día a día. Por eso, lo tenemos más fácil porque sabemos cómo es la ansiedad de Amina de ser juzgada y de conseguir los patrones que la sociedad quiere», añade.

Bárbara Lluch crea una sociedad rural cerrada, supersticiosa y hostil, al que acompasa el vestuario de Clara Peluffo y en la escenografía diseñada por Christof Hetzer,  bajo la iluminación de Urs Chönebaum.

El sonambulismo es una tema muy representativo del espíritu romántico por la trascendencia de lo racional, la ensoñación y la ‘verdad’ escondida en el inconsciente. En esa verdad que a la luz del paso del tiempo ha quedado como una mirada muy machista. Joan Matabosch, director artístico del Teatro considera que La Sonnambula es una obra «contra la incultura y el fanatismo». Matabosch cree que es una ópera que no ha sido muy bien tratada de manera injustificada. «Posee una mala fama injustificada”, ha asegurado.

En el reparto de esta Sonnambula destaca el debut en Madrid de Nadine Sierra que alternará el papel de Amina con Jessica Pratt, completan el reparto Xabier Anduaga y Francesco Demuro (Elvino); Rocío Pérez y Serena Sáenz (Lisa); Roberto Tagliavini y Fernando Radó, (El conde Rodolfo) y Monica Bacelli y Gemma Coma-Alabert (Teresa). Destaca además el coro del Teatro Real que ejerce el papel condenatorio de una sociedad que juzga precipitadamente a la mujer. “Hay que destacar que las óperas no son fantasía, la ópera es realismo, la audiencia tiene que creer que eso es cierto y lo es», aseguró en rueda de prensa Nadine Sierra.

El nivel de femicidio es altísimo. Es simplemente tal y como trata la sociedad la sociedad y Elvino a Amina

Bárbara Lluch

Maurizio Benini, experto en el repertorio lírico italiano, es el responsable de la dirección musical: «Es un libreto que muestra una historia muy frágil, pero Bellini crea un equilibrio y estructura que funciona a pesar de que el libreto ofrezca pocas posibilidades desde el punto de vista dramaturgo», afirma. Para Benini el triángulo formado por Amina, Elvino es una particularidad muy destacable en esta obra. 

Por otro lado, el director artístico del Teatro Real Joan Matabosch ha hecho referencia a la «mala fama injustificada» de la obra, y ha expresado que a veces en el mundo de la ópera «se repiten estupideces» que se acaban creyendo. Además, ha indicado que es una obra «contra la incultura y el fanatismo».