El boom lector que se extendió entre los españoles durante la Covid se vio reflejado en la primera Feria del Libro de Madrid de 2021 que, excepcionalmente, se celebró en septiembre. Las colas eran doblemente largas: la distancia de seguridad y las ganas de libros se unieron para formar líneas humanas de récord. Una de ellas llamó la atención del agente literario y escritor Pablo Álvarez.
“¿Quién será?”, se preguntó. Era su representada, Silvia Hervás (Valencia, 1989), que firma los libros que escribe bajo el pseudónimo de Alice Kellen. Esa tarde terminó dedicando ejemplares a sus lectoras en un banco del Parque del Retiro, cuando la feria ya había cerrado y aún esperaban su turno. En ese anochecer, iluminando las firmas con el móvil, se materializó la gran apuesta de Álvarez.
Años atrás, el agente tuvo que coger el tren varias veces a Valencia para convencerla de que trabajaran juntos. La autora ya había vendido muchos libros en Amazon y en Urano, pero Álvarez apostaba por introducirla en la maquinaria editorial del grupo Planeta y la convenció tomando muchos cafés con ella en la estación del AVE.
La apuesta salió ganadora. Tras vender tres millones de ejemplares, verá este 5 de junio el estreno en cines de la película basada en su novela homónima Todo lo que nunca fuimos, protagonizada por Maxi Iglesias y Margarida Corceiro. Acaba de publicar El club del olvido y en julio llegará a Netflix la adaptación de Feria del Libro de Madri. El sábado pasado se pudieron ver de nuevo largas filas de lectoras con sus libros en la Feria del Libro de Madrid.
¿Cuál es su límite? “Alice ha crecido muchísimo como autora; venía de obras más juveniles, pero ha dado el paso hacia historias más maduras que han funcionado muy bien”, asegura su agente. Álvarez destaca como gran mérito que “ha sido capaz de sostener un éxito bestial. Me decía: ‘no sirvo para esto, no quiero estar en público, no quiero exposición’”.
Kellen se reconoce tímida. “Escribir es justo lo contrario a la parte promocional; no me gusta ser el centro de atención”, asegura a El Independiente. No sabe ni cuántos libros ha vendido. “La editorial lleva la cuenta, pero yo no tengo ni idea”. Empezó porque escribía diarios, pero “con el tiempo la ficción se abrió paso”. Entonces decidió autopublicar en Amazon y descubrió que enganchaba.
Salió de su zona de confort tras cinco novelas y dio el salto a Planeta, superando su rechazo a la exposición pública. En sus debates internos ,fruto de su evolución personal y profesional, llegó a plantearse escribir con su nombre real, Silvia Hervás, para distanciarse de su etapa anterior, pero ahora lo descarta y convive con naturalidad con su seudónimo. “Al principio me daba libertad porque nadie sabía quién era. Publicaba en Amazon como algo separado de mi vida. El nombre viene de Alicia en el país de las Maravillas y de una autora que me gustaba, Marian Keyes”, explica.
“El club del olvido es un poco distinto a mis anteriores trabajos; mi escritura ha ido evolucionando. Tiene un aire más actual en su forma. He explorado ya este tono, con personajes en una etapa de cambio hacia la vida adulta. No hay una diferencia abismal, pero sí elementos nuevos”, afirma. Esa evolución no ha alejado a su público, que, según la autora, también crece con ella.
Asume con naturalidad el paso de sus historias al lenguaje audiovisual. “Siempre hay diferencias entre una novela y su versión cinematográfica, pero lo llevo bien. Hay cosas que funcionan en un formato y no en otro. Lo mejor es confiar en el equipo y aceptar los cambios yo lo he vivido con curiosidad e ilusión”.
La escritora experimenta el éxito como parte de un aprendizaje constante. “Está muy interesada en todo lo relacionado con la literatura. Es una gran lectora, tiene treinta y pocos años y mucho interés en evolucionar”, destaca su agente. “Tiene algo difícil de explicar: una magia muy especial que no busca y que simplemente aparece”, añade.
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