Richard Learoyd (Nelson, Reino Unido, 1966) lleva dos décadas haciendo fotos con su cámara oscura. Se trata de una gran cámara de estudio diseñada y fabricada por él que le proporciona unas imágenes de una fuerza representativa única y que le acercan a la pintura a la vez que coloca sus fotos en un espacio fotográfico atemporal.

Frente al mundo en el que vivimos, inmersos en una cultura donde la imagen instantánea forma parte de los códigos de comunicación de millones de personas, el trabajo minucioso, lento y artesanal de Learoyd adquiere mayor valor. Hace una foto, la revela, no la edita y no hace copias.

«Siempre he estado interesado en la fotografía, pero en diferentes tipos de fotografía. Nunca estuve satisfecho con la forma de la caja o la cámara que me dieron, así que siempre me fascinó hacer mi propio equipo para hacer lo que yo quería, no lo que decían», asegura el fotógrafo a su paso por Madrid, donde se expone su trabajo en Sala Bárbara de Braganza de la Fundación Mapfre hasta el 24 de mayo.