Historia

Guerra a la leyenda negra

Historiadores y divulgadores reaccionan ante pervivencia de la propaganda y prejuicios históricos antiespañoles.

Colón y todos los conquistadores fueron unos genocidas”. “España es la gran culpable de los todos los males de América del sur”. “Isabel la Católica fue una reina cruel y despiadada”. “La Inquisición es la predecesora del nacionalsocialismo de Hitler”. Tan contundentes enunciados se puede escuchar y leer por todo el mundo, incluso en España, sobre aspectos de la historia que afectan a nuestro país. Son notas musicales herederas de la leyenda negra, la gran partitura propagandística europea contra la España imperial que dominaba el mundo en siglo XVI. Cumplido su cometido de minar a la gran potencia- y una vez extinto el imperio-, se instaló en forma de prejuicio en el acervo cultural de occidente. Y ahí permanece, disponible para quien quiera hacer política con esa sombra acusadora.

La reciente retirada de una estatua de Colón “por genocida” en Los Ángeles, la exigencia de Andrés Manuel López Obrador a Felipe V para que pida perdón por Hernán Cortés o la de Nicolás Maduro demandando a la Corona que pida perdón a todos los pueblos de América, junto con las falsificaciones de la historia de España al servicio de relatos nacionalistas, son ejemplos contemporáneos de usos políticos de la historia prejuiciosa.

“Los historiadores hoy sentimos la necesidad de responder a los ataques culturales que estamos recibiendo, en Estados Unidos y Latinoamérica se está cuestionando la cultura española y esto responde a una inquietud para contestar documentalmente a los ataques que estamos sufriendo”, reconocía a El Independiente Hugo O’Donnell y Duque de Estrada, de la Real Academia de la Historia, en una entrevista con motivo del congreso celebrado en abril en Cartagena sobre la Armada Española de 1588 y la Contra Armada Inglesa de 1589.

Los estereotipos en el cine

El cine y la literatura anglosajona y española se continúa alimentando de una lectura de la historia cargada de prejuicios contra España y muy benévola con los protagonistas ingleses. Piratas del Caribe es uno de los ejemplos que pone Esteban Vicente Boisseau autor de La imagen de la presencia de España en América (1492-1898) en el cine británico y estadounidense, obra recientemente premiada por el Ministerio de Defensa. La película hace una versión dulcificada de los piratas, esos saqueadores, violadores y asesinos que tenían siempre a España en el punto de mira. Otro ejemplo reciente son las películas Elizabeth (1998) y Elizabeth, la edad de oro (2017), protagonizadas por Cate Blanchett en las que está presente toda la mitología de la leyenda negra antiespañola de la época. A saber, sus barcos hundieron la Armada española que portaban en sus navíos la Inquisición y poca información sobre la persecución de católicos ingleses de la reina protestante.

Los estereotipos de la leyenda negra han sido traspuestos al cine británico y al estadounidense

“Los estereotipos de la leyenda negra han sido traspuestos al cine británico y al estadounidense. Muchas películas muestran esa herencia cultural anglosajona, reproduciendo, por ejemplo, el mito de la causalidad de la acción de la Armada inglesa en el hundimiento de barcos españoles en 1588. Esa tergiversación continua de los hechos no es fruto del azar sino de unos guiones que, según denuncian varios autores británicos, falsean la historia, al incluir sobre diversos acontecimientos una versión que reproduce mitos anglosajones alejados de la realidad y que, en las películas, incluso se adornan con más inexactitudes”, explica Boisseau.

Cate Blanchett encarna a la reina Isabel I

Poner la historia en su sitio

La leyenda negra que, como recuerda Vicente Boisseau, “fue promovida principalmente por Inglaterra y los Países Bajos para justificar sus objetivos políticos contra España” lleva siglos como una sombra sobre la imagen de España. Pero, durante los últimos años, los historiadores y divulgadores han aumentado la producción de artículos y libros para batallar la leyenda. La publicación que más notoriedad ha adquirido, por su gran difusión es Imperofobia y leyenda negra (Siruela) de María Elvira Roca Barea, que va por su edición número 24 desde que se publicó en 2016. En este volumen la autora recopila muchos de los datos que ni hemos estudiado los españoles ni, al parecer, muchos europeos y americanos de su historia y la nuestra.

los mayores logros españoles son las cosas por las que más se ataca a España

“Esto toca a su fin, no se puede mantener a todo el mundo engañado durante tanto tiempo, hay una corriente de revisión histórica profunda, más que de revisión yo diría de reinversión total de la historia, la verdadera historia de España. Ahora mismo está completamente invertida, los mayores logros españoles son las cosas por las que más se ataca a España por ejemplo el carácter supuestamente genocida del imperio español y es exactamente al revés, allí donde no llegamos se produjo un genocidio”, asegura Luis Gorrochategui autor de La Contra Armada, sobre el desconocido y ocultado episodio del intento fallido de Isabel I de Inglaterra de atacar con una gran armada al reino de España.

‘Imperofobia y leyenda negra’

El historiador y divulgador Juan Eslava Galán, que acaba de publicar La conquista de América contada para escépticos (Planeta), asegura que “estamos viviendo un momento en el que los populismos de América del Sur protestan contra la labor de España en aquellos países, incluso idealizan al indígena, que no hay porque idealizarlo porque había canibalismo y crueldad con sacrificios humanos, etc.. Pero existe una idealización del indígena y una falsificación de la historia. Así que es conveniente salir a romper una lanza y decir que ni los indígenas eran angelitos ni nuestro dominio fue tan terrible”.

Para este historiador marca la diferencia la comparación del imperialismo español “con lo que han sido los imperialismos de nuestros colegas europeos, el nuestro brilla por su paternalismo. Cuando Colón quiere esclavizar a los indígenas Isabel la Católica le dice que no, que considera a los indios súbditos del imperio tan suyos como los de Castilla”.

la leyenda negra es un capítulo oscuro de la historiografía que hay que solventar

Galán considera que el boom editorial de los libros de historia se ha visto favorecido por el gran consumo de novela histórica de los últimos años que ha allanado el camino a los ensayos. Algo de lo que se alegra el autor porque “la leyenda negra es un capítulo oscuro de la historiografía que hay que solventar. A mí me indigna un poco que debido a nuestra ignorancia y a ese sentimiento un poco masoca que, a veces, tenemos los españoles hemos aceptado que eso contiene algo de verdad”, añade el autor.

Sobre este dolor autoinfligido de los españoles Stanley G. Payne, que publicó en 2017 En defensa de España. Desmontando mitos y leyendas, en una entrevista concedida a El Independiente el historiador asegura que “las declaraciones más absurdas y exageradas sobre la historia del país la han hecho los propios españoles”, un fenómeno que denomina autoexotismo.

Giles Tremlett, investigador asociado del London School of Economics and Political Science (LSE) y colaborador de The Guardian publicó en 2017 Isabel la Católica: La primera Gran Reina de Europa (Debate) en el que destaca a la reina como la primera gran monarca europea. En un artículo publicado con motivo de su publicación Tremlett escribe: “En el extranjero esa leyenda negra ha sido utilizada por algunos comentaristas para explicar todo cuanto haya pasado en España desde los tiempos de Isabel –desde la decadencia del imperio español hasta la dictadura de general Franco y las cargas policiales del 1-0. Son muchos los españoles, asimismo, que han creído –y siguen creyendo– estos argumentos”.

Luis Gorrochategui, explica el nacimiento y la pervivencia de la leyenda negra desde su utilidad política. “La construcción nacional de la forja de los mitos de los nacionalismos europeos tiene mucho que ver con la negación de España. La construcción de la identidad holandesa y de la identidad inglesa tiene que ver con la serie de mitos que han ido construyendo al hilo de los siglos. Incluso la construcción de la identidad norteamericana se basa en la negación del hispánico porque España fue la primera potencia territorial del planeta y durante varios siglos. La negación del hispánico fue un elemento que concurrieron todos los países”, mantiene Gorrochategui.

Cuadros de matrimonios mestizos en el Virreinato de Miguel Cabrera (1695-1768) MUSEO DE AMÉRICA

Para este autor esa negación de lo hispánico “sigue teniendo utilidades hoy porque en un continente con un continuo territorial con una cultura, la española, como es en Latinoamérica pueden convertirse en un agente geoestratégico importante a escala planetaria, especialmente ahora que se produce una importante penetración hispánica en Estados Unidos de la cultura hispánica en Estados Unidos”.

Pedro Insúa autor de 1492 España contra sus fantasmas (Ariel), libro de 2018 que tiene en las librerías su quinta edición, asegura que gran causante del boom editorial sobre historia de España está causado por el “catalanismo que ha precipitado toda esta demanda. Siempre ha existido interés por ese desajuste entre la importancia de España y la desproporción de la literatura historiográfica que tiende a menoscabar y sesgar. Pero cuando hay un nuevo proyecto político que busca fundar una nueva nación bajo el cadáver de España y para ello trata de demoler su justificación histórica o trasladar sobre ella la imagen de déspota y del genocida, que acaba con la cultura y es cruel – todo con el objetivo de dejar al país sin justificación histórica-, hace que crezca una literatura que combata todo eso”.

Insúa que acaba de publicar El orbe a sus pies. Magallanes y Elcano: Cuando la cosmografía española midió el mundo (Ariel) destaca la importancia del hito científico que se consiguió en España en cuestión de medio siglo de llevar la navegación a dar la vuelta al mundo y hacer el primer rostro de la Tierra gracias a la evolución de la cartografía un conocimiento que España además comparte: “Carlos V va por Europa regalando mapas”. La aportación científica durante el imperio ha sido frecuentemente olvidada.

La verdad como antídoto

En este sentido Juan Eslava Galán asegura “que se le da menos importancia de lo que debe a nuestra labor dentro del mundo, para que quede claro cómo fueron las cosas y para dar un fundamento para el pueblo español de lo que fue su propia historia, y su propia historia no solo ocurre en la península sino en América”.

Este autor considera que aunque “empieza a haber un movimiento en España entre los divulgadores de la historia para poner los puntos sobre las íes y explicar debidamente las cosas”, asegura que “en dos días no se va a contrarrestar” siglos de leyenda negra.

“A la mentira solo se puede combatir con la verdad. A veces tenemos instituciones educativas pacatas o, directamente, malintencionadas, como el caso concreto de los nacionalismos, que en muchas ocasiones hacen una tergiversación de la historia clarísima. Contra eso sólo se puede combatir con una cosa: la verdad”.