La viva imagen de un clásico. El Escarabajo ocupa un lugar fijo en la mente de quienes lo han contemplado alguna vez. Sus faros, miran como si se tratasen de unos ojos, su compacta pero coqueta carrocería desliza pistas sobre el carácter que le vio crecer: vanguardista y austero al mismo tiempo.

Adolf Hitler, después de diseñar la red de autopistas alemana, encargó a Ferdinand Porsche -creador de la prestigiosa marca Porsche- en 1934 la invención del «coche del pueblo». La principal motivación no era otra que poblar el entramado de carreteras. Para ello, necesitaba acercar el coche a los alemanes. Las exigencias fueron: un precio asequible, alcanzar al menos 100 km/h y tener espacio para tres niños en los asientos traseros. El Volkswagen Tipo 1 fue el encargado de cumplir esas características.

Los primeros prototipos, que datan de 1938, llegaron a conducir a Hitler por los alrededores de la fábrica. Sin embargo, el estallido de la Segunda Guerra Mundial frenó la producción del Escarabajo. La factoría quedó parcialmente destruida, pero a partir de 1945 da comienzo la producción en serie del «coche del pueblo». Sólo dos años después, en 1947, comienza a exportarse el Volkswagen Beetle.

El fenómeno ya sería imparable: a partir de 1952 se venden unas 100.000 unidades al año, y entre 1965 y 1973 el ritmo de transacciones alcanzan picos de un millón anuales. Se calcula que históricamente se han producido algo más de 21,5 millones de Escarabajos en el mundo, la gran mayoría en Alemania, aunque este éxito también traspasó océanos, ya que Brasil y sobre todo México vieron nacer millones de estos modelos, siendo en el país fronterizo con EEUU el lugar donde se produjo el último Beetle en 2019.

El Escarabajo como icono

Lejos de la pretensión que tenía Hitler con la producción del Escarabajo, éste se convirtió en un icono mundial. Uno de los giros de guion que jamás habría imaginado el dictador alemán es que el Escarabajo es uno de los coches más asociados a la cultura hippie. Incluso a The Beatles, ya que aparece en la parte izquierda de la mítica portada del álbum Abbey Road.

El Escarabajo fue el primer coche del reconocido actor Harrison Ford, protagonista de sagas tan históricas como Indiana Jones o Star Wars. Más curiosa es la anécdota del que fuera su compañero de reparto en la ficción intergaláctica, Ewan McGregor. El escocés no sólo tuvo un Beetle, sino que hizo un llamamiento a través de su Facebook en 2015 para intentar recuperar el que vendió en la década de los 90.