Cuando escribí mi primera novela intenté publicarla de manera tradicional, enviando el manuscrito a editoriales y a agentes literarios, pero no tuve éxito. Es complicado este mundo”. David Orange habla despacio y con un tono de voz muy bajo, responde a las preguntas de El Independiente, delante de un café, en un hotel de Madrid, pero parece que responde en directo en la radio. 

La serenidad y la meticulosidad de sus respuestas están incorporadas, junto con la perseverancia, en la fórmula de su éxito, ese que le negaron los sellos editoriales. Ante la negativa de los canales más oficiales del mercado de las letras se vio obligado a la autopublicación. Publica una primera novela en Amazon, que “tarda unos meses en entrar, a empezar a ser visible”, cuenta. Un primer intento que no sale bien.

Orange, no se rinde y lo vuelve a intentar, esta vez con una novela en la que ya sabe mejor cómo funciona Amazon, cómo se buscan los títulos, cómo son más visibles. “Buscas escribir algo que te guste, pero quieres que le gusta lector y quieres que el lector la lea”, confiesa Orange.

David Orange

Su segunda novela es más “arriesgada y rompedora” – explica. “Esta novela y le cuesta un mes o dos, pero empieza entrar con fuerza y a subir muchísimo en el mundo independiente y, a partir de ahí, llegan críticas muy buenas. Empecé a recibir correos de mucha gente, de lectores que les gustaba mucho el libro y se posicionó y permaneció muchísimo tiempo en el Top 100 de Amazon”. 

Esa novela que escalaba posiciones es La chica del semáforo y el hombre del coche. Su éxito no pasó desapercibido para una agente literario que seducido por la novela empezó a trabajar con ella. A los pocos meses la vida de David Orange como escritor cambiaba, abandonaba la publicación para firmar con Planeta.

La mezcla de suspense, thriller, novela negra y ciencia ficción que contiene La chica del semáforo y el hombre del coche probablemente multiplicó su etiquetado en la plataforma de Amazon, pero son esas etiquetas las que dan bandazos al lector, giros adictivos que conducen por la historia de Jack Miller. El protagonista de la novela es un enigmático trabajador de banca que tiene un talento único con los números y el análisis probabilístico. Un talento que es inversamente proporcional a sus nulas habilidades sociales y con el que vive obsesionado con un misterioso ‘Proyecto Vida’. 

es muy importante que los personajes cobren vida. Si tú intentas controlarlos absolutamente en todo, eso se nota al leer, es un artificio

“Yo concibo la historia como un thriller, un poco con apariencia y aspecto de novela negra. Esa es la base, pero después la novela me lleva a la ciencia-ficción y a cuestiones que trascienden otros géneros y eso fue la propia novela la que me llevo. Es esencial tener un método para escribir un libro, pero es muy importante que los personajes cobren vida. Si tú intentas controlarlos absolutamente en todo, eso se nota al leer, es un artificio. En mis historias hay una parte en la que los personajes acaban haciendo cosas que no estaban planificadas”, asegura Orange.

Dedicado profesionalmente a la sanidad en Valencia, los planes de Orange pasan por poder dedicar todo su tiempo a la escritura. Pero ese es un ‘proyecto vida’ que, de momento, pasa por hacer muchos esfuerzos, dejar diariamente un par de horas para escribir y madrugar hasta en fin de semana. “Hay días que estoy muy agotado, pero escribir es una cosa que necesito hacer. Desde hace muchísimos años escribo, la escritura siempre ha estado ahí y tengo que hacerlo”.

Dedicado profesionalmente a la sanidad en Valencia, los planes de Orange pasan por poder dedicar todo su tiempo a la escritura. Pero ese es un ‘Proyecto Vida’ que, de momento, pasa por hacer muchos esfuerzos, dejar diariamente un par de horas para escribir y madrugar hasta en fin de semana. “Hay días que estoy muy agotado, pero escribir es una cosa que necesito hacer. Desde hace muchísimos años escribo, la escritura siempre ha estado ahí y tengo que hacerlo”. Nada mejor que una obsesión para un ‘Proyecto Vida’.