Una adolescente paga 800 euros de alquiler por un ‘pisucho’ en Barcelona al que su casero decide sumar 300 más al concluir el contrato. Ir a la gran ciudad era una oportunidad que Gabriela aprovechó para hacer realidad su sueño de convertirse en una supermodelo. Sin embargo, su vida es muy distinta: solo la contratan por ser alta, y, en una sesión para un anuncio de depilación, su culo y su cuerpo son examinados junto a los de otras chicas como si de un grupo de judíos que están a punto de entrar a Auschwitz se tratase. Eso es Un mundo hostil, el debut literario de la ‘reina del humor millenial’, Gakian, y la ilustradora Nuria Just.

«Es una historia en la que no hay censura alguna en cuanto a la temática. Hablo de una jovencita que pasa a la adultez sola, sin una estructura familiar estable, y que se lanza a la aventura», confiesa Gakian en una entrevista concedida a El Independiente. En Un mundo hostil combina la autobiografía con la ficción: «Hay cosas que me han pasado a mí o a alguien de mi entorno, y otras las he creado para este universo», describe la autora. Gakian confiesa ser una «friki» de los cómics y novelas gráficas, y que no imaginaba su libro de una forma que no fuera «ilustrada». Aquí es donde entra en acción Nuria Just, la ilustradora que ha dotado de movimiento a los cuerpos de los personajes de Un mundo hostil. Nuria Just ha utilizado su estilo de siempre, lo único que ha cambiado es que «al ser cómic, el ritmo es más rápido y no puedo dedicarle tanto tiempo a la viñeta como el que utilizo en mis ilustraciones», comenta la artista.