En inglés, el término daddy issues suele utilizarse para burlarse de las elecciones románticas o sexuales de las mujeres, insinuando que estas están buscando figuras paternas o ese tipo de autoridad en sus parejas. Esto supone una crítica del comportamiento de las mujeres, mientras que la figura del hombre queda tal cual estaba. Katherine Angel, autora de Daddy Issues y psicóloga, saca a relucir en su ensayo que las relaciones de las mujeres con sus padres están consideradas como un asunto que forma parte exclusivamente del ámbito privado, algo que ella tacha de «falso».

«En el libro, sostengo que hay una romantización generalizada de la posesión sexual de un padre sobre su hija, que se ve manifestado en los celos hacia sus novios» y otros comportamientos que aparecen en películas y series de televisión. Por un lado, Katherine Angel señala que esta es una constante en la cultura y pone el siguiente ejemplo: «En el momento en que una mujer o una hija explora su sexualidad, su padre nos recuerda de que su deseo es irrelevante. Esto refleja que lo más importante son los sentimientos de un hombre sobre las elecciones sexuales de una mujer, en lugar de su propio deseo».

Por otro lado, la psicóloga habla de películas y novelas creadas por mujeres que tratan las relaciones de padres e hijas «de una manera muy interesante y sutil». En su ensayo, hace referencia a escritoras como Sarah Moss y Sophie Mackintosh, y cineastas como Sally Potter, Debra Granik y Maren Ade, quienes han trabajado en «hermosas obras de artes sobre relaciones tan complejas como la de un padre y su hija». En estas películas y novelas, se hace un homenaje a lo difícil que resulta la partenidad, puesto que esta tarea encierra también «sentimientos difíciles, como la infelicidad o la tristeza». En definitiva, son trabajos que exploran cómo los hombres crían a las mujeres.

En relación a como identificar si una persona tiene o no daddy issues o problemas derivados de la figura parental, Katherine Angel señala que es un elemento común a las mujeres. «Vivimos en una sociedad en la que impera la cultura que privilegia la figura del padre, el cabeza de familia, el jefe de una empresa o el presidente que gobierna sobre los demás. La familia patriarcal y las estructuras de la sociedad están profundamente entrelazadas, a pesar de las muchas críticas que se han hecho sobre ellas», reflexiona. Katherine Angel considera que una de las consecuencias que pueden estar derivadas por las daddy issues es que una mujer vote a figuras como Donald Trump o Jair Bolsonaro.

Esta publicación se trata de un ensayo que versa sobre un tema tan actual como atemporal, que llega poco después del nacimiento y desarrollo del movimiento #MeToo trajo consigo una dura crítica a la sociedad entendida como una construcción patriarcal en la que, a lo largo de la historia y de manera continuada, los hombres han acaparado todas las parcelas de poder, y este poder se ha ejercido constantemente en perjuicio de las mujeres.

Pese a que se ha avanzado desde entonces en la lucha feminista y hay más personas que han abierto los ojos, parece haberse dejado de lado de este debate a los padres, quienes constituyen una figura fundamental a la hora de diseccionar las estructuras de poder que sostienen al patriarcado, y que además está en la misma raíz etimológica de la palabra. Si bien podemos exigir responsabilidades en la vida pública y privada a jefes, compañeros de trabajo, parejas y amigos, ¿qué ocurre con los padres?

En definitiva, aunque la aspiración de Katherine Angel con la publicación de Daddy issues consista en desarticular el patriarcado, la figura del padre seguirá siendo insustituible.