Los humanos del siglo XXI llevamos año y medio manejando el tsunami de la pandemia del covid. A Belén López Celada le ha tocado aguantar la vela del barco insigne del Grupo Planeta, el sello editorial con el que empezó el que hoy es el conjunto de empresas de comunicación y editorial más grande de España. Los libros de Planeta se venden en todos los países de habla hispana y desde su posición ha vivido el impacto de la pandemia que su sector, como todos, intenta comprender y asimilar las transformaciones sociales que ha dejado.

La editora sigue de cerca los pasos de los lectores y les toma el pulso, claramente alterado estos meses. Los datos y las encuestas aseguran que se lee más. Ella, además, maneja pruebas vivas. Nos atiende tras un acto con una de sus autoras, Eva García Sáenz de Urturi en Santiago de Compostela. Es ahora mismo su autora estrella, porque además de ser autora del libro más vendido en 2020, es la última Premio Planeta, el galardón literario de carácter privado más importante de la lengua española del que Belén López Celada es parte del jurado.

“Comparando nuestros datos de 2021 con 2019, porque con 2020 es imposible, nos sale que el mercado ha crecido. La conclusión que podríamos sacar es que el tener más restringida la oferta de ocio ha hecho que mucha gente haya vuelto a la lectura y que una vez que han vuelto a la lectura se han mantenido. A pesar de que ya la gente tiene una movilidad mayor y más posibilidades de ocio, siguen manteniendo, por el momento, un hábito de lectura mayor al previo a la pandemia”, afirma.

Ese por el momento es clave, la incertidumbre es la gran lección de la pandemia que la editora ha aprendido bien. “Han pasado muchas cosas que seguramente hasta dentro de unos años no podremos analizar en su conjunto por todo lo complejo que ha sido todo”, afirma. 2020 y 2021 han sido una montaña rusa, tras el colapso de ventas por el gran confinamiento llegó una subida de ventas que primero valoraron como un rebote lógico tras el parón, “pero fueron pasando los meses y veíamos que se mantenía. Llegó la campaña de Navidad y fue buenísima”, relata.

«Los editores somos muy maleables y muy capaces de reaccionar y de hacer bueno lo que pase en cada momento. Y nos equivocamos también, mucho»

Belén López,

En la persecución de los lectores los editores planifican, se marcan objetivos y lanzan cada año sus apuestas editoriales. “Hacemos unas programaciones donde pensamos que unos libros van a poder vender más o menos. Lo que pasa es que luego la vida nos sorprende, hemos pasado una pandemia. La vida nos sorprende y eso hay que saber llevarlo. Los editores somos muy maleables y muy capaces de reaccionar y de hacer bueno lo que pase en cada momento. Y nos equivocamos también, mucho. Evidentemente, no somos capaces de ver el futuro con una bola de cristal”, asegura.

Entre las pocas certezas que se permite López Celada, la que expresa con más contundencia es su opinión sobre lo que se necesita para ser escritor. “Leer mucho. Los escritores se hacen con la lectura. Luego con la escritura. Tienen que saber que lo primero que vayan a hacer, salvo excepciones, no va a ser lo mejor de su producción. Y luego hay una parte de oficio y de esfuerzo y de día a día. Pero antes de nada tienen que leer. Es muy importante. Mucho”. Pone de ejemplo a la Premio Planeta de 2020. “Eva es una gran lectora, alucinas con lo que lee”, afirma. Insiste mucho en este punto porque asegura que los editores reciben textos de personas que “se nota que no han leído un libro en su vida”.

El respeto en su editorial por los autores es fundamental. Todos los libros que llegan se leen. No es lo habitual, pero entre los libros que reciben en la editorial de autores desconocidos, a veces, se quedan en la cartera de firmas de la casa.

La directora de la editorial destaca de los autores su generosidad, todo lo que meten en sus textos. “Lees una novela y te gusta, pero luego hablas con el autor y te das cuenta de todo lo que hay detrás y ves que son personas generosas que dan mucho”. A la editora, después de años llevando sellos del grupo y conocer a centenares de autores, le sigue pareciendo mágico descubrir lo que hay detrás de cada novela. “Cuando te explican por qué han hecho un cosa u otra, por qué este personaje está aquí, por qué esta leyenda entronca con el argumento y tal,  yo me quedo maravillada”.