Nach (Alicante, 1974) es la voz del rap en España, de eso no hay duda. Llega a la presentación de su segundo libro, Silencios Vivos, con un «jet lag terrible«. Viene de EEUU y Latinoamérica, ha estado un mes allí. Es lo que tiene ir conquistando continentes a base de letras, ritmo y arte. Llega directo a la rueda de prensa, ni siquiera había visto el libro impreso antes de sentarse en la silla. Nos cuenta que le encanta el diseño de su libro, que es «algo pensado y muy artesanal, además mi nombre está en relieve, es como si me tocara a mí mismo», bromea.

«Escribo rap por la noche y poesía por la mañana»

El rapero presenta su nueva hornada de poemas, parece ser que el rap y la poesía no están tan lejos. «Todo surge de la necesidad de contarme cosas a mí mismo. La poesía es otro camino, otras pulsaciones, otros colores. Te da más libertad, es diferente, requiere otro tipo de movimiento, tiene una emoción mucho más pura. Hay muchas cosas de mi parte emocional que no sé si hubiera podido meter en un rap. Me esta ayudando a desarrollarme como artista y como persona. Agradezco mucho haberme encontrado con esta vertiente poética, me estoy dando cuenta que hay un horizonte en el que puedo compartir mucho».

Su primer libro se llamaba Hambriento, puede que fuera un anticipo de lo que iba a venir. Cuando le preguntan si habrá un tercero, dice que «sí», totalmente convencido. «Al principio no sabía bien qué podía contar y que podía escribir. Estoy acostumbrándome a sentirme acompañado por la poesía. Este segundo libro es un segundo paso, más maduro. Lo único que hago es cazar momentos, convertirlos en frases para que se queden en mi jardín, y así convivir con ellos».

La poesía parece haberse convertido en un fenómeno capaz de arrasar con todo, cantantes, pintores, artistas en general, se lanzan a escribir versos en los que la métrica es lo de menos. Pero aquí Nach lleva ventaja. Lleva rimando y «versando» desde que era joven. Con este género dice que ha conseguido abrirse más. De lo que no hay duda es que es mucho más intimista que en sus canciones.

«Con este libro me gustaría generar empatía, esa es la chispa. Me da mucha pena ver que no somos empáticos, ponerse en la piel de otra gente nos hace mucho más humanos y hace que la vida sea mucho más intensa».

«Es muy fácil leer el Marca por las mañanas pero lo que realmente hay que hacer un esfuerzo en saber dónde estamos y quién puede aportarnos soluciones a los problemas que tenemos».

Nach, además de ser rapero y poeta, es sociólogo, estudió la carrera en la Universidad de Alicante. «Muchos políticos buscan votos y poder, tener una perspectiva real de la gente viviendo en su propia isla de intereses es muy complicado, ojalá pudieran empatizar más con la sociedad. El juego político no se trata de denigrar al de al lado para destacar tú, sino hacer las cosas y solucionarlas, siempre con respeto hacia quiénes más lo necesitan».

«Lo que sí me gustaría pedirle a la gente es que tenga en cuenta las consecuencias sobre a quién votan y por qué lo hacen, que investiguen que lean los programas y que sepan a quién están votando, que no lo hagan simplemente por la masa y por guiarse por eslóganes fáciles».