La Tarara, esa figura de mujer del cancionero popular que Federico García Lorca recuperó en un poema y Camarón de la Isla versionó con su poderío a lomos del rock progresivo de los 70 no es la misma hoy. En 2022 la Tarara no “mueve la cintura para los muchachos de las aceitunas”, ahora “mueve la cintura y la voz” durante las fiestas en Granada. Tampoco va con “un vestido verde de volantes y de cascabeles”, hoy  “lleva un vestido corto pa’ que to’ la vean ronear”. 

Es la letra de Mi Tarara, la versión de La Plazuela de La Tarara.  El poeta granadino se enamoraría del arte de los componentes de esta formación de su tierra que vertebran el dúo compuesto por Luis Abril El Nitro y Manuel Hidalgo El Indio. Una Tarara contemporánea que vive la noche, la música máquina, las drogas de diseño, que está en boca de todo Granada y va rompiendo los corazones. 

El Nitro reconoce que fue un proceso de creación en el que disfrutaron tanto como gusta al público su resultado. “Cogimos La Tarara de Camarón y la hemos toqueteado a nivel musical, al final solo tiene dos acordes iguales y la armonía y la melodía cambia, y luego el imaginar cómo sería la Tarara en nuestra época en Granda, de nuestra edad, de nuestra fiestas”, afirma.

Atienden a El Independiente en El Corral de Morería tras un paso fugaz por Madrid. Van a tener varios bolos veraniegos, pero están concentrados en su nuevo disco. Juanito Makandé que será uno de los co-productores junto con Bronquio y el sello de la todopoderosa Universal empujando a estos músicos de 24 años. 

"El Nitro" y "El Indio", integrantes de La Plazuela, durante una entrevista con El Independiente en el Corral de la Morería
«El Nitro» y «El Indio», integrantes de La Plazuela, durante una entrevista con El Independiente en el Corral de la Morería Ignacio Encabo

Tenemos muy claro que si queremos estar aquí y queremos seguir aquí, lo que tenemos que hacer es seguir trabajando»

El Nitro

“Hay mucha expectación en nosotros, todavía no somos nada, pero podemos llegar a hacer algo guay, tenemos muy claro que si queremos estar aquí y queremos seguir aquí, lo que tenemos que hacer es seguir trabajando. Entonces yo creo que si el día de mañana nos llega  un boom grande o lo que sea, yo solo espero que lo pille currando. Somos un poco de la generación de grupos de trabajo, trabajo, trabajo”, explica El Nitro.

La historia de La Plazuela parece un cuento lorquiano contemporáneo. Se conocieron con 3 años de edad en el primer día de preescolar, se sacan 9 días de diferencia y tienen dos hermanas que nacieron el mismo día. Fueron al mismo colegio, “uno de monjas superchungo que se llamaba La Sagrada Familia”, cuenta El Nitro. ¿Por qué superchungo?, le preguntamos. “Las monjas son superchungas [se ríe] El ambiente al final del colegio, monjas, iglesia y tal fue algo muy raro, tío”, asegura. El Indio le echa un capote: “Sí, terminamos saturaillos”.

Pero fue gracias a esas monjas superchungas como el flamenco llegó a sus vidas, en particular a la de Manuel. “Se les ocurrió la genial idea de que una clase llena de payos representara al pueblo gitano”, cuenta. En la representación escolar no faltó el flamenco, en particular Camarón. “De estar ensayando ahí el coñazo ese, lo único que me gustaba era la música. Me decía esto está guapísimo y ya llegaba a mi casa y me dio por Camarón, descubrí unas alegrías del disco grabado en París en directo, la de Tus ojillos negros, y me transmitió tantísimo que ya sólo durante una época sólo quería escuchar alegrías de Camarón”. Tenía unos trece años y así se metió el flamenco en la sangre. 

"El Nitro" y "El Indio", integrantes de La Plazuela, durante una entrevista con El Independiente en el Corral de la Morería
«El Nitro» y «El Indio», integrantes de La Plazuela, durante una entrevista con El Independiente en el Corral de la Morería Ignacio Encabo

En paralelo Luis creó su propia banda de rock, también con 13 años, con la que se inició en la música. Se fue un año a vivir a México y fue allí cuando el flamenco y el flamenco fusión le llegaron en forma de morriña patria. Esta combinación personal se tradujo, cuando se juntaron, en La Plazuela Techá, una formación con canal de YouTube que evolucionó hasta lo que son hoy.

Su EP Jamila, que incluye Mi Tarara se aprecia gran parte del potencial de La Plazuela y su apuesta de futuro y es un avance de lo que traerá su nuevo disco. “El flamenco está ahí un poco como fuente de inspiración, sobre todo a nivel compositivo y lírico, pero luego a nivel musical, pues utilizamos muchos recursos de la música electrónica. Aa a ser un disco de donde también vamos a desarrollar mucho más la influencia que tenemos del nu-funk como Silk Sonic  o Chaka Khan hay temas electrónicos y música disco adaptada a lo que a nosotros nos gusta”, explica El Nitro.

Granada, Lorca y flamenco sólo pueden sumar cosas buenas. La Plazuela, amplía la fórmula con música electrónica y el resultado sigue dando mucho arte.