Conseguir ahorrar unos cuantos euros más al cabo del mes es el quebradero de cabeza de muchos españoles. Mirar antes de comprar, revisar las facturas, no hacer compras innecesarias y otras pequeñas acciones pueden ayudarnos a ahorrar hasta 3.000 euros al año, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), lo que equivale a unos 250 euros al mes.

La OCU divide esos posibles ahorros en distintos apartados de la vida diaria:

En la cesta de la compra, por ejemplo, la OCU recuerda que supone uno de cada cinco euros del presupuesto familiar que es posible ahorrar con algunos trucos:

  • Comprar frutas y productos de temporada, pescado del tiempo y la zona.
  • Revisar el supermercado con mejor nivel de precios de la zona, ya que la diferencia entre uno y otro puede ser de más de 900 euros, según los estudios de la asociación.
  • Ahorrar haciendo la compra online, hasta un 20%, aseguran.
  • Tener cuidado con las «ofertas familiares», porque a veces no es la mejor manera de ahorrar. Los supermercados a menudo tientan con ofertas tipo 3×2, 2×1, packs familiares, «envases ahorro», un 20% más gratis, pero hay que mirar, además del precio por envase o unidad, el precio del kilo.
  • La OCU recomienda no comprar productos «con apellidos», es decir yogur «eco» o «bio», pastas «artesanales» o huevos «tradicionales» a no ser que sea necesario para la salud porque recuerda que, por ejemplo, la leche sin lactosa es un 30% más cara y los yogures sin lactosa, un 40 % más que los «normales».

En las facturas de suministros – luz, agua, gas…- la OCU recomienda:

  • Revisar la potencia contratada y ver si es de verdad la que se necesita.
  • Plantearse la tarifa de discriminación horaria y mirar si es posible acogerse al bono social, apostar por las ofertas de las renovables e instalar reguladores de caudal.
  • Usar los electrodomésticos de manera eficiente, evitar el stand by y ajustar el termostato.
  • Al contratar tarifas de teléfono e internet, buscar la mejor oferta y tener cuidado con los servicios de valor añadido, además de usar amplificadores de wifi y activar la opción de reducir la velocidad una vez agotados los datos, sin coste adicional.

En cuanto a los bancos, elegir siempre cajeros donde no se pague comisión, buscar una cuenta que no cobre, elegir una tarjeta rentable, invertir bien los ahorros y revisar los gastos hipotecarios.

El transporte en general, y el coche en particular, se llevan un buen pico del presupuesto familiar: combustible y mantenimiento, aparcamiento o seguros. Al cabo del año un coche gasta unos 5.000 euros, por eso hay que adoptar prácticas de conducción eficiente, ahorrar en la gasolinera y plantearse el «carsharing» que permite usar un vehículo el tiempo que lo has usado y aparcar de manera cómoda en un aparcamiento o donde venga mejor dentro de las zonas autorizadas por la compañía.

También recomienda, en el apartado de seguros, pasar revista a los que se tienen y no volver a contratar esas coberturas: si ya se tiene el riesgo de accidentes cubierto por la tarjeta, no se necesita contratarlo más, por muy competitiva que sea la oferta que le hagan.

Puedes verlos todos con detalle en la web de la OCU.