Tres de cada 10 personas no tienen acceso a agua potable en el hogar y el doble carece de un saneamiento seguro, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef. Unas cifras que se extreman en las poblaciones rurales. "El agua potable, el saneamiento y la higiene en el hogar no deben ser un privilegio exclusivo de quienes son ricos o viven en centros urbanos", ha dicho el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud. Son "servicios fundamentales para la salud humana, y todos los países tienen la responsabilidad de garantizar que todo el mundo pueda acceder a ellos".

Son los datos de la actualización del informe del Programa Conjunto de Monitoreo (JMP), Progresos en materia de agua potable, saneamiento e higiene. De los 2100 millones de personas que no disponen de agua gestionada de forma segura, 844 millones no tienen ni siquiera un servicio básico de agua potable. Esto incluye a 263 millones de personas que tienen que emplear más de 30 minutos por viaje para recoger agua de fuentes que se encuentran lejos de su hogar, y 159 millones que todavía beben agua no tratada procedente de fuentes de agua de superficie, como arroyos o lagos.

263 millones de personas que tienen que emplear más de 30 minutos por viaje para recoger agua

Estos millones de personas sin agua y saneamientos básicos están en un mayor riesgo de contraer enfermedades como la diarrea. De hecho, 361.000 niños menores de cinco años mueren cada año a causa de la diarrea. El saneamiento deficiente y el agua contaminada también están relacionados con la transmisión de enfermedades como el cólera, la disentería, la hepatitis A y la fiebre tifoidea.

"El agua potable, el saneamiento eficaz y la higiene son fundamentales para la salud de cada niño y cada comunidad, y por lo tanto son esenciales para construir sociedades más fuertes, más saludables y más equitativas", ha dicho el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake."A medida que mejoramos estos servicios hoy en día en las comunidades más desprotegidas y para los niños más desfavorecidos estamos ofreciéndoles una oportunidad más justa para que disfruten de un mañana mejor".

Con el fin de reducir las desigualdades mundiales, los nuevos objetivos de desarrollo sostenible exhortan a poner fin a la defecación al aire libre y a lograr el acceso universal a los servicios básicos para 2030. Aunque en 90 países el progreso es tan lento que se prevé que no se alcanzará la cobertura universal en 2030.

Los nuevos objetivos de desarrollo sostenible exhortan a poner fin a la defecación al aire libre

 

De los 4500 millones de personas que no cuentan con un saneamiento seguro, 2300 millones aún no disponen de servicios básicos de saneamiento. Esto incluye a 600 millones de personas que comparten un inodoro o letrina con otros hogares, y 892 millones de personas –la mayoría en zonas rurales– que defecan al aire libre. Debido al crecimiento demográfico, la defecación al aire libre está aumentando en África subsahariana y Oceanía.

Una buena higiene es una de las formas más simples y efectivas de prevenir la propagación de enfermedades. Por primera vez, los objetivos de desarrollo sostenible están midiendo o el porcentaje de personas que disponen de instalaciones para lavarse las manos en casa con agua y jabón. Según el nuevo informe, el acceso al agua y el jabón para el lavado de manos varía enormemente en los 70 países con datos disponibles, desde el 15% de la población en África subsahariana hasta el 76% en Asia occidental y África del Norte.

Datos que no se conocen

Muchos países carecen de datos sobre la calidad de los servicios de agua y saneamiento. El informe incluye estimaciones para 96 países sobre el agua potable gestionada de forma segura y 84 países sobre saneamiento gestionado de forma segura.
En los países que experimentan conflictos o disturbios, los niños tienen cuatro veces menos probabilidades de utilizar servicios básicos de agua y dos veces menos de utilizar servicios de saneamiento que los niños de otros países.

Existen grandes desigualdades en el servicio entre las zonas urbanas y rurales. Dos de cada tres personas con agua potable gestionada de forma segura y tres de cada cinco personas con servicios de saneamiento gestionados de forma segura viven en zonas urbanas. De los 161 millones de personas que utilizan aguas superficiales no tratadas (de lagos, ríos o canales de riego), 150 millones viven en zonas rurales.