Dos de  los principales centros de investigación científica de España, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), perderán el 17 y el 13% de su plantilla de aquí a marzo. Es lo previsto en la regulación que se aprobó junto a los Presupuestos Generales del Estado 2017 y por lo que los responsables de ambos centros han levantado la voz con una carta dirigida a los principales responsables del Gobierno y Ministerios de implicados.

El CNIO perderá hasta el 31 de diciembre de este año hasta 66 personas

«En virtud de la aplicación de la citada legislación, el CNIO perderá hasta el 31 de diciembre de este año hasta 66 personas, y el CNIC 30, lo cual representa un 15% y un 7% de sus plantillas, respectivamente. Durante 2018 la situación se recrudecerá si no se toman las medidas oportunas, ya que tan solo hasta el mes de marzo otros 9 trabajadores más abandonarían el CNIO y 22 el CNIC, con lo que se llegaría a porcentajes del 17% y 13% de personal afectado en cada uno de estos centros», afirman en la misiva.

La carta prosigue que los problemas «afectan a personal de todas las categorías profesionales, desde técnicos de laboratorio a investigadores, personal de administración, e incluso cargos de responsabilidad, Jefes de Unidad o Directores de Departamento, muchos de ellos con funciones clave para el normal funcionamiento de los centros. Todos ellos son trabajadores altamente cualificados, en cuya formación se ha realizado una importante inversión de tiempo y esfuerzo por parte de los centros».

El problema se encuentra más que en la propia legislación que en la falta de presupuestos

El problema se encuentra más que en la propia legislación que en la falta de presupuestos, según declaró la presidenta del CNIO, María Blasco, recientemente al periódico El País y como explica la carta: «Ya no se nos permite seguir haciendo o renovando contratos temporales para cubrir posiciones estructurales (pero tampoco se nos permite hacer contratos indefinidos para cubrir dichas posiciones); y por otra parte de personas contratadas con cargo a proyectos externos con fondos nacionales y europeos, cuyos contratos de naturaleza temporal (fundamentalmente contratos de obra para la realización de un proyecto de investigación) no cumplen, según la jurisprudencia de precedentes similares, con el requisito de sustantividad propia que exige el Estatuto de los Trabajadores, art. 15, lo que impediría continuar su relación laboral con el CNIO o el CNIC al expirar sus actuales contratos».

El trabajo de estos centros, en peligro

La carta asegura que el problema afecta  a todos los departamentos y que algunos «quedarán desmantelados de facto con la aplicación de la nueva legislación, impidiendo así el normal funcionamiento de nuestras dos instituciones». Y concluye, «en estas condiciones, es simplemente imposible que la productividad y calidad que se espera de estos centros no se vean afectadas».

Así, los responsables de ambos centros que firman la misiva instan a los poderes a buscar soluciones «incluyendo la reincorporación del personal que ya ha tenido que abandonar los centros como consecuencia de la aplicación de esta normativa, y evitando las pérdidas que se esperan en las próximas semanas».

Los científicos reclaman poder realizar contratos indefinidos no-fijos

Los científicos reclaman «una política laboral de estabilidad» que les permita realizar contratos indefinidos no-fijos al personal cuyas funciones son de carácter estructural. Las consecuencias de no resolver el problema tendrían un enorme impacto en las capacidades operativas de ambos centros, que afectarían muy gravemente a la consecución de sus objetivos, poniendo en riesgo su actual posición como referentes mundiales en el campo de la investigación, lo cual sería una grave irresponsabilidad».

«No debemos olvidar que el trabajo desempeñado en el CNIO y el CNIC tiene un valor incalculable para la sociedad, no sólo porque la ciencia y el conocimiento son motores básicos para un país, sino porque nuestras áreas de investigación –cáncer y enfermedades cardiovasculares– son dos de los principales problemas de salud en nuestro país y en el mundo», concluye la misiva, que está firmada por 79 científicos de ambas entidades.