Cataluña lleva ya siete brotes en lo que va de año de sarna, que han afectado a 59 personas, y entre los que destacan los dos vividos en el Moissès Broggi y el Sant Joan de Reus, el último, considerado el más grande en afectados en un centro sanitario en los últimos ocho años.

Aunque la Conselleria de Salud catalana ha descartado como hipótesis inicial una relación entre los brotes, ha pedido prudencia hasta esclarecer los resultados de la encuesta epidemiológica que llevan a cabo técnicos de Salud.

La subdirectora de Vigilancia y Respuesta de Emergencias, Mireia Jané, ha explicado que de 2010 a 2017 Catalunya registró 115 brotes, que afectaron a 947 personas; y, del conjunto, un 3% tuvieron lugar en infraestructuras sanitarias, y la mayoría (un 41%) en geriátricos. «Hasta 2014 y 2015, estábamos ante cifras bastante estables de alrededor de 10 y 15 brotes al año, y hasta ahora se ha producido un aumento de la declaración por los esfuerzos que hemos hecho que indican una mayor sensibilización y conocimiento» al gestionar brotes, ha remarcado.

Qué es la sarna

La sarna o escabiosis, según explica en su web la Fundación Piel Sana (de la Academia española de Dermatología y Venereología)  es una infestación producida por un ácaro que penetra en la epidermis.

Es más prevalente en zonas de hacinamiento en áreas urbanas, siendo mayor el número de casos durante el invierno. Se transmite por contacto personal cercano, aunque puede vivir fuera del cuerpo humano 3 días y transmitirse por fómites (ropa o sábanas). Es considerada también una enfermedad de transmisión sexual.

La sarna humana casi siempre se contrae por contacto con otra persona. Los dermatólogos señalan que la sarna no afecta específicamente a familias pobres, a niños descuidados o a personas que practican higiene inadecuada, y que se contagia casi exclusivamente a través del contacto con otra persona.

El síntoma inicial y más común de la sarna es la picazón, más por la noche y con frecuencia imposible de controlar.

El síntoma inicial y más común de la sarna es la picazón, especialmente por la noche y con frecuencia imposible de controlar. Una erupción inicial de sarna aparece como pápulas pequeñas, rojas o ronchas, picaduras pequeñas o granos. En casos más avanzados, la piel puede presentar costras o descamarse. Los sitios de picazón son signos valiosos para indicar un ataque de sarna. Normalmente comienzan en los pliegues y grietas del cuerpo, especialmente entre los dedos, en los codos o en las muñecas, las nalgas o la línea del cinturón, alrededor de los pezones en las mujeres y en el pene de los hombres. Los ácaros tienden también a esconderse dentro o sobre la piel debajo de los anillos, brazaletes o pulseras de reloj.

En los niños normalmente hay una picazón más generalizada y la infestación puede afectar toda la superficie corporal, incluso en las palmas de las manos, el cuero cabelludo y las plantas de los pies. También es posible que el niño esté cansado e irritable como resultado de la falta de sueño debido a la picazón o rascado toda la noche.

Diagnóstico y tratamiento

El dermatólogo diagnostica muchos casos de sarna recurriendo solamente a examen visual pero, en caso de duda, puede recurrir a un par de pruebas simples, indoloras, para diagnosticarla. El raspado es el método más común.

El tratamiento más común para la sarna es la crema de permetrina al 5 por ciento. Los estudios clínicos extensos han demostrado que el fármaco es inocuo y eficaz, sin haberse observado casos de reacción alérgica o irritante. Una sola dosis de una noche ha demostrado ser eficaz en más del 90 por ciento de los casos.

El tratamiento más común para la sarna es la crema de permetrina al 5 por ciento.

Los dermatólogos recomiendan que la crema se aplique sobre la piel fresca y seca, cubriendo todo el cuerpo (incluso las palmas de las manos, las plantas de los pies y el cuero cabelludo en los niños pequeños) y que se deje aplicada durante 8 a 14 horas.

Cuando alguien padece sarna, es crítico tratar a sus familiares o personas que conviven con él o que pasen tiempo con el enfermo, ya que el enfoque de mayor éxito y costo más razonable es un programa sistemático para tratar a todos los pacientes y al personal de cuidado de la salud al mismo tiempo, según explican los dermatólogos. Estos avisan también de que hay que evitar intentar curarse la sarna usando remedios caseros. El lavado con detergente de ropa o con jabones amarillos, o la aplicación de gasolina, solamente servirán para empeorar mucho más las cosas.