De 12 a 18 meses parece ser el período ideal entre dar a luz y quedar embarazada nuevamente, según una nueva investigación de la Universidad de British Columbia y la Escuela de Salud Pública de Harvard. En un estudio publicado el 29 de octubre en JAMA Internal Medicine, las investigadoras detectaron claros riesgos para la salud de madres mayores de 35 años que se quedaban embarazadas antes de cumplirse el año desde el anterior parto. En el caso de las más jóvenes, las amenazas se trasladaban al bebé.

Ahora bien, dejarlo más allá del año y medio también conlleva problemas. “Nuestro estudio encontró mayores riesgos tanto para la madre como para el bebé cuando los embarazos están muy separados, incluso para las mujeres mayores de 35 años”, asegura la autora principal del estudio, Laura Schummers. “Esto es importante, ya que las mujeres mayores tienden a espaciar más sus embarazos y con frecuencia lo hacen intencionalmente”.

El estudio es la evaluación más extensa de cómo la edad materna puede afectar el papel del espaciamiento del embarazo. También es la primera investigación sobre el tiempo entre embarazos y la mortalidad materna o la morbilidad severa (complicaciones poco frecuentes pero potencialmente mortales del embarazo y el parto) en un país de altos ingresos.

Para el estudio, los investigadores examinaron la relación entre los riesgos para madres y bebés asociados con el espaciamiento de embarazos entre 148.544 embarazos en la región de la Columbia Británica. Los datos se recopilaron de registros de nacimiento, códigos de facturación, datos de hospitalización, datos de prescripción para información de infertilidad y registros de censo. Entre las mujeres mayores de 35 años que concibieron seis meses después de un nacimiento anterior, los investigadores encontraron un riesgo de 1,2% (12 casos por 1.000 embarazos) de mortalidad materna o morbilidad severa. Sin embargo, esperar 18 meses entre embarazos redujo el riesgo a 0,5%.

Para las mujeres más jóvenes, los investigadores encontraron un 8,5% de riesgo de partos prematuros espontáneos. Sin embargo, para las mujeres más jóvenes que esperaron 18 meses entre embarazos, el riesgo se redujo a 3.7%.

Entre las mujeres mayores, el riesgo de parto prematuro espontáneo fue de alrededor del 6% en el intervalo de seis meses, en comparación con el 3,4% en el intervalo de 18 meses.

Aunque en este estudio no se examinaron las causas de los malos resultados del embarazo en intervalos cortos entre mujeres mayores y más jóvenes, los hallazgos sugieren diferentes perfiles de riesgo para cada grupo de edad. “El corto espacio entre embarazos podría reflejar embarazos no deseados, particularmente entre mujeres jóvenes”, dijo la doctora Sonia Hernández-Díaz, profesora de epidemiología en la Escuela de Salud Pública THard de Harvard. “Si los riesgos elevados se deben a que nuestro cuerpo no tiene tiempo de recuperarse si concebimos poco después del parto o debido a factores asociados con embarazos no planificados, como la atención prenatal inadecuada, la recomendación podría ser la misma: mejorar el acceso a la anticoncepción posparto o abstenerse de relaciones sexuales sin protección con un compañero masculino después de un nacimiento”.

La autora principal, la doctora Wendy Norman, profesora asociada en el departamento de medicina familiar de la Universidad de la Columbia Británica, cree que estos hallazgos de un intervalo óptimo más corto son alentadores para las mujeres mayores de 35 años que están planificando a sus familias. “Las madres mayores por primera vez tienen una evidencia excelente para guiar el espaciamiento de sus hijos”, dijo Norman. “Lograr ese intervalo óptimo de un año debería ser factible para muchas mujeres, y claramente vale la pena reducir los riesgos de complicaciones”.