La edad media en la que se inician las relaciones sexuales en España se sitúa en los 16,7 años y llega a los 17 para las relaciones sexuales con penetración. La Encuesta nacional sobre sexualidad y anticoncepción entre los jóvenes españoles, que recoge las respuestas de los jóvenes de entre 16-25 años, refleja que los jóvenes priorizan la anticoncepción a la protección contra las enfermedades. La consulta ha sido realizada, a instancias de la Fundación Española de Contracepción (FEC), de la SEC (Sociedad Española de Contracepción) por la empresa Sigmados.

Más de la mitad de los jóvenes (52%) utiliza el preservativo, al que sigue el uso de la píldora (22,8%) y la marcha atrás (4,2%). Un 28,4% no utiliza ningún método, aunque en el 21% la razón es que no mantiene relaciones. Un significativo 6,2% no utiliza ningún método pese a mantener relaciones sexuales.

Además, uno de cada cuatro jóvenes afirma que no usa el preservativo en todas las ocasiones – más los hombres y los más jóvenes (16 a 18 años). De los que no lo usan siempre, dicen hacerlo por confianza o conocimiento en la otra persona (37,9 y 31%) o por no ver el peligro (29,1%).

La principal razón porque no se usan anticonceptivos es en el sexo oral (59,1%, aunque esta práctica sí puede contagiar infecciones de transmisión sexual). No disponer de ellos (24%) o falta de tiempo fruto del deseo inconrolado (18,2%) son las siguientes causas. Solo el 71,3% de los jóvenes que usan preservativo prefieren este método para evitar riesgos de embarazo a la vez que de ITS.

Dos de cada 10 jóvenes utilizan la marcha atrás como método anticonceptivo, más entre los más jóvenes y menos según avanza la edad.

El sexo, a partir de los 16,7 años

Globalmente, la edad media de inicio en las relaciones sexuales es de 16,7 años, aunque son los más jóvenes de entre 16 y 18 años quienes empiezan antes (a los 15,66 años), edad que sube a los 16,73 entre 19 y 21 años y a los 17,53 entre los 22 y 25 años.

La edad de la pareja con la que estos jóvenes mantuvieran su primera relación sexual completa se sitúa un año y medio por encima de la suya. Las chicas refieren menos satisfacción de la primera relación sexual. Solo el 30% lo considera así, frente al 55% de los chicos.

Son ellos también quienes más reconocen iniciar las relaciones sexuales – el 67,9% – frente al 24,9% que dice que el primer paso lo da su pareja. Sin embargo, cuando se pregunta a las mujeres el 52,6% afirma que es su pareja quien inicia la relación, y el 33,1% dice que es ella quien las inicia.

El 32,4% de los jóvenes responde que durante los últimos meses no han mantenido relaciones sexuales. El 20,6% afirma que ha mantenido relaciones una vez a la semana, el 17,7% afirma que ha mantenido dos
relaciones a la semana, el 13,7% refiere tres relaciones semanales. El 15,5% señala haber mantenido cuatro ó más relaciones a la semana.

Tres de cada cuatro jóvenes se declara heterosexual

El 76,4% de los jóvenes se considera heterosexual, el 11,5% bisexual y el 7,5% homosexual. Un 0,4% se autocalifica de asexual.

La orientación homosexual es del 11% entre los hombres frente al 3,7% en las mujeres. Por el contrario, el 15,7% de las mujeres se consideran bisexuales, frente al 7,3% entre los hombres. La orientación homosexual se incrementa con la edad, pasando del 5,3% entre los jóvenes de 16 a 18 años, al 9,4% entre los que tienen de 22 a 25. No influye la edad del entrevistado. La bisexualidad apenas se considera ente los menores de 19 años, superando el 10% entre los mayores de esa edad.

La píldora del día después

El 71,1% de los jóvenes no ha tenido que recurrir nunca al uso de la píldora del día después frente al 25,6% ha tenido recurrir alguna vez a este método, cifra que se amplía al 29,7% cuando son las mujeres quienes responden.

Por edades, el 14,4% de los jóvenes de 16 a 18 años la ha utilizado alguna vez. Esta cifra se incrementa hasta el 19,9% entre los de 19 a 21 y llega al 34,1% entre los jóvenes de 22 a 25 años. Por término medio, en el último año los jóvenes han utilizado 1,49 veces la píldora del día después. 1,30 en el caso de los menores de 18 años, 1,65 cuando se trata de los jóvenes de 19 a 21 años y 1,47 entre los de 22 a 25 años de edad.

La ruptura del preservativo es la razón del uso de la píldora en el 68,5% de las ocasiones, mientras que en el 22,7% de las veces se debió a una mala práctica y un 5,2% el olvido de la píldora.

La información, de internet y los amigos

Casi la mitad de los jóvenes dice que las fuentes de información más adecuadas sobre sexualidad son internet (47,8%) y los amigos (45,5%), por delante de los profesores (28%), la madre (23,1%) o el padre (12,4%). El 12,1% no ha recibido información.

El 72% de los jóvenes ha recibido formación específica y reglada sobre temas de sexualidad, circunstancia que se incrementa entre los más jóvenes (78,7%). No hay diferencias entre chicos y chicas. Aunque parece más frecuente entre los más jóvenes (78,7% frente al 72 % de la media global). Para el 68,5%de los jóvenes considera que la formación que ha recibido sobre sexualidad no es suficiente.

El discurso coincide en que la información referente a la sexualidad es escasa, hay poca continuidad en la información y está mal tratada: Los consultados estiman que es puntual, escasa, no longitudinal y que no se actualiza cuando realmente se precisa. Encuentran en los soportes tecnológicos (Internet, youtube,…) la primera opción de acceso a la información, y contrastan esta opinión con sus amigos. Hay cierto pudor para tratar estos temas en el ámbito familiar, lo mantienen como última opción y sólo en caso de emergencia o situaciones límites.