Así lavaba, así, así, así… decía la canción y como bien decimos en pasado así lavaba… porque ya no. Todos los días nos enfrentamos a terribles etiquetas papiro en el que o tienes unas tijeras a mano para cortarlas o mueres, además de que pican horrores. En ellas están, entre otras muchas cosas, las instrucciones de lavado pero estas ya se han quedado más que obsoletas… Toda la vida teniendo un cuidado bárbaro y resulta que esas etiquetas se han quedado más anticuadas que una persona sin instagram.

Así lo constatan dieciséis diseñadores como Adidas, Clara Martín o Jonathan Stine y organizaciones como Not Just A Label o Fashion Revolution (en una campaña creada por AEG) cuyas prendas han sido puestas a prueba, lavadas y secadas según los consejos de la propia marca. Las prendas incluyen la etiqueta de «NO LAVAR DE MÁS», con la que han creado un manifiesto para acabar con ciertos mitos y cambiar el futuro del cuidado de la ropa:

Y es que según el estudio, tiramos el 90% de la ropa antes de lo necesario, y utilizamos instrucciones de etiquetas textiles obsoletas, con recomendaciones de: lavar ciertas prendas en seco, evitar las altas temperaturas o no meter los tejidos delicados en la secadora.

«NO LAVAR DE MÁS» pretende cambiar ciertas costumbres del cuidado de la ropa, empezando por desmentir las malas interpretaciones que se hacen de los consejos y etiquetas actuales de las prendas:

Solo limpieza en seco. Consejos

La limpieza en seco es un proceso químicamente fuerte, lavar en casa es más respetuoso con el medio ambiente y la ropa.

Algunas prendas de limpieza en seco pueden lavarse en casa, siempre que sea una lavadora que incorpore las últimas tecnologías.

Prueba a refrescar la ropa con vapor entre lavados. Con esto, evitarás lavados innecesarios y acudir a la tintorería cuando estas prendas no estén realmente sucias.

No secar en secadora. Consejos

La temperatura marcada en las etiquetas nos dice la temperatura máxima de lavado permitida, pero no siempre es la más recomendada.

Usa 30°C como temperatura de lavado estándar en lugar de 40°C, para que la ropa dure más tiempo y ahorrar energía.

Lavar a temperaturas más bajas es menos perjudicial para la ropa y el medio ambiente.

Solo la ropa interior, de deporte, toallas de baño y ropa de cama deben lavarse a temperaturas más altas.

La mayoría de la ropa de trabajo actual está diseñada para lavarse a temperaturas más bajas para durar más tiempo.