Esta no te la sabías

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Si te pone de los nervios oír a alguien masticar, respirar o teclear no es manía: puede ser misofonía

Hay personas que se descolocan totalmente y se ponen muy nerviosas, e incluso quieren huir, cuando perciben un sonido cotidiano que para cualquier otra persona es normal, como por ejemplo el teclear o el masticar. El cerebro, en estos casos, lo interpreta como una amenaza inminente, lo que activa el sistema nervioso autónomo y descoloca como decimos totalmente a esa persona, que emite una respuesta desproporcionada después de escuchar el citado ruido.

Según explica el doctor Antonio Parralo, especialista del Servicio de Neurología del Hospital Quirónsalud Huelva, estos casos de intolerancia a determinados sonidos suelen corresponderse con un fenómeno conocido como ‘misofonía’. 

Doctor Antonio Parralo, especialista del Servicio de Neurología del Hospital Quirónsalud Huelva

Tal y como lo describe, es un trastorno neurológico y mental que se caracteriza por una reacción negativa intensa ante sonidos cotidianos, como respirar, teclear, el chasquido de dedos de otra persona, así como el hacer clic con el bolígrafo, respirar fuerte o masticar.

“Son muy típicos en estos casos los sonidos de funciones fisiológicas, como la masticación o la respiración intensa. Además, hay muchos más sonidos gatillo o ‘trigger’ (desencadenantes), como el de teclear, sonidos repetitivos como puede ser golpear la punta del pie, entre otros muchos”, resalta este especialista de Quirónsalud Huelva.

Un trastorno neurológico

“Ante esos sonidos cotidianos la persona reacciona de manera desmesurada con enfado, ira, o asco, lo cual genera ansiedad, que a su vez puede generar palpitaciones, sequedad bucal, necesidad de escape de esos sonidos o incluso de ahogo”, detalla este experto.

Tal y como señala este neurólogo del Hospital Quirónsalud Huelva, se trata de un problema en el procesamiento cerebral de las emociones, en aquellas áreas cerebrales relacionadas con las emociones y con el procesamiento de sonidos, que han sido erróneamente conectadas entre sí, fruto de experiencias pasadas negativas, como puede ser traumas en la infancia.

Principales tratamientos para la misofonía

Según remarca el doctor Parralo, se trata de un trastorno real, que afecta a la calidad de vida de los pacientes, y que, por tanto, debe ser tratado por un especialista, aunque actualmente no conste como tal en los manuales de diagnóstico psiquiátrico principales (como el DSM-5).

Tal y como asegura este experto, el tratamiento de la misofonía principalmente se basa en terapia psicológico cognitivo-conductual, “uno de los tratamientos más efectivos hoy en día”, ya que ayuda a reducir la intensidad de la respuesta emocional del paciente tras escuchar esos sonidos o ‘triggers’. 

El objetivo de esta terapia, según continúa el doctor es modificar los pensamientos negativos sobre ese sonido, para después afrontarlos, e ir poco a poco desensibilizando al paciente; de manera que en el largo plazo se logra una mejora en su calidad de vida, y un mejor afrontamiento de estas situaciones.

“Como medidas de apoyo, puede ser útil el uso de tapones en oídos en situaciones donde haya más probabilidad de que ocurran estos ‘triggers’ o sonidos desencadenantes”, reconoce este neurólogo del Hospital Quirónsalud Huelva.

En última instancia, subraya que en aquellos casos más severos, y donde se ocasione mucha ansiedad en los pacientes, se pueden usar fármacos ansiolíticos, como las benzodiacepinas.

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