El ministro de Consumo Alberto Garzón, daba a conocer esta semana que desde que se anunciara el estado de alarma y se procediera al confinamiento de la población, ha habido un crecimiento del consumo de juegos de azar online, por lo que se ha limitado la publicidad de este sector. Sin embargo, si se suman todos los juegos y se comparan la primera semana de cuarentena con los mismos días del año 2019, se observa «un repunte muy pequeño», cuentan a El Independiente fuentes del Ministerio. Este incremento está represetando por las personas que están jugando a la ruleta, al casino, al póker y a las máquinas tragaperras.

Lo más probable, es que toda la gente que está recurriendo a este tipo de entretenimiento, sean personas que «o bien no habían jugado a nada o están sin alternativas de ocio». En cuanto al perfil del jugador, los estudios de género son algo que el Ministerio deseaba abordar antes de que estallara la crisis del coronavirus, aunque se sabe que la franja de edad y sexo de los jugadores, es mayoritariamente «varón y de 18 a 35 años».

Algo que preocupa al Ministerio, es el caso de aquellas personas que recurrían al juego presencial, y se han visto ahora tentadas por la alternativa online. Actualmente «no es difícil registrarse en una plataforma web, y estamos siendo constantemente bombardeados por la publicidad». Por eso, para preservar la salud pública, el Gobierno ha decidido prohibir durante el estado de alarma la publicidad del juego en cualquier soporte, con la excepción de la franja horaria que va de la una a las cinco de la madrugada, y solamente en televisión. En el resto de medios la prohibición es durante todo el día.

El ministro Alberto Garzón está convencido de que el confinamiento tiene unos efectos que alteran la mayoría de las relaciones sociales, básicamente familiares, porque se realizan en el seno de las viviendas, y eso lleva en la mayoría de los casos a un creciente consumo de televisión, y por tanto a una mayor importancia de los efectos de la publicidad.

A la hora de regular la misma, el Ministerio se ha puesto en contacto con expertos clínicos que «nos han manifestado que las personas con trastornos compulsivos y los menores, están expuestos a unos anuncios que suponen un peligro potencial para la salud de la población».

Parón en la rehabilitación de ludópatas por el Covid-19

Por otro lado, y debido al estado de alarma nacional en el que estamos sumergidos desde hace casi tres semanas para luchar contra la propagación del coronavirus en España, entidades como FEJAR (Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados), se han visto obligadas a paralizar sus tratamientos de rehabilitación de la ludopatía.

Y es que uno de los pocos sectores que no ha parado el coronavirus, es el del juego online, que sigue activo. «La gente que tiene problemas de juego no va a dejar de jugar», cuenta a El Independiente Máximo Enrique Gutiérrez Muelledes, Presidente de FEJAR. Denuncia que va a haber personas que cuando salgan del confinamiento se van a mantener abstinentes, y otros «que intentarán recuperar todo el tiempo perdido».

Entidades como FEJAR están preocupadas porque «la cuarentena o cierra toda la base de nuestro tratamiento que está basada en la terapia de grupo». Para seguir adelante, han tenido que reinventarse y recurrir a las videoconferencias.