Salud

Tu hijo se puede tragar hasta cuatro kilos de mocos en un día

La bronquiolitis aguda puede provocar un incremento de la tos y la mucosidad en los pequeños.

Bebé llorando.

Bebé llorando.

La bronquiolitis aguda es la infección respiratoria más frecuente en los lactantes, afectando especialmente a los niños comprendidos entre los dos y los seis meses. Como consecuencia de esta enfermedad, los pequeños padecen un incremento de la mucosidad y la tos, de tal forma que un menor de cuatro años pude llegar a tragar hasta los 3-4 kilos de moco al día.

Así lo ha advertido Vanesa González, fisioterapeuta especializada en patologías respiratorias y Directora General de ‘Fisiobronquial Clínicas’, que abordará el sábado 27 de abril la ‘Jornada de Actualización en Fisioterapia Respiratoria: Bronquiolitis y asma’ en Málaga capital. Está prevista la asistencia de más de un centenar de fisioterapeutas.

El catarro, la tos, los mocos y la fiebre son los primeros signos de la bronquiolitis

En los últimos años, la incidencia de esta infección se ha incrementado considerablemente hasta alcanzar una tasa de hospitalización de entre el siete al 14 por ciento entre los bebés con menos de un año de vida, tal y como detalla el Estudio Internacional de Sibilancias del Lactante (EISL). Han señalado, de igual modo, que alrededor del 50 por ciento de los niños que padecen bronquiolitis volverán a tener sibilancias recurrentes en los meses o incluso años posteriores.

Los primeros signos de bronquiolitis se presentan como un cuadro catarral, con una significativa presencia de mocos y tos además de fiebre. Posteriormente, cuando la inflamación de los bronquiolos es mayor, suelen aparecer mayores dificultades para respirar con sibilancias o vómitos ocasionales. Vanesa González aconseja a los padres «no dejar de administrar el tratamiento prescrito por el médico hasta que así lo indique, no abusar de los lavados nasales y buscar a un fisioterapeuta especialista».

A través de la Fisioterapia Respiratoria se favorece la extracción del moco y a la limpieza de las vías respiratorias. «Gracias a el trabajo del fisioterapeuta respiratorio los niños ganan calidad de vida. Más allá de recuperar la respiración adecuada, también duermen mejor o comienzan a tener más apetito», ha explicado González.

Otro de los objetivos de la formación ‘Fisiobronquial Clínicas’ es trasladar a los padres la importancia de conocer e identificar los síntomas para que acudan al médico y a un fisioterapeuta especializado tan pronto como sea posible una vez la bronquiolitis se haya iniciado.

Comentar ()