Salud

La viuda de un hombre que murió cuando iba a operarse una hernia cobrará 45.000€

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La viuda de un hombre que murió cuando iba a operarse una hernia cobrará 45.000€

IMED Hospitales

Resumen:

Vicente Valls entró al quirófano a operarse de una hernia inguinal. Pero su vida se quedó en el quirófano. A sus 57 años, Valls (su viuda quiere que se conozca su nombre) no tenía otros problemas de salud, tan solo una alergia a  aines -antiinflamatorios no esteroideos-, que sin embargo no se relaciona con su muerte.

El hospital era el concertado Sanatorio San Jorge de Alcoy. La Consellería de Salut de la Comunidad Valenciana y el hospital y su aseguradora – Mapfre – tendrán ahora que pagar a su viuda 45.000 euros, una cantidad que se explica porque en su autopsia no se ha podido determinar ninguna negligencia médica. El documento sólo dice que la muerte fue «sin expresión morfológica evidente».

Es por ello que la cantidad se basa en el «daño desproporcionado» que pudo causar la operación (por ser accidental en el quirófano), ya que se descarta el shock anafiláctico por los medicamentos.  “Desconocemos sin embargo la circunstancia por la que se produjo la muerte, pues el resultado de la autopsia clínica no encontró datos microscópicos de un posible evento isquémico agudo, se concluye que la probable causa se la muerte no tuvo expresión morfología evidente, por tanto siendo la muerte del paciente fuera de lo normal, de forma accidental en un quirófano, y desconociendo la causa, debemos aplicar la doctrina del daño desproporcionado , limitando la indemnización solicitada a 45.000 euros más los intereses legales desde la fecha de la reclamación, pues aun cuando se desconoce la causa , sí que puede excluirse con certeza la reacción alérgica al antibiótico suministrado.

La sentencia, tramitada por los Servicios Jurídicos de la Asociación ‘El Defensor del Paciente’, se remonta en sus hechos al 27 de noviembre de 2014, cando Valls, vecino de Cocentaina (Alicante), ingresó en el centro concertado de la sanidad pública Sanatorio San Jorge de Alcoy para ser intervenido de una hernia inguinal. Súbitamente, ya en la mesa de quirófano e inmediatamente después de la administración de la anestesia intradural -y antes incluso de que comenzara la cirugía-, el paciente presentó dificultad respiratoria y agitación, e inmediatamente después sufrió una parada cardiorrespiratoria de la que no se recuperó pese a practicarse maniobras de RCP durante 45 minutos.

Su viuda, según dice el Defensor del Paciente, «tiene al menos la satisfacción de que una sentencia establezca que la muerte de su esposo estuvo relacionada con la asistencia médica, y que estos tristes hechos han acabado en condena precisamente porque el Sanatorio San Jorge no ha dado una explicación de lo que sucedió».