Entre el 40-60% de los pacientes de la Covid-19 han experimentado algún tipo de síntomas neurológicos. Desde el síntoma bastante común al inicio de la infección de la pérdida de gusto o de olfato, a los dolores de cabeza, la confusión, la alteración del estado de alerta, la inconsciencia prolongada, la pérdida de memoria, la psicosis, la ansiedad, o el estrés post-traumático, entre otros.

“Diferenciamos los síntomas provocados durante la propia fase aguda entre los que se presentan cuadros de pérdida de olfato y gusto (anosmia/hiposmia), cefalea, encefalopatía leve o moderada, confusión, alteración de la memoria y de la concentración, mareo y hormigueos”, detalla el doctor Joan Izquierdo, jefe de servicio de Neurología del Hospital Universitari General de Catalunya.

También dice que se han descrito, en el contexto de un estado de hipercoagulabilidad provocado por el virus, procesos aterotrombóticos en forma de ictus de mayor o menor gravedad. “En menor medida, también se han visto en las consultas de neurología parálisis facial o de los nervios oculomotores y trastornos del movimiento, entre otros”, menciona el especialista.

Según datos de la Sociedad Española de Neurología, más de un 57% de pacientes hospitalizados por la COVID-19 desarrollan algún síntoma neurológico, siendo estos la causa principal de los decesos en el 4% de pacientes de coronavirus. Estos datos se han obtenido de un extenso trabajo realizado en pacientes hospitalizados de Albacete, hasta la fecha uno de los mayores informes y más completos sobre los efectos neurológicos de la COVID-19 a nivel internacional.

Además, el neurólogo del Hospital Universitari General de Catalunya recuerda que, de un estudio realizado en China, se desprende que aproximadamente un 36% de los afectados presentará clínica neurológica en el transcurso de la enfermedad, o bien después del cuadro infeccioso.

Precisamente, se trata de uno de los aspectos sobre los que más se está trabajando en la actualidad puesto que muchos pacientes superaron la enfermedad en primavera y aún hoy padecen sus secuelas neurológicas.

El doctor Joan Izquierdo indica en este punto que, hasta ahora, y en base a la experiencia clínica acumulada en los meses transcurridos desde la primera oleada, parece que los síntomas detectados como persistentes presentan una evolución muy fluctuante: “La mayor parte de estos cuadros suelen ser de tipo pasajero y van desapareciendo, a medida que el paciente sigue una buena evolución clínica. A excepción de los fenómenos vasculares, que pueden provocar secuelas de forma crónica, pero que afortunadamente son poco comunes».

De hecho, hasta la fecha se han descrito las siguientes complicaciones neurológicas y cognitivas post-infección, de acuerdo con un documento elaborado para la atención integral al paciente pos-covid por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), con el apoyo de la Fundación AstraZeneca, a partir de la reflexión de consenso entre las Sociedades Científicas (SSCC) más relacionadas con la epidemia, con los gestores y directivos de la salud y pacientes: Anosmia de larga duración, disgeusia (alteración en el gusto), cefaleas, debilidad del enfermo crítico, confusión y desorientación, crisis comiciales, temblores, alteración de la marcha, falta de concentración, quejas de memoria, alteración atencional y déficit de concentración, parestesias, disestesias, mareos y/o inestabilidad, neuropatías, hipoacusia, acúfenos, hiperacusia, Síndrome Guillain Barré, o secuelas de ictus.

El problema de la niebla mental

Además, el experto de Quirónsalud llama la atención sobre el hecho de que a medida que pasan los meses, y la experiencia sobre esta enfermedad aumenta, así como el número de pacientes que la han superado, se están constatando una serie de síntomas que no han desaparecido, de igual manera que otras manifestaciones clínicas: “Entre estos se encuentran cuadros de cefalea persistente con inestabilidad, hormigueos, insomnio y dificultad para concentrarse con alteraciones de la memoria».

El doctor Izquierdo subraya aquí que recientemente se le ha atribuido a este grupo de síntomas el nombre de ‘niebla mental’, un síndrome del que, según reconoce, “se desconoce con certeza su causa”, así como cuál será su evolución y pronóstico, atribuyéndose a un complejo de situaciones médicas y de estrés vividas por el paciente durante la infección.

Por eso, a juicio del experto, ante estos síntomas es recomendable realizar una correcta valoración neurológica y las exploraciones que se consideren para aliviar las molestias y limitaciones que pueden provocar sobre quienes lo padezcan. Y, por supuesto, ante cualquier duda, defiende que los pacientes deben acudir a los hospitales a consultar con un especialista, hoy centros seguros frente al coronavirus, puesto que se han diseñado circuitos libres del virus.

Además, el doctor Izquierdo destaca que algunas instalaciones, como el Hospital Universitari General de Catalunya, disponen de una certificación que acredita el cumplimiento de los estándares más exigentes de desinfección en la pandemia contra el coronavirus, como la ‘Applus+ Protocolo Seguro frente a la Covid-19’, con la que cuenta su hospital.

Finalmente, el especialista recuerda que desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) se recomienda una estrecha vigilancia neurológica a los pacientes afectados por la Covid-19, con el objetivo de reconocer posibles complicaciones del sistema nervioso e ir ahondando en el estudio de estas secuelas neurológicas pos-covid.