Dos de cada cinco españoles no sabe qué es o en qué consiste la insuficiencia cardiaca, una enfermedad que en España afecta a más de 700.000 personas. Así se desprende de una encuesta realizada para la campaña de concienciación social ‘Llámalo Insuficiencia Cardiaca, ¡y actúa ya!’, en la que destaca que dos de cada cinco españoles piensen que afecta a las relaciones íntimas.

Este desconocimiento es uno de los datos que revela la encuesta realizada en España por la Alianza de Boehringer Ingelheim y Lilly, que cuenta con el aval social de la organización de pacientes CardioAlianza.

Esta iniciativa forma parte de la campaña de concienciación social ‘Llámalo Insuficiencia Cardiaca, ¡y actúa ya!’, cuyo objetivo es informar a la población general, a los pacientes y también a su entorno más próximo.

La insuficiencia cardiaca (IA) es una enfermedad crónica y progresiva del corazón que impide que se tenga capacidad suficiente para bombear sangre. Aunque puede manifestarse a cualquier edad, con cada década que uno suma se dobla su presencia entre la población.

Al igual que en otros países desarrollados, la insuficiencia cardiaca es la primera causa de hospitalización en mayores de 65 años y supone, aproximadamente, el 5% de todas las hospitalizaciones.

Tristemente, el diagnóstico de insuficiencia cardiaca lleva asociado una alta mortalidad y cada año casi 20.000 personas mueren por esta patología en España. Sin tratamiento, el pronóstico de la insuficiencia cardiaca es peor que el de muchos cánceres.

Tal y como se desprende de esta encuesta social, el desconocimiento sobre la insuficiencia cardiaca está extendido entre la población española, que también considera, de forma mayoritaria (83%), que no existe información suficiente sobre esta enfermedad.

Enfermedades como el infarto de miocardio o la hipertensión son más reconocidas que la insuficiencia cardiaca, apareciendo por delante en el ranking de las enfermedades cardiovasculares que los españoles consideran más frecuentes.

En un tercio de los casos, la razón por la que conocen la enfermedad es porque se han informado a través de las noticias (41,42%), siendo esta proporción mayor en mujeres (32,85%) que en hombres (27,8%), mientras que un 10% reconoce no haber oído hablar de la insuficiencia cardiaca con anterioridad.

“La población está más familiarizada acerca de lo que es un infarto o un ictus. Dar a conocer la insuficiencia cardiaca debería realizarse desde varios estratos. En primer lugar, desde el entorno sanitario, tanto en atención primaria como en cardiología los pacientes con factores de riesgo para desarrollar insuficiencia cardiaca deberían ser entrenados acerca de los síntomas o signos de alarma”, señaló la doctora Marta Cobo, adjunta de Cardiología en Hospital Puerta de Hierro Majadahonda.

Además, la falta de información de esta enfermedad entre la sociedad da lugar a una serie de mitos o falsas realidades sobre ella y el día a día de quienes la sufren. Entre ellas, una de las falsas creencias generalizadas es que la insuficiencia cardiaca afecta más a hombres que a mujeres. Esta idea es bastante habitual entre los españoles, ya que más de la mitad de los encuestados considera que la insuficiencia cardiaca es más frecuente entre los hombres.

Aunque la incidencia de nuevos casos de insuficiencia cardiaca es mayor en hombres, la realidad es que aproximadamente la mitad de los pacientes con insuficiencia cardiaca son mujeres, en parte, debido a que la prevalencia de la insuficiencia cardiaca aumenta con la edad, y a la mayor longevidad de la mujer.

Además, en España mueren el doble de mujeres que hombres por insuficiencia cardiaca, según datos del informe ‘Enfermedad cardiovascular en la mujer. Estudio de la situación en España’.

Relaciones íntimas

Por otro lado, el 44,72% de los españoles afirma que la insuficiencia cardiaca afecta a las relaciones íntimas. Dos de cada cinco españoles piensa que la insuficiencia cardiaca repercute en estas, dato que se encuentra por debajo de la media española.

Son los mismos que también opinan que afecta a las actividades de ocio y a las tareas del hogar. Considerando los datos a nivel español y género, en lo que se refiere a las relaciones íntimas son más los hombres (48,5%) que las mujeres (41%).

Además, un 18% de los españoles considera que vestirse es una de las actividades cotidianas que también se ve afectada por la enfermedad y un 12,56% opina que repercute en la capacidad de prepararse la comida. Datos que revelan que buena parte de los encuestados son conscientes de que la insuficiencia cardiaca condiciona de forma notable las actividades cotidianas.

También hay que destacar que el 63% de los españoles ve en la insuficiencia cardiaca una enfermedad mortal. El número de españoles que considera mortal la insuficiencia cardiaca es ligeramente superior al de la media española. Para el 64% de los encuestados el fallecimiento es la peor consecuencia de la enfermedad y sufrir secuelas permanentes o convertirse en una persona dependiente le siguen como las consecuencias más temidas.

En cuanto al conocimiento de los síntomas relacionados con la enfermedad, dos de cada tres encuestados españoles identifica el cansancio y la debilidad como los más reconocidos, seguido muy de cerca por la dificultad para realizar actividad física y la disnea o dificultad para respirar.

Las palpitaciones son también un síntoma relacionado con esta patología para la mitad de la población española y uno de cada cuatro considera la hinchazón de pies y piernas como un síntoma principal.

“Aunque se están realizando progresos en la comunicación entre atención primaria y cardiología, todavía hay limitaciones en el diagnóstico precoz de la insuficiencia cardiaca, entre otras cosas, por la ausencia de reconocimiento de los síntomas y signos de alarma por parte de los pacientes. Los beneficios de reconocer los síntomas de manera temprana implicarían un diagnóstico precoz y un acceso de forma más temprana a tratamientos con beneficio pronóstico”, apuntó la doctora Cobo.

Otro dato relevante que desvela esta encuesta poblacional es que uno de cada cuatro españoles declara no saber o no creer que la mejora de la evolución de la enfermedad esté al alcance de los pacientes.

En palabras de Maite Saturnino, presidenta de CardioAlianza “la insuficiencia cardiaca, aunque puede ocurrir en pacientes jóvenes, generalmente afecta a personas de edad avanzada, que suelen presentar en muchas ocasiones otras comorbilidades médicas como trastornos respiratorios, diabetes, disfunción renal, y psicológicas como depresión, ansiedad que requieren de un abordaje multidisciplinar e integral para su correcta atención”.

A la vez, más de la mitad de los españoles opinan que una persona que padece insuficiencia cardiaca deberá dejar de hacer ejercicio físico y casi el 10% asume que la enfermedad no le permitirá hacer nada.

Falta de información

El 83% de los españoles considera que no hay suficiente información sobre la IC y, además, el 76,5% querría recibir más información sobre esta enfermedad*. A la mayoría le gustaría que fuera a través de campañas divulgativas, así como a través de mayor difusión por parte de los medios de comunicación*.

“El abordaje de la insuficiencia cardiaca se está convirtiendo en todo un reto para el sistema sanitario. Nuestro principal objetivo debe ser el de conseguir aumentar la concienciación de la población sobre la IC, con el fin de que se realice un diagnóstico temprano y eficaz a la vez que se genere consciencia social en toda la población”, destacó Maite Saturnino.

Con motivo de ayudar a la difusión y concienciación de esta patología, la Alianza de Boehringer Ingelheim Lilly lanzó a inicios de este año la campaña ‘Llámalo Insuficiencia Cardiaca, ¡y actúa ya!’.

Con esta campaña, la Alianza pretende concienciar sobre la necesidad de dar visibilidad a esta enfermedad y llamarla por su nombre, ayudando así a detectar y prevenir su impacto en la sociedad.

La Ruta de la Insuficiencia Cardíaca

Como parte de esta campaña, la Alianza ha puesto en marcha ‘La Ruta de la Insuficiencia Cardiaca’, un recorrido por diferentes ciudades de España que se ha iniciado hoy en la ciudad de Madrid y que recorrerá Girona, A Coruña y Málaga colocando vinilos informativos en la calle para llamar a la insuficiencia cardiaca por su nombre y ser capaces de detectar los posibles síntomas a tiempo y poder acudir al médico lo más formado e informado posible.

Esta acción cuenta con Virginia Troconis como madrina de excepción, quien durante la inauguración de la Ruta en Madrid señaló que “es de vital importancia que la gente conozca la insuficiencia cardiaca». «Normalmente decimos tengo un problema del corazón, estoy mal del corazón, pero es importante llamar a las cosas por su nombre para poder hacerles frente. Me siento muy orgullosa de poder aportar mi granito de arena”, concluyó.