Salud

El mito de la píldora del día después: "Se pueden tomar incluso dos al mes"

Píldora del día después

Píldora del día después Freepik

Elena perdió la virginidad con 15 años. A esa edad, al no tener «madurez suficiente para exigirlo», no utilizó preservativo. Fue la primera vez que tomó la píldora de emergencia y, desde entonces, ya van 6. En realidad, incluso antes de su primera relación sexual, ya tomaba píldoras anticonceptivas, pero al ser muy impuntual con la toma, tenía «pánico» de quedarse embarazada con tan solo 15 años. «Si no sentía que me había tomado las anticonceptivas regularmente, prefería acudir a la píldora del día después», apunta. 

Todas las veces que se las tomó acudió a una farmacia. En algunas ocasiones le explicaron los posibles síntomas que podía tener. Una vez le llegaron a exigir receta (desde 2009 no se necesita para adquirir el medicamento), y tuvo que ir a otra farmacia a por ella. Pero nunca le preguntaron por qué se la tomaba. En su caso, considera que «te tratan igual si la compras con 15 o 21 años. No hay tacto a la hora de venderla, ni acompañamiento ni ayuda a la menor de edad».

El 31,4% de las mujeres en edad fértil declara haber tenido que recurrir en alguna ocasión a la toma de la píldora del día después

Existe cierta creencia de que las mujeres toman la píldora como si fueran caramelos. Algo que desmiente totalmente Isabel Silva Reus, vicepresidenta de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), «es un mito que la gente se tome la píldora poscoital por capricho, lo hacen cuando falla el método. No son gominolas, se la toma quien lo necesita». En España, según un estudio de la SEC, el 31,4% de las mujeres en edad fértil declara haber tenido que recurrir en alguna ocasión a la toma de la píldora del día después. Este porcentaje supera el 34% entre las mujeres de 20 a 39 años.

Silva, además, trabaja en la Unidad de Salud Sexual y Reproductiva de Villena, Alicante. Ahí ofrecen la píldora gratis. Normalmente tienen entre 16 y 20 años, «aunque también viene gente de 40», reconoce. La mayoría de las veces se les ha roto el condón. Aunque a veces, cuando cogen confianza, «te acaban reconociendo que no lo utilizaron. Creen que les vamos a regañar, pero nosotros estamos para ayudarlos. Insistimos mucho en el preservativo, sobre todo si es gente que no suele tener una pareja estable, no es solo el quedarse embarazada, sino que te pueden transmitir enfermedades de transmisión sexual». De hecho, la cifra de las mujeres que están en riesgo de embarazo no deseado, es decir, que pudiendo tener hijos, no quieren tenerlos en ese momento, y mantienen relaciones sexuales sin ningún anticonceptivo, se sitúa en el 26,6% de las mujeres, lo que equivale al 5,9% del total de mujeres en edad fértil. «Pensaba que a estas alturas la gente iba a estar más concienciada en salud sexual reproductiva, pero no hay la educación que tendría que haber», apunta Silva. Se sorprende también al ver que los jóvenes desconocen la existencia de su centro, «llevamos más de 30 años trabajando en esto y no lo conocen». 

En el caso de Paula, de 24 años, tomó por primera vez la píldora poscoital el agosto pasado. Estaba quedando con un chico y mantenían relaciones sexuales sin condón. «No llegaba a eyacular dentro, pero una vez estuvo muy cerca y me agobié», reconoce. Al día siguiente, una amiga suya le recomendó tomar la píldora y, sin decirle nada al chico, fue a una farmacia y se la compró. «No me parece que sea algo importante, es un trámite médico más, como si vas a por Frenadol porque estás resfriada». Al día siguiente se encontraba muy mal, «estaba mareada y decaída, como si no hubiera comido en todo el día». A la semana, cuando le bajó la regla, fue «muy dolorosa y de mucha intensidad». 

No me parece que sea algo importante, es un trámite médico más, como si vas a por Frenadol porque estás resfriada

Uno de los miedos en torno a la píldora son sus síntomas. Silva recuerda que «pueden tener nauseas o incluso llegar a vomitar, pero no es lo normal. En el caso en el que vomiten, les decimos que, si no ha pasado más de 3 horas desde que se la han tomado, se tomen otra. Entonces, «tu regla vendrá cuando quiera». Pero, apunta, «en el caso en el que no le baje cuando estaba previsto, tiene que acudir al centro otra vez porque igual ha fallado y puede haber un embarazo». 

La OMS recomienda su uso dentro de los 5 días posteriores a la relación sexual, pero cuanto antes se utilice, «mayor es su eficacia». Hay dos tipos de píldora anticonceptiva de urgencia. La levonogestrel y la ulipristal. En el caso de la levonogestrel, «si te la tomas las primeras 24 horas, la eficacia es del 95%, si te la tomas en 48 horas ya disminuye al 85%, que también es probabilidad, pero si llegas a las 72 horas solamente es eficaz en un 58% de los casos», explica Silva. La ulipristal, en cambio, «se puede tomar 5 días después del coito de riesgo, pero no se aconseja tomarla varias veces en el mismo ciclo porque, como es novedosa, no hay una investigación que nos haya garantizado la seguridad».

Pero ¿cuántas píldoras se pueden tomar a lo largo de nuestra vida? El abuso de la píldora siempre se ha visto como algo malo. Desde que somos pequeñas nos insisten en que 3 es el límite de píldoras que podemos consumir a lo largo de nuestra vida. Otro de los mitos en torno a la píldora de emergencia. La vicepresidenta de la SEC recuerda que «se pueden tomar incluso dos en el mismo ciclo, pero si vemos que una mujer está abusando, le orientamos para ver qué medidas de protección puede utilizar en sus relaciones sexuales, y no tenga que acudir siempre a la pastilla». Según la OMS, «el uso de la anticoncepción de urgencia no tiene ninguna contraindicación médica ni tampoco ningún límite de edad». Y recomienda «suministrar píldoras anticonceptivas de urgencia a una mujer por anticipado para que las tenga a mano en caso de necesidad y pueda tomarlas lo antes posible tras una relación sexual sin protección».

Píldora gratis en las farmacias

La reforma de la Ley del Aborto contempla que la píldora esté cubierta por el sistema de Seguridad Social, por lo que no supondrá ningún coste para el usuario y, además de en las farmacias, podrá obtenerse en los centros de salud, algo que ya ocurría en la Comunidad Valenciana, y en los servicios de salud sexual y reproductiva. Esto ha causado controversia entre los farmacéuticos, que si alegan a la objeción de conciencia se arriesgarían a multas de entre 90.000 y 1.000.000 de euros por no disponer «de las existencias de los medicamentos adecuadas para la normal prestación de sus actividades o servicios».

La vicepresidenta de la SEC celebra la medida ya que, en su centro, cierran los findes de semana, y «es muy importante que las mujeres tengan acceso gratuito para evitar un embarazo no deseado». De hecho, en ocasiones, evitan tomarla por su precio, que roza los 30 euros. Y son esos mismos días, en fin de semana, cuando los centros de salud sexual están cerrados y tienen que acudir a las farmacias a por ellas. «Se nota muchísimo la época del año en la que estés. En verano vendo mucho más que en invierno, y los sábados y los domingos son los días en los que más mujeres acuden a por la píldora», explica la farmacéutica Marta. Una de las veces que más demanda tuvo fue en San Fermines, su farmacia en Pamplona se llenó de mujeres que acudían a por esa «segunda oportunidad».

«A veces no somos conscientes de lo que supone tomarte la pastilla del día después, y cuando van a pagar y ven que cuesta casi 30 euros se llevan un susto y sirve para que la gente joven tome conciencia», explica Marta. Ella recomienda «tener un registro y contabilizar cuántas pastillas se toma cada una para evitar que abusen de ella».  Para la OMS «la anticoncepción de urgencia debería integrarse en los servicios de salud que se prestan a las poblaciones con mayor riesgo de relaciones sexuales sin protección, incluida la atención posterior a una agresión sexual y los servicios dirigidos a mujeres y niñas que viven en entornos de emergencia o de ayuda humanitaria».

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