Política

Esperanza Aguirre se atrinchera tras la detención de González y no dimitirá

logo
Esperanza Aguirre se atrinchera tras la detención de González y no dimitirá
Ignacio González y Esperanza Aguirre

Ignacio González y Esperanza Aguirre EFE

Resumen:

Esperanza Aguirre no tiene intención de dimitir como portavoz del PP en el ayuntamiento de Madrid.

La ex presidenta autonómica ha dedicado el día a preparar su declaración de este jueves en la Audiencia Nacional, como testigo, por el caso Gürtel.

Nunca, como hasta ahora, había tardado tanto en dar la cara, en salir ante los medios a dar explicaciones, por hechos que afectan a una persona tan cercana a ella.

 

Esperanza Aguirre “no va a dimitir”, afirman de manera tajante fuentes próximas a la ex presidenta de la Comunidad de Madrid después de horas de incertidumbre y silencio. Así se lo ha expresado a su entorno mientras sigue las noticias de la detención de Ignacio González por los medios de comunicación y prepara su comparecencia de este jueves ante el tribunal que juzga la primera etapa de la Gürtel. Las mismas fuentes consultadas por El Independiente aseguran que ésta no cuenta “con más información que la que conocemos por la prensa” de la “operación Lezo”, pero que, incluso aunque los hechos afecten al que fuera su “delfín”, no se le ha pasado por la cabeza dimitir como portavoz del PP en el ayuntamiento madrileño ni, por tanto, dejar su acta de concejal.

A lo largo de este miércoles, la dirección nacional ha estado pendiente de posibles movimientos de la ex presidenta de la Comunidad y ex líder de los populares madrileños. Un miembro del “núcleo duro” del partido recuerda que Aguirre comunicó su segunda dimisión a Rajoy, en febrero de 2016, “por mensaje cinco minutos antes”. A estas alturas saben en la planta séptima de Génova que intentar presionarla en cualquier sentido puede ser contraproducente.

Aguirre ha dedicado el día a seguir las noticias y preparar su comparecencia de mañana por la Gürtel

Ha sido especialmente llamativo su silencio durante todo el día habida cuenta de que tiene por norma no esconderse de la prensa. Dicho silencio era interpretado como el preludio de un anuncio que no se va a producir a pesar del estrechísimo vínculo político, profesional y personal que Aguirre ha tenido y tiene con Ignacio González, otra “rana” en el charco de antiguos colaboradores imputados o encarcelados por distintos casos de corrupción, léase la Púnica, la Gürtel o, en este caso, la “operación Lezo”.

Precisamente en vísperas de su declaración como testigo ante la Audiencia Nacional por los contratos del PP de Madrid con la trama corrupta de Francisco Correa, se conocía la detención de su “delfín” político, el mismo al que quiso al frente de Bankia en una lucha fratricida con Mariano Rajoy, que acabó imponiendo a Rodrigo Rato, ahora imputado en dos casos y condenado por otro, todos ellos relacionados con su paso por la caja. Acabó dejando a González al frente del gobierno de la Comunidad de Madrid, en septiembre de 2012, en un intento de asegurar su continuidad.

Es la primera vez que Aguirre mantiene silencio ante un caso que le toca tan cerca

Esa fue la primera dimisión de Aguirre, que coincidió con un cáncer de mama acompañado de un replanteamiento vital de dedicar más tiempo para sí y su familia. Pero no dejó la presidencia del partido en la región y los que la conocían sabían que no podría mantenerse durante mucho tiempo alejada de la trinchera política. Por eso, la aparición de un fulgurante Podemos, que sentó nada menos que cinco diputados en la Eurocámara en las elecciones europeas de 2015, fue el argumento propiciatorio para relanzar sus aspiraciones políticas en la lucha “contra los populismos”.

A partir de ese momento comenzó a acariciar la posibilidad de encabezar la candidatura a la alcaldía, en sustitución de una más que desgastada Ana Botella y, contra todo pronóstico, Rajoy no le cerró la puerta. A pesar de ya tener encarcelado a quien fuera uno de sus más estrechos colaboradores en la Comunidad de Madrid y que llegó a ser secretario general del PP en la región, Franciso Granados, gana las elecciones aunque se deja por el camino nada menos que diez concejales y los populares pierden el gobierno de la capital de España.

Responsabilidad “in vigilando”

En febrero de 2016 llega su segunda dimisión, esta, como presidenta del PP madrileño. Se considera responsable “in vigilando” de las sospechas de financiación irregular del partido y en buena medida, de la actuación de Granados. “Asumo mi responsabilidad política por elegir a este señor y porque debía haber vigilado mejor”, dijo entonces.

Pero nunca, como hasta ahora, había tardado tanto en dar la cara, en salir ante los medios a dar explicaciones. Quizá mañana lo haga durante el paseíllo judicial ante el tribunal que juzga la Gürtel.

logo
Volvo y el resultado de dar un paso atrás a tiempo