España se consolida como uno de los principales puntos de entrada y consumo de cocaína en Europa, según los datos del último informe del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA) de 2025. La evidencia científica más directa, el análisis de aguas residuales, confirma que el consumo interno ha alcanzado cotas históricas, situando al país junto a Bélgica y Países Bajos como epicentro del mercado europeo de esta droga.
El estudio de sustancias mediante aguas residuales es una de las herramientas más innovadoras del informe. A través de la red ESAR-Net, se han monitorizado las entradas de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) en distintas comunidades autónomas, midiendo la concentración de benzoilecgonina, el principal metabolito de la cocaína.
Los resultados son preocupantes tanto para sanitarios como para agentes de la policía, que reconocen que "hay una lucha constante contra el narcotráfico". La presencia de este biomarcador es constante en todas las depuradoras analizadas. Para ponerlo en contexto, la Agencia Europea de las Drogas (EUDA) sitúa en 700 mg/día el umbral de consumo de las 20 ciudades más intensivas del mundo. Más de la mitad de las semanas y localidades muestreadas en España superaron este nivel, confirmando un consumo extraordinariamente elevado en términos internacionales.
Localidades como Cataluña y Baleares han registrado picos que superan los 1.600 mg/día, situándose en la banda más alta de la serie histórica y de las comparativas europeas. Tras un periodo de estabilidad, los datos de 2024 muestran además una tendencia al alza, especialmente durante la primavera.
Récord histórico y el perfil del consumidor
El análisis de aguas residuales se complementa con los resultados de la encuesta EDADES 2024, que revela que por primera vez el 13,3% de la población española entre 15 y 64 años ha consumido cocaína en alguna ocasión. Este dato representa un máximo histórico y confirma a la cocaína como la segunda droga ilegal más extendida en España, solo por detrás del cannabis.
El perfil del consumidor también refleja cambios significativos respecto a estereotipos tradicionales. La mayoría de los consumidores problemáticos son hombres (75,5%) con una edad media que ha aumentado hasta los 40,3 años. Además, un 88,2% tiene estudios secundarios o universitarios y el 64,0% se encuentra trabajando, lo que indica que el consumo está ampliamente integrado en sectores socialmente activos. En cuanto al estado civil, casi la mitad son solteros (46,7%), mientras que separados o divorciados representan el 26,9%.
La cocaína, reina de las admisiones a tratamiento
El impacto sanitario es igualmente notable. En 2023 se registraron 48.635 admisiones a tratamiento por abuso o dependencia de drogas ilegales, de las cuales la cocaína fue responsable del 50,0%, superando ampliamente al cannabis (26,1%) y a los opioides (17,4%).
Entre los pacientes que acuden por primera vez, la cocaína también domina. Desde 2017 ha superado al cannabis como causa principal de inicio de tratamiento, alcanzando en 2023 el 49,6% de las primeras admisiones. La edad media al inicio del tratamiento es de 38,7 años, con una latencia de 17,7 años desde el primer consumo hasta que se solicita ayuda profesional.
En 2023, la cocaína estuvo presente en el 49,1% de todos los episodios de urgencias hospitalarias relacionados con drogas. Los motivos principales son agitación, agresividad e irritabilidad (45,9%), seguidos de ansiedad (40,5%) y episodios psicóticos o alucinaciones (16,9%). Además, un 12,1% de los pacientes llega al hospital en coma o con pérdida de conciencia.
La mortalidad refleja una tendencia similar. En 2023, al menos 1.360 personas murieron por reacciones agudas a sustancias psicoactivas. En aquellos casos analizados toxicológicamente, la cocaína estuvo presente en el 58,2%, frecuentemente combinada con hipnosedantes (64,3%) o alcohol (32,7%). Destaca además un aumento de fallecimientos por cocaína sin opioides, que alcanzó el 23,6% de los casos.
"Muy fácil" conseguir cocaína en 24 horas
El análisis de la oferta explica en parte la facilidad de acceso a la sustancia. En 2024, el Ministerio del Interior reportó un máximo histórico de incautaciones, llegando a los 124.040 kilogramos de cocaína decomisados, un aumento notable frente a la década anterior, cuando se confiscaban entre 15 y 25 toneladas anuales.
A pesar de estos decomisos récord, la percepción de disponibilidad sigue siendo alta. El informe cifra en un 40,6% los españoles cree que es “fácil o muy fácil” conseguir cocaína en menos de 24 horas. El precio del gramo se mantiene estable, alrededor de 60 euros, reflejando un mercado saturado donde las incautaciones no generan escasez significativa, lo que sitúa a España, según cuentan fuentes cercanas a la policía nacional, en un "punto caliente a nivel internacional".
La pureza de la sustancia también ofrece información relevante. La cocaína incautada a gran escala mantiene un 73,0% de pureza media, pero al llegar al consumidor se reduce al 35,0%. La relación de pureza entre el kilogramo y la dosis (2,08) evidencia el habitual “corte” antes de la venta minorista.
Extremadura registra alta prevalencia de consumidores de cannabis, mientras que las mayores tasas de admisiones a tratamiento por drogas ilegales se dan en Canarias (142,5), Andalucía (136,6) y Comunidad Valenciana (126,2) por cada 100.000 habitantes. En cuanto a aguas residuales, Barcelona y Madrid concentran consistentemente los niveles más altos de residuos de cocaína, seguidas de localidades en la Comunidad Valenciana.
Te puede interesar
1 Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registradoLo más visto
hace 4 horas
Una pena a la que nuestros amigos, los políticos, apenas prestan atención más allá de dejar hacer a la policía y servicios de inteligencia.