La elección del nuevo presidente de la Asamblea de Extremadura, el popular Manuel Naharro, se hizo sin consenso entre los potenciales socios del Gobierno, PP y Vox, ahora en un periodo de bloqueo y tensionados después de que los de Santiago Abascal suspendieran el diálogo con los conservadores extremeños este lunes. La presidencia se contemplaba como un guiño del PP a Vox desde varias semanas atrás.
Posteriormente, a esa ausencia de pacto se refirió en declaraciones el que fuese candidato de Vox en las últimas elecciones autonómicas de diciembre, Óscar Fernández Calle, después de la sesión constitutiva de la Asamblea. Lamentó que el PP no hubiese querido negociar esa presidencia para Vox, y que de haber cedido el cargo como en otras autonomías donde el PP dependen de ellos "habría sido una magnífica forma de echar a andar" la legislatura y de acercar posturas.
Que finalmente el PP y Vox llegasen sin acuerdo para el primer trámite de la legislatura y votasen a sus respectivos candidatos -el senador por designación autonómica Ángel Pelayo Gordillo por parte de los segundos-, refleja que ambos partidos están alejados y en tensión máxima. 24 horas antes a ese procedimiento, las dos formaciones se culparon por no poder continuar el diálogo: el PP a Vox, por dinamitar las conversaciones cuando ya había avances y propuesta de consejerías con capacidad presupuestaria como pedían; Vox al PP, por su parte, incidiendo en que no hay voluntad de dejar de lado "políticas socialistas heredadas" de mandatos anteriores en la región. No se especifican cuáles.
Guardiola sigue tendiendo la mano a Vox para ir juntos. Su interés, dijo, es llegar "a un acuerdo cuanto antes", pero los populares demuestran que no están dispuestos a aceptar todo el marco impuesto por Vox en las negociaciones. Fuentes de Vox dan a intuir que el choque puede venir de cuestiones como el feminismo, la violencia machista, la libertad sexual y de derechos LGBT. Mayoritariamente contenido ideológico que dista del ideario de Vox y que llevó al reproche mutuo a Guardiola y a Abascal en campaña. El segundo la llegó a tildar de ser la "Irene Montero de Extremadura".
También se destaca que las competencias de Agricultura y Ganadería generan discrepancias entre ambas fuerzas, que la quieren controlar. Es un "área" -matiza Vox, sin acreditar que quiera esa consejería- que interesa a Bambú como ha pasado anteriormente en otros gobiernos como el de Aragón o la Comunidad Valenciana.
Que el PP haya postulado a Naharro a la presidencia de la Asamblea reafirma ese compromiso con la moderación frente a Vox en pleno bloqueo de las negociaciones. Lanza un mensaje similar al de campaña, cuando en la recta final la popular insistió en que dialogaría con todas las fuerzas, pero no en ningún caso aceptaría "retrocesos".
Miembro del ala moderada del PP de Extremadura
Que se haya postulado a Naharro va más allá del trámite, es un pronunciamiento táctico. El PP prioriza el entendimiento, poner coto a la polarización e intentar extender el diálogo e incluso la discrepancia sana. En eso radicó Naharro en su primer discurso tras conformarse la Mesa de la Asamblea y antes de dar por cerrada la sesión.
Naharro declaró que el partido no quiere dar marcha atrás en los derechos conquistados y en los que Extremadura ha sido pionera, caso de la Ley LGTBI
La promoción de Naharro después del bloqueo con Vox manda un mensaje de respeto a la institucionalidad, a la centralidad y al distanciamiento de la confrontación. De hecho, el propio presidente invitó a mirar por el futuro de Extremadura rehuyendo enfrentamientos. También remarca una posición ideológica de los valores de campaña en los que insistió Guardiola, alejada de la identitaria de Vox. Se desmarca de ella, de hecho. Y a la vez lanza al PP la advertencia velada de que debe ser Vox quien se adapte a los marcos del PP, como ganador de las elecciones, con concesiones que permitan encontrar puntos medios. Es una figura de peso orgánico, pensada y no dejada al azar.
Esto se refuerza atendiendo el perfil de Naharro. Tiene 39 años (1986), nació en Valencia del Mombuey (Badajoz) y es Técnico Superior en Administración y Finanzas. Es alcalde de su pueblo desde 2007, ejerce de presidente provincial del PP de Badajoz desde 2021 y ha ocupado la vicepresidencia segunda de la Mesa en la legislatura anterior. Fue tercero en las listas de su provincia. Además de ser un perfil más técnico y no tan ideológico, está ligado al PP clásico y a las estructuras del partido en Extremadura desde hace dos décadas. Un PP clásico que repudia Vox actualmente y al que vincula con el PSOE y con las dinámicas bipartidistas.
Pero Naharro, a su vez, es homosexual como él mismo comunicó, saliendo del armario, el 12 de abril del año pasado en un pleno durante la defensa de la Ley LGTBI de la región y las demandas de Vox a suprimirla. Hasta la fecha lo había llevado con discreción, ya que como él mismo ha reconocido en alguna entrevista, no le gusta hablar de su vida privada. En su discurso reveló que su pareja se llama Carlos, situó la legislación extremeña como una "referente nacional" y garantizó que "no vamos a dar un solo paso atrás en los derechos conquistados" caso de la igualdad o la discriminación por orientación sexual o identidad de género. Que ahora ocupe la presidencia de la Asamblea, refuerza compromisos del PP como este.
La designación, en todo caso, no ha sido bien recibida por la izquierda, que lejos de verle dentro de ese consenso, le considera un perfil no válido para el cargo. Durante la campaña electoral los socialistas exigieron a Guardiola que le retiraran de la lista por Badajoz por un presunto caso de acoso sexual. Naharro habría ofreció un puesto de trabajo como chófer en la Asamblea a un hombre a cambio de sexo. Los mensajes intercambiados por Naharro con el candidato a ese puesto fueron publicados por el periódico del exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, el Diario Red.
La justicia dio la razón al medio, obligó a Naharro a pagar las costas del juicio, pero la causa penal contra el popular se archivó. A ello se remite el dirigente. Naharro ha acusado a los socialistas de "tergiversar" o "manipular" el asunto y anunció querellas judiciales, entre otros, contra el portavoz del comité electoral del PSOE extremeño Antonio Rodríguez Osuna. Tras el nombramiento, distintos dirigentes socialistas, caso de la portavoz nacional Montse Mínguez, u otros cargos regionales, se han pronunciando censurándole.
Naharro controla los tiempos: 15 días de tope
Según el reglamento, a partir de este miércoles los tiempos echan a andar y Naharro tiene quince días (hasta el 4 de febrero) para, después de reunirse con los grupos, proponer a un candidato para la investidura. El reparto de escaños del 21-D solo da opciones a Guardiola para postularse, tanto si cuenta o no con el respaldo de Vox. Logró 29 escaños frente a los 18 del PSOE, los 11 de Vox y los 7 de Unidas por Extremadura. Si fracasa la negociación y acude a esa sesión sin apoyos, tras una primera votación en la que se exige absoluta y otra en la que vale mayoría simple, 48 horas después, habrá dos meses de margen para intentar tantas investiduras como se quiera.
Vox niega que la suspensión de las negociaciones responda a un interés electoral por la camapaña en Aragón
Esa división ideológica entre partidos complica un pacto y especialmente la estabilidad. Se produce la suspensión de diálogo de Vox con el PP a las puertas del inicio de la campaña electoral en Aragón, donde la previsión es que Jorge Azcón también dependa de Abascal. Fuentes nacionales de Vox niegan que esto tenga que ver con ese levantamiento de la mesa de diálogo. Aunque los populares lo atribuyen en parte a ello, a remarcar dureza. Al término de la primera jornada en la Asamblea, Guardiola llamó a Vox "a sentarnos en una mesa, a decirnos las cuestiones que nos tengamos que decir desde el respeto, bajando un poquito el soufflé y con menos aspaviento ante los medios de comunicación, porque creo que eso ayuda más bien poco".
La situación, en todo caso, es similar a 2023. Guardiola se enrocó en una posición moderada y se negó a traspasar fronteras para conseguir el gobierno con Vox, a quien afeaba su postura sobre la violencia machista. La diferencia es que ahora parte como ganadora de los comicios frente al PSOE. Como entonces, Guardiola acreditó la posibilidad de repetir elecciones, pero antes de que se agotasen los plazos cedió y se llegó a ese acuerdo de 60 puntos que acabó rompiéndose un año después con la salida generalizada de Vox de los gobiernos con el PP.
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