Malas noticias para las cuentas de la Seguridad Social. En 2025 se ha alcanzado un nuevo récord de personas que han salido del mercado laboral, con 375.324 nuevos jubilados. Representan 59.168 jubilados más respecto de 2021, cuando entró en vigor la reforma de las pensiones impulsada por el entonces ministro de Seguridad Social y actual gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, con la que se buscó desincentivar la salida anticipada del mercado laboral a través de penalizaciones de hasta el 30% en la cuantía final de la pensión.

PUBLICIDAD

Sin embargo, con los datos acumulados hasta diciembre, se observa que el número de personas que han decidido anticipar su jubilación voluntariamente tan solo se ha reducido en 3.680 personas desde 2021. En concreto, en 2021 anticiparon su jubilación voluntariamente 62.927 personas y en 2025 lo han hecho 59.247. Es decir, los datos apuntan a una eficacia reducida de la reforma para contener este tipo de modalidad, ya que tan solo se ha reducido en unas 3.600 personas desde su entrada en vigor, frente al significativo aumento del número total de nuevas jubilaciones.

PUBLICIDAD

Reforma de las pensiones de 2021

El entonces ministro de Seguridad Social en 2021 introdujo penalizaciones de hasta el 30% en la cuantía final de la pensión para hacer menos atractiva la opción de adelantar la salida del mercado laboral antes de la edad legal ordinaria. Una decisión orientada a reducir el gasto masivo que habrá que destinar al pago de pensiones en las próximas décadas cuando se jubile al completo la generación del baby boom. Es decir, los nacidos entre 1958 y 1975, que actualmente tienen entre 68 y 51 años y que, por tanto, ya han empezado a jubilarse.

En este sentido, el sistema de la Seguridad Social ya ha empezado a cuantificar el impacto de esta generación, anotándose en 2025 el mayor número de jubilaciones desde que existe la serie: 375.324. Sin embargo, el impacto previsto por Escrivá de los coeficientes reductores sobre la cuantía de la pensión no ha sido suficiente para desincentivar a los jubilados de seguir tomando esta opción.

De hecho, aunque si se tiene en cuenta el peso de todas las modalidades de jubilaciones anticipadas sobre el total, su peso sí que se ha reducido: desde el 39,1% de 2021 hasta el 27,9% en 2025; este descenso se explica fundamentalmente por la caída de las jubilaciones anticipadas no voluntarias y la desaparición de la modalidad especial de retiro a los 64 años. En cambio, el peso sobre el total de las jubilaciones anticipadas voluntarias —que eran el principal objetivo de los coeficientes reductores introducidos por la reforma— apenas se ha reducido cuatro puntos en el mismo periodo de tiempo: desde el 19,9% de 2021 hasta el 15,8% sobre el total.

La jubilación demorada se queda en el 11% frente al 75% previsto

Por su lado, las jubilaciones demoradas han pasado de representar el 4,8% en 2021 al 10,8% en 2025. En términos absolutos, los nuevos jubilados que han optado por esta modalidad han pasado de los 15.250 de 2021 a los 40.952 de 2025, lo que refleja una mayor efectividad de la reforma en comparación con la evolución de las jubilaciones anticipadas. No obstante, se trata de una cifra lejana respecto de las previsiones que José Luis Escrivá estimó en las Proyecciones del gasto público en pensiones España, un documento que se remitió a Bruselas a fin de recibir el cuarto pago del Plan de Recuperación.

En estas proyecciones, el entonces ministro de Seguridad Social apuntó que en 2025 se registrarían alrededor de 275.000 jubilaciones demoradas sobre un total de 350.000 altas, es decir, tendrían que haber representado el 75% del total en vez de un 10,8% como finalmente ha ocurrido. Y esta estimación inexacta también se traduce en un mal cálculo en términos de gasto. El documento enviado a Bruselas preveía que el impulso de la jubilación demorada permitiría reducir el gasto en pensiones en torno a 1,35 puntos de PIB. Sin embargo, con la evolución real observada hasta 2025, será inviable que se alcance este ajuste del gasto, lo que mantiene abiertas las dudas sobre la efectividad de la reforma de Escrivá al respecto de estas dos modalidades.