En un intento de desbloquear un conflicto que acaba de cumplir 50 años, Marruecos y el Frente Polisario se reúnen este domingo en Madrid bajo auspicios de los enviados de Donald Trump y la presencia de representantes de Argelia y Mauritania. Sobre la mesa la resolución aprobada el pasado octubre en el Consejo de Seguridad de la ONU que prioriza el plan de autonomía marroquí para la ex colonia española y que sigue rechaznado el Polisario, firme defensor del derecho de autodeterminación que también recoge el documento.

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El encuentro, avanzado por El Confidencial y confirmado por El Independiente, está previsto que se celebre discretamente en la embajada de EEUU en Madrid, en la calle Serrano. Fuentes conocedoras del encuentro insisten a este diario que el ministerio de Asuntos Exteriores español no ha estado implicado en los preparativos y que la elección de la ubicación ha sido decisión de Washington por motivos puramente logísticos.

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No obstante, en la agenda del ministerio de Exteriores español José Manuel Albares figura para este sábado sendos encuentros con sus homólogos mauritano y argelino, Mohamed Salem Ould Merzouk y Ahmed Attaf respectiamente, en la sede del Ministerio, en el Palacio de Viana.

Además de ambos ministros, participan en la reunión Massad Boulos, el evniado de Trump para África, y Michael Waltz, embajador de EEUU ante la ONU; y los ministros de Exteriores marroquí, Nasser Bourita y de la República Árabe Saharaui Democrática Mohamed Yeslem Beissat; y Staffan de Mistura, el enviado especial del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental.

La resolución de la ONU, punto de partida

La de Madrid se produce después de una primera reunión mantenida a mediados de enero en EEUU y en la que fuentes conocedores del encuentro han señalado que el Polisario siguió defendiendo una propuesta que incluye la consulta a la población de la que fuera la provincia número 53 de España, ocupada desde 1975 por Marruecos. Los saharauis también ofrecieron garantías para los colonos marroquíes y para una futura colaboración con el Estado marroquí.

Washington, sin embargo, insiste en que las negociaciones tienen como marco la resolución 2797 aprobada a finales de octubre por el Consejo de Seguridad de la ONU. El documento considera la propuesta de autonomía del Sáhara como "base" pero no como la única base al mismo tiempo que defiende "la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental"; exige "una solución política definitiva y mutuamente aceptable" y pide a las partes que "presenten ideas para apoyar una solución definitiva mutuamente aceptable".

"Exhorta a las partes a que entablen esas conversaciones sin condiciones previas, tomando como base la propuesta de autonomía de Marruecos, con miras a alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable que contemple la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental, reconoce que una autonomía genuina podría ser el resultado más factible y alienta a las partes a que presenten ideas para apoyar una solución definitiva mutuamente aceptable", establece la resolución, según el documento publicado en la página web de la Misión de la ONU para la celebración del Referéndum del Sáhara Occidental.

El principal escollo sigue siendo el propio concepto de autonomía en una monarquía centralista y la propuesta inicial, presentada en 2007 con asesoramiento francés, de apenas tres folios y que hasta ahora no se había desarrollado. En noviembre el régimen alauí inició consultas para elaborarla. Según detalla El Confidencial, la nueva oferta marroquí, de 40 folios, ha sido preparada por tres consejeros reales, Fouad Ali el Himma, Taieb Fassi Fihri y Omar Azziman, ex embajador de Marruecos en España. Cuenta, además, con el beneplácito del jefe del servicio secreto exterior (DGED), Yassin Mansouri, de los ministros de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y de Interior, Abdelouafi Laftit.