La agrupación neonazi Núcleo Nacional (NN) dio el pasado 10 de febrero un paso clave para convertirse en partido político: consiguió la inscripción de la marca Noviembre Nacional en el registro de partidos del Ministerio del Interior. Noviembre Nacional corresponde a la nomenclatura que adquirió la corriente que protagonizó las protestas en la sede socialista de Ferraz contra la investidura de Pedro Sánchez a finales de 2023 y posteriormente por el preacuerdo de amnistía con el separatismo para conseguir el aval de Junts o de ERC.

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Ahí se concentraron distintos nostálgicos, ultracatólicos, tradicionalistas y ultraderechistas disgregados que vieron en ese contexto un pegamento sobre el que unificarse. Nació NN, un ente que reunió a falangistas, ultras de la extinta Bastión Frontal, miembros de Democracia Nacional (DN) y jóvenes de Ultrasur y Frente Atlético entre otras personalidades. Coincidieron en ese ambiente líderes de Vox, el propio Santiago Abascal, Alvise Pérez de Se Acabó la Fiesta, Vito Quiles o Daniel Esteve de Desokupa, al margen del asunto.

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Ahora, en un momento de crecimiento de NN, con una sede amplia y alquilada en uno de los centros financieros clave al norte de Madrid, en Fuencarral [ahí ha estado El Independiente, puedes ver el reportaje-entrevista aquí], la entidad da un paso para asegurar las siglas de cara a un futuro paso político. Su actividad se ha incrementado notablemente estos meses. Incluso con salidas nocturnas, protestas e intentos de rodeo del Congreso de los Diputados que han acabado en cargas policiales extendidas hasta la estación de Atocha. Según muestra el registro de Interior, el registro se ha efectuado en Valladolid, en la calle Renedo 10 y consta como presidente un histórico de Democracia Nacional ahora ligado al nuevo proyecto ultraderechista: Enrique Lemus. Figura como su presidente. El asunto lo adelantó el Diario Público.

Ese local elegido destaca por tener en su exterior iconografía de DN o cartelería de su dirigente, Pedro Chaparro, en libertad pero que cuenta con una condena por el ataque violento contra la librería madrileña Blanquerna. También pueden observarse pegatinas contra la inmigración, los políticos o la agenda 2030. "Hagamos de España una fortaleza", rezan. La entidad, así como NN o Falange Española de las JONS, vienen coincidiendo en marchas que invitan a políticas de "remigración" y de deportaciones masivas. Se mimetizan con los movimientos supremacistas del norte de Europa con este tipo de reclamaciones.

Estos conceptos se distribuyen en su página web. En sus acciones aparecen con un pasamontañas o la cara tapada. Dicen que "actualmente ser nacionalsocialista, franquista, nacional sindicalista, fascista" o similares "conlleva todo tipo de males para la vida personal de cada uno, multas y sanciones legales".

La organización ha elegido como siglas las dos 'N' que llevan ya públicamente. Y en sus perfiles en redes sociales han reaccionado al asunto asegurando que "vamos a por todo".

Interior no ve irregularidades, pero estará atento

En unas declaraciones posteriores a un acto de entrega de la bandera de España a la Jefatura Superior de Policía de la Comunidad Valenciana en Valencia, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que no hay "elementos" para "negar" esa inscripción realizada por Lemus. Eso sí, cualquier actividad de la organización estará "en el radar" de la Policía y del "conjunto de instituciones" para comprobar si se ajustan a "la legalidad".

Preguntado sobre si NN cumple los requisitos democráticos para ser un partido, Marlaska aseguró que la Constitución no es "lo que se llama militante". Se ha avalado su inscripción mediante "silencio administrativo positivo". Por ahora, tras su evaluación, no hay "un elemento que pudiera determinar o negar la inscripción".

Hay que recordar que a mediados de 2025 la Guardia Civil trasladó a los tribunales una investigación por mensajes de odio contra la inmigración por parte de la asociación, registrada como club deportivo en el listado de asociaciones del Ministerio. La Fiscalía y los juzgados de Valladolid apreciaron un posible delito en esos términos por llamamiento de sus líderes a la "lucha conjunta" y a salir a la calle para pelear contra la "invasión" extranjera. Los servicios de inteligencia, en todo caso, no quitan ojo a la entidad.

A finales de enero, de hecho, fueron detenidos cuatro simpatizantes vinculados a NN en Sant Boi de Llobregat (Barcelona), como presuntos autores de pintadas contra el islam, los inmigrantes, las formaciones de izquierdas y, después, publicarlas en redes. Hasta el momento, IU ha sido la única formación que ha reclamado al Gobierno de Sánchez y a Marlaska la disolución de la organización.