La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha anunciado este lunes la elaboración de un plan de acción contra la “desinformación climática” que su departamento tendrá listo “en las próximas semanas”. Lo ha hecho durante la jornada Tribuna sobre desinformación climática, celebrada en la sede del Ministerio, donde ha advertido de que “nunca” se ha visto tan atacado “cualquier cosa que suene a agenda verde”.

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“Un Gobierno negacionista, o con negacionistas en su seno, es un peligro para la ciudadanía. La ciencia del clima no es opinable”, ha afirmado Aagesen, en una intervención en la que ha vinculado directamente la propagación de bulos con riesgos para la seguridad y la salud pública. A su juicio, la desinformación “es una clara amenaza para la democracia” y constituye “el mayor riesgo aquí y ahora” para su Ministerio.

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El plan, según ha explicado el propio departamento en una nota de prensa, es fruto del intercambio con catedráticos, divulgadores, asociaciones de periodistas y verificadores. Aagesen ha insistido en que la lucha contra la desinformación es una “prioridad” del Ejecutivo porque, “aunque parezca paradójico en pleno siglo XXI, nunca hemos tenido tanta información científica, tanto conocimiento disponible sobre el cambio climático y nunca se han visto tan atacados los mensajes sobre la emergencia climática, la biodiversidad, las soluciones basadas en la naturaleza o todo lo que tenga que ver con la agenda verde”.

"Campaña de amenazas" a la Aemet

Durante su intervención, la ministra ha sostenido que las “fake news, los discursos de odio, los bulos y las imprecisiones erosionan la confianza pública” y “sustituyen argumentos basados en datos por eslóganes vacíos, emociones, rumores o teorías de la conspiración”. También ha alertado de que los contenidos falsos se difunden con mayor rapidez que los procesos de verificación, lo que debilita la credibilidad institucional.

Aagesen ha señalado que la desinformación climática tiene “graves repercusiones”, especialmente cuando es amplificada por actores con responsabilidad pública. Ha advertido de que puede llevar a subestimar los riesgos climáticos e “impide que las personas adopten las medidas de prevención y autoprotección adecuadas”.

En ese contexto, ha pedido que no se normalicen los insultos y amenazas dirigidos a instituciones como la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que ha sido “especial foco de una campaña de amenazas”, y ha recordado que el Ministerio ha trasladado a la Fiscalía de Delitos de Odio las conclusiones de varios estudios que alertan del incremento de ataques en redes.

En el foro han participado representantes del ámbito académico, periodístico y asociativo, que han coincidido en que la desinformación ambiental constituye un desafío global y transversal. Entre las tácticas señaladas figuran desacreditar la acción climática acusándola de ser un negocio, cuestionar la voz de la ciencia, imponer “narrativas retardistas” que posponen decisiones y difundir argumentos conspiranoicos.