San Valentín es historia, al menos hasta el 14 de febrero de 2027, pero a nadie le amarga un dulce el resto del año. El catálogo de Netflix está repleto de melodramas románticos, o comedias románticas en el mejor –peor– de los casos. Y algunos, los de menor repercusión, opacados inevitable y comprensiblemente por las novedades, son fantásticos. No diremos que tiempos pasados fueron mejores, pero tiempos pasados fueron mejores. Chascarrillos y nostálgicos aparte, Netflix avisa de que dos de sus mejores películas están a punto de pasar a mejor vida. O a otra plataforma, ya sea Prime Video, HBO, Movistar Plus+ o Filmin. Los clásicos son eso: clásicos. Y perduran en el tiempo.

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En esta ocasión nos referimos a Los puentes de Madison (1995) y Lo que queda del día (1993), cuya nacionalidad británica permitió su nominación al Goya como mejor película europea. Los puentes de Madison y Lo que queda del día son dos cintas catedralicias, de dos cineastas mayúsculos y todavía en activo (Clint Eastwood, James Ivory junto a su cómplice Ismail Merchant), que llegaron a la cartelera durante los años noventa, una época sensacional para el cine en general y Hollywood en particular. Dos historias de amor, en la cercanía o la lejanía, entre personas adultas.

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'Lo que queda del día' y 'Los puentes de Madison', en Netflix España

  • Lo que queda del día estará disponible en Netflix España hasta el sábado 28 de febrero.
  • Los puentes de Madison estará disponible en Netflix España hasta el domingo 1 de marzo.

Casualidad, o no, sendas películas son adaptaciones de obras literarias, publicadas pocos años antes de su salto a la gran pantalla. Y en ambas, sus secuencias más recordadas transcurren bajo la lluvia. Los elegidos para dar vida a sus parejas protagonistas fueron, y son, intérpretes que quitan el hipo: Anthony Hopkins (como mayordomo), Emma Thompson (ama de llaves), Meryl Streep (ama de casa) y Clint Eastwood (fotógrafo), que se dirigió a sí mismo. Ellos, naturalmente, mayores (55 y 65 años) que ellas (34 y 45). A los clásicos, por clásicos, se les perdona todo.

Sin embargo, en el momento de su estreno, a una le fue mejor que a la otra, al menos en cuanto a reconocimiento. Si Lo que queda del día se llevó 8 nominaciones a los premios Oscar (se fue de vacío), inclusive mejor película y mejor dirección; a Los puentes de Madison le cayó una –¡una!– única nominación al Oscar, a Meryl Streep como mejor actriz protagonista. Tampoco se lo llevó.

El tiempo, que es quien mide la maestría de las obras, puso a Lo que queda del día y Los puentes de Madison en su lugar.