Cuando se dice que el esqueleto se renueva cada diez años no significa que tengamos un esqueleto nuevo, sino que el hueso es un tejido vivo que se renueva constantemente. A lo largo de aproximadamente una década, gran parte del hueso antiguo es reemplazado por hueso nuevo, en un proceso lento y continuo y que dura toda la vida.

Así lo destaca el doctor Rafael Laredo Rivero, jefe de servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Quirónsalud Toledo, quien recuerda que el esqueleto humano adulto está formado por 206 huesos, aunque siempre existen pequeñas variaciones entre personas.

Nuestro organismo cuenta con un sistema muy preciso en ese proceso de remodelación ósea: “Unas células se encargan de retirar el hueso envejecido o dañado, mientras que otras construyen hueso nuevo en su lugar. Este proceso ocurre de forma silenciosa, sin que lo notemos, y se adapta a las necesidades del cuerpo”, explica este experto.

Doctor Rafael Laredo Rivero, jefe de servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Quirónsalud Toledo.

¿Por qué se remodelan nuestros huesos?

Los huesos cumplen ante todo una función estructural: “son la estructura rígida del aparato locomotor que, junto a los músculos, los tendones, y las articulaciones hace posible caminar, hacer deporte, coger objetos o realizar movimientos precisos”, señala el doctor Laredo Rivero. Además, protegen órganos vitales como el cerebro, el corazón o los pulmones, participan en la producción de células sanguíneas en su interior y actúan como un reservorio de minerales esenciales, especialmente de calcio, que el organismo utiliza cuando lo necesita.

¿Por qué se renuevan, entonces? El experto del Hospital Quirónsalud Toledo explica que la remodelación ósea permite mantener la resistencia del hueso y adaptarlo a las cargas cambiantes del cuerpo humano, como el peso o el ejercicio, además de cumplir una función clave: la reparación de las fracturas. 

“Gracias a este proceso, el hueso es capaz de consolidarse tras una rotura y, con el paso del tiempo, remodelarse hasta el punto de que la antigua fractura puede llegar a no ser visible. Además, este mecanismo sirve para regular el equilibrio de minerales en el organismo”, asevera este traumatólogo.

Factores que influyen en la renovación ósea

Asimismo, el doctor Laredo Rivero pide no olvidar que hay determinados factores fundamentales en la renovación ósea a lo largo de la vida: “La edad influye de forma directa, ya que con el paso del tiempo el equilibrio entre formación y pérdida de hueso se va alterando”. Pero también habla de la actividad física, especialmente de aquella que implica carga y movimiento, dado que estimula al hueso a mantenerse fuerte. El especialista resalta la importancia de mantener una buena alimentación, ya que aporta los nutrientes necesarios para este proceso, mientras que las hormonas regulan de forma precisa la renovación ósea.

“Además, el estilo de vida desempeña un papel fundamental: moverse con regularidad, mantener una dieta equilibrada y evitar hábitos perjudiciales como el tabaco o el consumo excesivo de alcohol contribuye de forma decisiva a conservar una buena salud ósea a largo plazo”, concluye el coordinador del equipo de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Quirónsalud Toledo.