La cantante Britney Spears (Toxic, Gimme More) vuelve a estar en el centro del foco mediático tras protagonizar un nuevo episodio que enciende las alarmas entre sus seguidores. A la artista estadounidense la detuvieron la noche del 4 de marzo en California por conducir presuntamente bajo los efectos del alcohol, un incidente que se suma a una larga lista de polémicas y comportamientos erráticos que, desde hace años, mantienen preocupada a su comunidad de fans.

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La princesa del pop fue interceptada por la Patrulla de Carreteras de California alrededor de las 21:30 horas, según informan medios estadounidenses. Tras arrestarla, la trasladaron a las dependencias del sheriff, donde ingresó aproximadamente a las tres de la madrugada. Spears permaneció allí varias horas hasta que finalmente la pusieron en libertad en torno a las seis de la mañana. Por el momento, no han trascendido más detalles sobre el procedimiento ni sobre posibles cargos derivados del incidente.

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El episodio se produce apenas unos días después de que la cantante obtuviera una orden de alejamiento contra un hombre de 51 años que llevaba más de una década acosándola en redes sociales.

Según los informes, este hombre empezó a enviarle mensajes obsesivos en 2013, y lo detuvieron en 2025 tras intentar acceder a la vivienda de la artista. Aunque el caso parecía haberse resuelto recientemente con la intervención de la justicia, el nuevo incidente vuelve a situar a Spears en una delicada posición mediática.

Preocupación entre sus seguidores por su salud mental

Sin embargo, no es la primera vez que los comportamientos de la intérprete de Baby one more time genera inquietud entre sus fans. En los últimos años, Spears ha utilizado su cuenta de Instagram —que actualmente tiene desactivada— como principal canal de comunicación con el público. Sin embargo, muchos de los vídeos que publica han provocado un intenso debate.

En las publicaciones es habitual verla bailando frente a la cámara, a menudo con ropa ligera y movimientos improvisados que algunos seguidores consideran erráticos. Aunque para otros se trata simplemente de una forma de expresión personal tras años de presión mediática, parte de su comunidad de fans ha interpretado estas apariciones como señales de posibles problemas de salud mental.

La preocupación no es nueva. Durante años, miles de seguidores impulsaron el movimiento 'Free Britney', una campaña global que denunció el control legal que su padre ejercía sobre la artista a través de una tutela judicial. Aquella batalla legal terminó en 2021, cuando un tribunal puso fin al control parental que durante más de una década limitó muchas de sus decisiones personales y financieras.

Desde entonces, Spears ha recuperado formalmente su autonomía, pero su vida pública sigue marcada por episodios que alimentan el debate sobre su estabilidad emocional y su entorno.

Otros escándalos de Britney Spears

Además de su preocupante comportamiento en redes sociales, Spears que vendió recientemente los derechos de su música por un valor de 200 millones de dólares, carga con un largo historial de problemas con la autoridad.

En los últimos meses, varios paparazzi la han fotografiado al volante en situaciones que han generado polémica. Hace unos días, la pillaron conduciendo mientras hablaba por teléfono, en las inmediaciones de su residencia en Thousand Oaks, California.

En diciembre, también la captaron saliendo de un restaurante con una copa de champán en la mano antes de subirse a su coche para volver a su casa. Las imágenes, difundidas por distintos medios de comunicación, generaron críticas entre parte del público.

Algo similar ocurrió en octubre, cuando circuló en redes un vídeo en el que Spears aparecía en un bar aparentemente bajo los efectos del alcohol. Posteriormente, varios testigos aseguraron haberla visto conduciendo de forma imprudente por la ciudad, cambiando de carril de manera brusca, acercándose demasiado a otros vehículos e incluso impactando contra un carril bici. Ante la oleada de críticas, la cantante aseguró que la persona que conducía en esas imágenes no era ella, sino una doble.