La compañía Repsol ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno de Venezuela para incrementar su producción de petróleo en el país. El acuerdo, anunciado hoy por la empresa que lidera Josu Jon Imaz, se ha cerrado con el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela y con la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). En el mismo se establece que Repsol podrá retomar el control de las operaciones e incrementar su producción de petróleo en la planta de Petroquiriquire, de la que es propietaria en un 40%. El 60% restante pertenece a PDVSA. Además, se garantizan los mecanismos de pago y se fortalece así un marco de operaciones en sus actividades en Venezuela de acuerdo al marco firmado en 2023.
El acuerdo ahora recuperado había sido enmendado en 2024. En el mismo se recoge la posibilidad de ampliar la duración de las concesiones del yacimiento, además de incorporar la explotación de los campos de Tomoporo y La Ceiba.
Acuerdo con PDVSA
El citado acuerdo alcanzado hace tres años fijaba las condiciones para alcanzar los objetivos de producción acordados por los socios de la planta. El mismo estaba sujeto a programas de cargamentos de crudo pesado por parte de PDVSA equivalentes a la producción de Petroquiriquire.
El acuerdo llega después del cambio en el Gobierno venezolano producido tras la detención de Nicolás Maduro en enero pasado por parte de tropas de los EEUU El restablecimiento de los acuerdos en Venezuela supone un paso más en la recuperación de la producción de crudo en el país, del que Repsol forma parte importante. Tras este cambio en el régimen, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los EE. UU. autorizó a Repsol y a sus subsidiarias a participar en las operaciones de transacciones vinculadas al crudo y gas en Venezuela con el Gobierno del país, PDVSA y sus entidades afiliadas.
45.000 barriles diarios
Actualmente en Venezuela se producen unos 45.000 barriles brutos diarios y la planta de Petroquiriquire es la de mayor actividad. El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ya anunció que Repsol estaba preparada para incrementar en un 50% su producción de petróleo en un plazo de un año e incluso llegar a triplicarla en los próximos tres años, siempre que se dieran las circunstancias necesarias y se pudieran emplear los ingresos obtenidos.
El acuerdo ahora alcanzado se suma al que Repsol ya cerró junto a la compañía italiana Eni con el Gobierno de Venezuela y PDVSA. En él se comprometían a garantizar la sostenibilidad de la producción de gas natural durante este año en la planta de Cardón IV, participada al 50% por ambas compañías. Además, se comprometían ambas partes a reforzar la estabilidad de las operaciones a largo plazo.
Un pasado turbulento
La historia de Repsol en Venezuela ha sido complicada en los últimos años. A su actividad de producción y compra de crudo, la compañía suma una larga trayectoria con inversiones y actividad, fundamentalmente produccion de gas para la generacion de electricidad. Actividad que Venezuela no pagaba en los últimos años y que ha ido generando deuda. Durante años se ha ido saldando a través del pago mediante cargamentos de crudo. Sin embargo, desde el primer trimestre del año pasado, cuando la Adminiutración Trump revocó las autorizaciones para que empresas extranjeras recibieron y transportaran petróleo venezolano, esos 'pagos en especie' se frenaron.
A 30 de junio de 2025 la petrolera que lidera Josu Jon Imaz declaraba una exposición patrimonial de 330 millones en su balance financiero. Pero, en realidad, la deuda bruta que tiene pendiente es mucho más abultada: se estima en cerca de 2.400 millones de euros. Ese importe es la suma de lo que la sociedad estatal PDVSA aún no le ha pagado por conceptos como el gas que ha entregado -que absorbería casi la mitad de la deuda- y las inversiones que ha realizado en las infraestructuras petroleras del país y que sigue sin cobrar.
Compras y deudas bajo la fórmula 'oil for debt'
Partidas que poco a poco se han ido procurando cobrar 'en especie' en forma de petróleo, bajo una fórmula de 'oil for debt'. Ahora, tras la tutela de Estados Unidos sobre Venezuela, esta es una delas cuestiones sobre las que se empieza a avanzar y a restablecer fórmulas de entendimiento.
Este año han llegado ya los primeros buques con crudo procedentes de Vevnezuela. Se trata de cargamentos comprados por Repsol como el arribado al puerto de Bilbao, cerca de la refinería de Petronor, la filial de Repsol, el pasado mes de febreror. En su interior, el imponente 'Folegrandos' acumulaba un millón de barriles de petróleo para refinar. Se trataba del primer petróleo que llega desde Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro a comienzos de año. Crudo adquirido por la compañía española y que supone un modo de retomar la actividad importadora con en el país caribeño.
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