La coincidencia en el calendario de la visita apostólica del papa León XIV y la maratón de diez conciertos de Bad Bunny ha revolucionado por completo el sector de la restauración en España. Mientras el Pontífice arranca su viaje apostólico este próximo 6 de junio, con paradas en Madrid, Barcelona y Canarias, el artista puertorriqueño se encuentra instalado en la capital desde el 30 de mayo (y hasta el 15 de junio) en el marco de su gira Debí Tirar Más Fotos World Tour.
Ante la masiva previsión de albergar a 50.000 asistentes por cada concierto y cerca de medio millón de fieles en los actos religiosos, los hosteleros han lanzado ofertas que van desde los clásicos menús de campaña hasta llamativas promociones.
Del "cónclave de croquetas" a las sillas de regalo
La creatividad comercial se ha convertido en el principal reclamo para atraer a comensales y seguidores de ambos acontecimientos. Por el lado religioso, la asociación Marcas de Restauración (MDR) ha activado el "menú del peregrino". Estará en más de 1.200 establecimientos de 40 marcas en las tres ciudades de la ruta papal.
A nivel individual, el restaurante Mercado de la Reina 10, en la Gran Vía madrileña, ha sumado a su carta cuatro platos temáticos bautizados. Es el caso de "patatas bravas pontificadas al exorcismo del alioli", "ravioli habemus papam", "cónclave de croquetas" y huevos fritos con patatas de la Santa Sede, las cuales están bendecidas en la iglesia de esa misma calle. El Museo del Jamón también se ha sumado a la iniciativa con su "menú jamonero del Peregrino". Incluye una rosquilla jamonera, bebida y un abanico oficial para combatir las altas temperaturas.
En el ámbito de la música urbana, el ingenio se ha enfocado en el bienestar de los fans. El local de KFC de la calle Suecia, próximo al estadio, ha lanzado una promoción que incluye cinco tiras de pollo, bebida, patatas y una silla de plástico de regalo, haciendo referencia al símbolo de la portada del álbum del artista. Fuentes de la cadena explicaron que se regalarán un total de cien sillas entre el día anterior y el día de cada concierto para ayudar a sobrellevar la espera de las colas.
Establecimientos en pleno centro y pensados para la prensa internacional
De forma paralela, la Comunidad de Madrid, en colaboración con Hostelería Madrid y las asociaciones de restauración tradicional, ha coordinado una red de 54 establecimientos en torno a la Puerta del Sol, donde se ubica el Centro Internacional de Prensa. Restaurantes históricos como Botín, la Taberna Antonio Sánchez, Casa Alberto, las Cuevas de Luis Candelas, La Bola o Los Galayos, junto a locales contemporáneos como Club Sushita o Inclán Brutal Bar, ofrecerán menús especiales desde 8 euros a los más de 2.000 periodistas internacionales acreditados para la cobertura.
La llegada del papa, con transporte gratis y 'merchandising'
El despliegue para recibir al papa León XIV va mucho más allá de lo gastronómico. Ha obligado a modificar el día a día de la capital, con cortes de tráfico o cambios de rutas en metro o bus. Con el fin de facilitar los desplazamientos de fieles y evitar el colapso circulatorio, la Comunidad de Madrid ha activado una semana detransporte público gratuito.
La seguridad, por su parte, también ha alcanzado cotas históricas. El Ministerio del Interior ha desplegado un inédito dispositivo de drones que actúan como "guardaespaldas aéreos" para blindar el cielo madrileño por donde circulará el Pontífice, quien se desplazará en un llamativo buggy con asientos de cuero diseñado como nuevo papamóvil.
Esta fiebre religiosa ha desatado un auténtico fenómeno comercial en los comercios tradicionales. Las tiendas especializadas del centro de la ciudad hacen su propio agosto con la venta masiva de rosarios, camisetas y tazas conmemorativas de la visita. El fervor también se traslada a la agenda cultural, destacando la programación especial de los Teatros del Canal con obras de temática espiritual. Además, el impacto del Pontífice trae también diversos actos junto a él, como la reunión de un grupo de famosos en el Movistar Arena.
El fenómeno Bad Bunny en Madrid
De forma paralela, el fenómeno de Bad Bunny mantiene una intensidad idéntica en la capital. La locura por el cantante puertorriqueño arrancó días antes de sus conciertos. Se convirtió en el centro de atención turística tras la inauguración de su propia figura en el Museo de Cera de Madrid. El impacto estético de Benito Antonio Martínez también ha tomado los armarios de la capital gracias al lanzamiento de las mejores prendas de su colección con Zara.
La llegada del artista ha activado alertas e iniciativas de todo tipo en el entorno urbano. La masiva afluencia en los alrededores del Metropolitano obligó a la Policía a lanzar un vídeo explicativo en TikTok. En él daban consejos de seguridad para evitar estafas con las entradas y organizar los accesos de forma ordenada. Mientras tanto, otros aspectos siguen generando repercusión, como el polémico casting que busca mujeres para La Casita.
El impacto económico de ambos eventos y sitios clave de cada uno
El balance final de esta coincidencia multitudinaria se traducirá en un fuerte impacto económico para el sector. Hostelería de Madrid calcula que las diez citas con el puertorriqueño dejarán entre 14 y 28 millones de euros en las cajas de los restaurantes madrileños. Estiman un ticket medio diario de entre 20 y 40 euros en la restauración de servicio rápido. El impacto global en la ciudad se podría situar en torno a los 200 millones de euros. De ellos, entre un 7% y un 12% supondrán un retorno directo para la hostelería.
El pulso de la actividad gastronómica se concentrará de forma masiva en fechas concretas y zonas específicas de la capital. El sábado 6 de junio será la jornada con mayor actividad. Concentrará el 40% de todas las reservas de la semana en la capital al coincidir el primer día de Su Santidad con una de las actuaciones del cantante. Para el primer concierto del sábado 30 de mayo, la plataforma TheFork ya detectó una acumulación del 23% de las reservas semanales.
Esta demanda gastronómica divide el mapa de la ciudad por perfiles. Los fans de Bad Bunny lideran el volumen de reservas en Malasaña, Chueca y Tribunal. Son zonas que reúnen el 10% del total, seguidos por el Barrio de las Letras y Atocha con un 8% y 31 euros de media. Por su parte, el efecto de la visita papal los días 6 y 7 de junio se moverá también por Malasaña, Universidad, Chueca, Justicia y Trafalgar. En cambio, registrará un repunte de gasto importante en áreas como Recoletos y el barrio de Salamanca. La previsión de gasto por comensal en estas zonas sube hasta los 33 euros.
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