Las principales organizaciones ecologistas han aprovechado la proximidad del Día Mundial del Medio Ambiente para poner el acento en un problema distinto. Cruz Roja Juventud (CRJ) ha puesto en marcha una campaña de sensibilización e información titulada “Ciudad, dulce hogar”, para destacar la importancia de los pequeños cambios individuales.

Paco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción, considera que la prioridad en España es “dejar los combustibles fósiles bajo tierra”, es decir, “apostar por las energías renovables y reducir el consumo energético”. En este sentido, alerta de que en España han vuelto a crecer las emisiones de gases de efecto invernadero (como el CO2), por lo que su reducción debería incluirse en la agenda política del Gobierno.

Por su parte, Amigos de la Tierra centrará sus reivindicaciones este año por el Día Mundial del Medio Ambiente en la prohibición de los cultivos transgénicos. “Nos gusta recordar esta estrecha relación entre alimentación y medio ambiente”, señala la coordinadora de la organización, Blanca Ruibal, que recuerda que de los 17 países de la UE que han prohibido los transgénicos, España no se encuentra entre uno de ellos.

Greenpeace, en cambio, pone el foco en la aprobación, “prioritaria”, de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética –en la que está trabajando actualmente el Gobierno– y sobre todo, en la fijación de fechas concretas para cerrar las centrales de carbón, térmicas y nucleares y así poder cumplir los Acuerdos de París.

En cuanto al ámbito marino, Oceana Europe recalca la gestión de océanos y mares, los “grandes olvidados” en la protección del medio ambiente, cuando estos son los “vertederos” de la sociedad actual.

Por último, el secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo, hace una valoración de la situación actual en materia medioambiental en España. En su opinión, es necesario que el país se tome “en serio” el cambio climático con una Ley que “plante cara al problema”. Al mismo tiempo, emplaza al Gobierno a realizar un “giro” en el modelo económico implantando “una fiscalidad verde que recompense las iniciativas medioambientales positivas y penalice las negativas”. El secretario general de WWF tampoco se olvida de la importancia de “poner freno a la pérdida de biodiversidad” en España, pues se está perdiendo “a gran velocidad por el modelo de agricultura que se practica masivamente”, basado en el uso “intensivo” de agua, productos químicos y pesticidas, lo que “está terminando con los insectos, polinizadores, anfibios, aves”.