España es uno de los países con mayor diversidad biológica de la Unión Europea y para cuidar esa diversidad hay que tener controladas las diferentes especies invasoras que pueden causar daños irreparables en los ecosistemas. Según la definición de la organización WWF España, “las especies exóticas invasoras son especies foráneas introducidas de forma artificial, accidental o intencionadamente y que, después de cierto tiempo, consiguen adaptarse al medio y colonizarlo”.

Además, cabe señalar que pueden cambiar el hábitat y alterar las funciones de los ecosistemas y los servicios ambientales. Pueden llegar a reemplazar las especies nativas o bien dañar las actividades humanas con el consiguiente coste económico. Según la ONU las especies invasoras son la segunda causa de pérdida de biodiversidad en el mundo y, en Europa, una de cada tres especies está en peligro crítico de extinción por esta creciente amenaza. Además, este problema un coste anual para la Unión Europea de 12.500 millones de euros al año y, por supuesto, impactos en la salud ciudadana. Es por todo ello por lo que las instituciones deben declarar la guerra a estas especies invasoras alineándose así con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 15.

Entre las especies invasoras que se encuentran en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Ministerio para la Transición Ecológica se encuentran la tortuga de florida, la cotorra argentina, cotorra de Kramer, mapache, visón americano, el  cangrejo rojo, siluro, alburno, gambusia, la avispa asiática o la recientemente aparecida en el Delta del Ebro, la rana toro. Pero no solo son animales las especies invasoras sino que también las plantas pueden serlo como por ejemplo el ailanto, camalote, caña, azolla o el plumero también están dentro de este catálogo, incluso el eucalipto está considerada así.

“Las especies invasoras pueden llegar por diversos motivos pero la compra de mascotas o de plantas ornamentales es una de las principales causas. La población tiene que ser consciente de la importancia de cuidar de estos animales exóticos y de que cuando ya no es posible hacerse cargo de ellos existen centros de recuperación de fauna y flora. No es recomendable soltarlos en medios naturales pues provocan, en muchas ocasiones, el desplazamiento de las especies autóctonas”, señala a El Independiente Diego Ramírez, Técnico del Programa de Especies y Bosques de WWF España.

Según la ONU las especies invasoras son la segunda causa de pérdida de biodiversidad en el mundo.

Según la ONU las especies invasoras son la segunda causa de pérdida de biodiversidad en el mundo. Fotografía: WWF España

¿Qué se debe hacer ante estas especies?

Desde Adena se apuesta por la sensibilización de la ciudadanía ya que en muchas ocasiones la adquisición de una mascota o una planta ornamental son la fuente de estos problemas. Además, desde la organización se pide a las administraciones que luchen encarecidamente por evitar los daños. “Además de concienciar a la gente sobre la tenencia de este tipo de mascotas o plantas, las instituciones y las diferentes organizaciones dedicadas a estos menesteres deben trazar un plan de actuación común. Debe existir una coordinación entre las diferentes ONG, Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y el propio Ministerio. Desde WWF España consideramos que se debe poner en marcha un programa de protección y prevención ya que lo más importante en estos casos es la prevención y cuando se detecta como en el caso de la rana toro una pronta actuación” explicaba Ramírez quien añadía que “lo lógico sería frenar la propuesta de modificación de la ley del Patrimonio Natural y Diversidad ya que se está intentando descatalogar especies anteponiendo criterios económicos a los técnicos y científicos”.

La rana toro y el cactus de Arizona, últimos casos

Hace unos días el Ministerio para la Transición Ecológica ponía en marcha el sistema de alerta temprana de especies exóticas invasoras ante la aparición de ejemplares de rana toro en el Delta del Ebro, en Tarragona. Según explicaba el Ministerio en un comunicado se la considera una de las más peligrosas ya que “su asentamiento y expansión podría impactar negativamente en la zona, de gran riqueza natural”.

El subdirector General de Medio Natural del Ministerio para la Transición Ecológica, Miguel Aymerich, señalaba que “hasta la fecha los intentos de captura de adultos no han dado los resultados deseados” y precisaba que se ha extraído más de 900 renacuajos en distintas fases de metamorfosis.

En Castilla-La Mancha también están teniendo problemas en las últimas semanas con una especie invasora. En Tobarra (Albacete) se iniciará en las próximas semanas la limpieza de las zonas afectadas por el cactus de Arizona, una conocida especie invasora que está proliferando en los alrededores de la localidad. “Los ejemplares de esta planta estaban controlados en un terreno vallado del cerro del Calvario, pero ha comenzado a aparecer en otros lugares de los alrededores y se trata de dar una solución a esta situación”, señalaba el director provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Manuel Miranda.

Desde el Ministerio para la Transición Ecológica señalan que las especies invasoras son muy difíciles de controlar y atajar, como ejemplo el subdirector General de Medio Natural citaba casos como el del caracol manzana, también en el Ebro, la taulerpa (un alga mediterránea que se escapó accidentalmente de un acuario en Mónaco y que ha colonizado el Medieterráneo) o la avispa asiática, que llegó con una única hembra fecundada en un barco carguero al sur de Francia, desde donde se está extendiendo con rapidez por el norte de España y otras zonas del continente. Con el caso de la rana toro, Aymerich señalaba que «sabemos que algunas de las especies invasoras que han llegado no se podrán erradicar pero es necesario controlarlas al máximo. Por eso, la actuación urgente como se ha hecho con la rana toro, es fundamental para intentar terminar con el foco en su inicio”.