22 de septiembre de 1946. Un avión despegaba de Madrid con destino a Buenos Aires. Era la primera conexión que unía España y Latinoamérica desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial. El avión era un DC4, una joya para la época, pero enano y lento en comparación con las magnitudes de las aeronaves actuales. Tardó 36 horas en llegar, y lo hizo después de tres escalas antes de aterrizar en la capital argentina.

70 años después, Iberia –la aerolínea que operaba ese histórico vuelo- es la compañía líder en el negocio de las rutas entre Europa y Latinoamérica. Una batalla en la que está en permanente disputa con el grupo franco-holandés Air France-KLM. Ese primer vuelo se han convertido en 250 frecuencias semanales. «Para nosotros América Latina ha sido siempre nuestra razón de ser, aunque tenemos una vocación de aerolínea global», ha explicado Luis Gallego, presidente de Iberia, en un acto público por el 70 aniversario de la primera conexión celebrado en Buenos Aires.

Iberia, ahogada por los números, emprendió un duro plan de recortes en 2013 que le llevó a cerrar algunas de sus conexiones con Latinoamérica (La Habana, Santo Domingo, Montevideo y Puerto Rico). Y entonces sus rivales (Air France, Air Europa, LAN…) aprovecharon para sustituir a la antigua compañía de bandera o para incrementar su oferta de vuelos en algunas de las rutas en que ya estaban. «La verdad es que o cambiábamos esta empresa radicalmente o esta empresa desaparecía», ha subrayado Gallego. En ese contexto, precisó la importancia de que se haya ido «dando la vuelta» a la cuenta de resultados, algo que se percibe al constatar que en 2012 Iberia perdía 352 millones de euros, para en 2014 pasar a ganar 50 millones de beneficio operativo que en 2015 se convirtieron en 247 millones, informa Efe.

Y ahora que Iberia ha conseguido recomponer su estructura de costes –con recortes de plantilla de 5.000 empleados, con rebajas salariales, con medidas de productividad…- la compañía vuelve a crecer con fuerza, también en Latinoamérica. Iberia ha recuperado las cuatro rutas en la región que cerró antes de la reestructuración, ha sumado además Cali y Medellín (en Colombia), y entre las conexiones que la compañía reconoce tener en estudio figuran Brasilia, Managua, Guadalajara y Asunción.