Para los inversores en bolsa europea, 2016 no está siendo un año fácil. La sucesión de crisis e incertidumbres que han sobrevolado los parqués casi desde el primer día del año han dejado, en el mejor caso, registros mediocres entre los principales índices mundiales, cuando no pérdidas onerosas. Sin ir más lejos, el Ibex 35 acumula actualmente caídas en el entorno del 8%.

Sin embargo, los inversores han podido enjugar parte de esos disgustos mediante los dividendos abonados por las cotizadas europeas, que han alcanzado niveles récord. A tan sólo un trimestre para el cierre de 2016, está previsto que las compañías que conforman el índice paneuropeo Stoxx 600 distribuyan 317.228 millones de euros, según datos de Factset. Esta cifra supone un pago medio de casi 870 millones de euros cada uno de los 365 días del año.

De este modo, los dividendos repartidos en el presente ejercicio se elevarán más de un 13,6% respecto a los abonados en 2015 y superarán los 312.705 millones que pagaron las cotizadas por este concepto en 2014, el anterior récord.

También en la eurozona, las cifras de dividendos rondarán en 2016 los registros más elevados de su historia, según Factset. Las firmas del EuroStoxx 50 repartirán este año 95.090 millones, un 33% más que en 2015, y a sólo un paso de los 98.365 millones alcanzados en 2007.

Y en el caso de la bolsa española, los 20.201,37 millones pagados en dividendos hasta agosto, según las estadísticas de BME, superan en un 2,8% a la remuneración distribuida en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, en el conjunto del año no será posible superar el récord de 43.408 millones que se alcanzó en 2014, cuando Endesa abonó un dividendo histórico cercano a los 15.000 millones.

Las cotizadas del Stoxx 600 repartirán entre sus accionistas este año 317.228 millones, un 13% más que en 2015

Todas estas cifras son reflejo de una tendencia creciente entre las compañías a cuidar al inversor mediante el pago de dividendos, pese a la atonía del negocio. No en vano, los pagos previstos en 2016 suponen distribuir entre los accionistas casi el 59% del beneficio. Este ‘payout’ representa una cifra récord y ha ido incrementándose de forma progresiva en los últimos años, desde 2010, cuando se situaba en el 42,97%.

Para muchos expertos, esta generosidad hacia los inversores encierra una lectura negativa, ya que, defienden, el dividendo debe ser un reflejo de la buena marcha del negocio y, además, sería preferible que las empresas utilizaran esos recursos en desarrollar nuevas oportunidades de crecimiento. Pero la incertidumbre del escenario económico parece estar atenazando la inversión de las empresas, que prefieren destinar estos fondos a mantener la fidelidad de sus accionistas.

Éstos, por su parte, dan cada vez mayor importancia a este tipo de pagos, ya que se han convertido en una especie de sustitutivo de las rentas que antes ofrecían productos conservadores como la renta fija o los depósitos. En un escenario donde obtener rentabilidad en este tipo de activos resulta casi un imposible, muchos inversores han recurrido a las compañías con dividendos más atractivos, en busca de una garantía de rendimientos. Así, en la bolsa española, valores como Telefónica, Acciona y Gas Natural han ofrecido en los últimos doce meses rentabilidades por dividendo superiores al 7%.

Las empresas que más pagan

Aunque las cotizadas españolas suelen ocupar posiciones destacadas cuando se habla de rentabilidad por dividendo, no ocurre los mismo si se hace referencia a las compañías que más dinero reparten entre sus inversores. Este ranking está liderado en gran medida por empresas de Reino Unido y Suiza.

El banco británico HSBC, el mayor banco europeo por capitalización, distribuirá en 2016 algo más de 9.000 millones de euros, lo que le convierte en líder indiscutible en esta clasificación. La petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell, con pagos de 7.253 millones de euros, le secunda. Mientras que la chocolatera suiza Nestlé completa el podium de honor, al repartir entre sus inversores algo más de 6.661 millones de euros.

Las británicas HSBC y Shell y la suiza Nestlé conforman el podium de los mayores dividendos en Europa

También en el entorno de los 6.650 millones de euros se ubican compañías como la petrolera británica BP y la farmacéutica helvética Novartis. Y la presencia de la francesa Total en la sexta posición, con cerca de 6.000 millones en pagos al accionista, confirma el papel preponderante del sector energético en esta lista.

Del mismo modo, es importante la presencia de las farmacéuticas: a la ya citada Novartis le acompañan en el ‘top ten’ la también suiza Roche, la británica GlaxoSmithKline (GSK) y la francesa Sanofi.

Las cotizadas españolas ocupan un lugar secundario en esta clasificación. Telefónica, que ocupa la duodécima posición, y Santander, en el vigésimo puesto, son los únicos representantes de la bolsa española entre las veinte cotizadas europeas que más reparten.

En el caso de la operadora, que distribuye 3.728 millones de euros entre sus accionistas, los analistas han sembrado en las últimas jornadas ciertas dudas sobre la viabilidad  de su dividendo a medio plazo, después de que se frustrara la salida a bolsa de su filial Telxius, comprometiendo su plan de reducción de deuda. Santander, por su parte, asestó un notable recorte a sus pagos en 2015, cuando lo redujo en dos tercios, para reforzar sus ratios de capital.