El portavoz popular en la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio, ha negado hoy que conociera el funcionamiento de las tarjetas opacas, y ha dicho que José María Buenaventura, miembro de la comisión de control de Caja Madrid a propuesta del PP, «ha cometido perjurio» en el juicio oral.

Ossorio ha explicado en rueda de prensa tras la Junta de Portavoces de la Asamblea de Madrid, que Buenaventura, tanto en sus declaraciones en el juicio oral, como en las que hizo ante el juez instructor, «puede mentir».

Y si lo hace, no hay posibilidad de querellarse «contra él por injurias y calumnias, ni le puede procesar el tribunal por cometer perjurio», por lo que «ha utilizado esta posibilidad, con esa mentira desesperada para defenderse», ha afirmado.

Al portavoz popular y exconsejero de Economía y Hacienda le «ha ofendido mucho» que «con esta mentira, Buenaventura le intente implicar» en el caso de las tarjetas «opacas», en el que ha declarado que Ossorio le había informado de la existencia de estas tarjetas.

Ossorio ha explicado que en 2004, estando al frente de la Consejería madrileña, indicó a Buenaventura, que es inspector de Hacienda y había trabajado con él, para cubrir la vacante de jefe de gabinete de la Consejería, dada su experiencia en relaciones entre la Hacienda del Estado y de las comunidades autónomas.

Aunque el sueldo que tendría en la Comunidad de Madrid era inferior al de inspector de Hacienda, «no había problema porque existía la tradición de que el jefe de Gabinete del consejero a la vez era representante de la Comunidad en la comisión de control de Caja Madrid», ha añadido Ossorio.

La dieta por cada asistencia semanal a la comisión de control era de 1.000 euros, lo que le garantizaba unos ingresos de 4.000 euros mensuales para compensar el sueldo de jefe de gabinete, «no iba a perder dinero», ha añadido.

Meses después de incorporarse al puesto, Buenaventura le dijo que le habían dado una tarjeta para gastos de representación, «literalmente que era para comprar libros sobre cajas de ahorro, de economía y comidas de trabajo», ante lo cual Ossorio «no le dio más trascendencia».

Ossorio ha asegurado que «solo en 2014 se enteró de los usos indebidos de la tarjeta», con la que Buenaventura gastó casi 63.000 euros, por lo que la Fiscalía pide para él una pena de más de dos años en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares.

El exconsejero popular también ha detallado que la propia Ley de Cajas «decía que la Comunidad de Madrid tenía derecho a nombrar un representante en la comisión de control de Caja Madrid y que sus miembros cobraban la dieta».

Por lo tanto, «no había ningún convenio al respecto, venía en la ley», ha dicho el exconsejero, que también ha negado las declaraciones de Buenaventura de que existía un supuesto convenio sobre ese asunto