Las relaciones entre los sindicatos y Banco Popular se están deteriorando en la recta final de las negociaciones del ERE (expediente de regulación de empleo), con el que la entidad pretender dar salida a 2.592 trabajadores.

UGT asegura que si no llega a un acuerdo con la entidad que preside Ángel Ron está dispuesto a «judicalizar el despido colectivo», después de haber presentado hace una semana una «propuesta realista y perfectamente realizable financieramente, sin bajas forzosas ni traumáticas».

La semana pasada, Popular anunció que rebajaría en un 10% el número de despidos planeados en un primer momento, lo que supone rebajar la cifra en 300 empleados, hasta 2.592. Pero los sindicatos consideran que no es suficiente y rechazan que haya bajas forzosas y que se limite, por rango de edad, que profesionales jóvenes se acojan al plan de bajas.

Popular propone, en función de la edad de los empleados que dejen el banco, un salario neto pensionable de entre el 70% y el 80%, frente al 65-75% que planteaba en el inicio de las negociaciones. En el caso de que no se trate de prejubilaciones, la entidad ofrece entre 30 y 33 días por año trabajado hasta un máximo de entre 15 y 18 mensualidad. Las condiciones mejoran la primera propuesta, que preveía de 28 a 30 días.

Esta semana es la última para llegar a un acuerdo que mejore las condiciones que Popular propuso el pasado 25 de octubre.