Javier Botín, presidente y consejero delegado de la firma de inversión JB Capital, amplía su red de actividades financieras. El hermano de Ana Botín, actual presidenta de Santander, ultima el lanzamiento de un fondo oportunista en Londres que implementará una estrategia de inversión, propia de los hedge funds, conocida como event driven.

Este tipo de vehículos invierte en compañías en proceso de reestructuración, opas, trámites de fusión, liquidación, quiebra o suspensión de pagos. De este modo, logran beneficios aprovechando que el precio de compra de las empresas está más afectado por circunstancias excepcionales que por el mercado en sí.

El nuevo fondo de Botín será un producto long-short, es decir, podrá apostar por la subida de valores y por su caída, adoptando posiciones cortas. Su próximo lanzamiento coincide con la tormenta del Brexit y su efecto desestabilizador sobre muchas compañías.

Para la gestión de este producto, Javier Botín constituyó el año pasado la sociedad Widecast Capital, domiciliada en la plaza londinense de Berkeley, en el mismo número en el que actualmente tiene su oficina JB Capital. El vehículo nace con capital del propio Javier Botín y de su círculo, pero se comercializará entre terceros inversores.

La sociedad británica, regulada por la FCA, depende directamente de Javier Botín, pero está supervisada por Ignacio Martínez Olea, consejero delegado de Savia Asset Management, filial de JB Capital encargada del negocio de deuda distressed que funciona como plataforma de gestión de activos crediticios y de propiedad inmobiliaria.

Será un fondo ‘event driven’ que invertirá en compañías opadas, en liquidación, fusión y situaciones especiales

Widecast Capital ya ha contratado a dos profesionales para gestionar el producto. Santiago Herrero trabajaba en JB Capital, en Madrid, hasta su reciente traslado a Londres. Previamente desarrolló su carrera profesional en la capital británica en hedge funds como Boussard & Gavaudan -como curiosidad, uno de los grandes azotes de Telefónica, al ser uno de los fondos con más posiciones bajistas en el valor- y FM Capital Partners.

El nuevo fondo de Botín también contará con el respaldo de Robert Moore, gestor británico que ha trabajado para la firma italiana Methorios Capital y los hedge funds GLG Partners -firma dirigida en España por Kiryl de Bulgaria- y OVS Capital Management.

Vitaldent, última aventura del banquero

La semana pasada, la Audiencia Nacional dio luz verde a que JB Capital se haga con el control de las clínicas Vitaldent. Javier Botín se convierte en accionista de referencia al controlar el 70% de la compañía. El resto del accionariado lo conforman la firma de gestión de activos ICG (Intermediate Capital Group), con un 25% y el 5% restante queda en manos de otros accionistas.

El acuerdo alcanzado entre Botín y Vitaldent supone valorar el grupo en 350 millones e incluye una inyección de capital nuevo por 40 millones de euros.

La clínica dental, a punto de la quiebra tras el escándalo por fraude fiscal protagonizado por Ernesto Colman y parte de la cúpula del grupo, cuenta con 450 clínicas dentales, de las cuales 341 están en España y 109 en Italia.