Del presidente del pánico al presidente de la euforia. A ojos de los mercados, la figura de Donald Trump, el presidente electo de Estados Unidos, ha protagonizado un giro radical. Hasta el punto de que las turbulencias iniciales que desencadenó su triunfo han dado paso a una oleada de optimismo de tal calibre que Wall Street se ha aventurado a avanzar por cotas desconocidas. El Dow Jones registra este jueves un avance superior al 0,7%, que le servía para situarse por encima de los 18.730 puntos, batiendo así su anterior máximo histórico, alcanzado el pasado 15 de agosto.

Los inversores muestran así que, por encima de las incertidumbres que rodean el futuro mandato de Trump, han preferido enfocarse en aquellos que ofrecen mayor potencial para estimular la economía. Sus proyectos de grandes inversiones y recortes de impuestos aparecen así como palancas que podrían acelerar la marcha de la economía. «Las perspectivas de un impulso estimulante con recortes de impuestos y gastos de infraestructuras respaldarán las perspectivas de un crecimiento razonable y creación de empleo en 2017», observan en Julius Baer.

En este contexto, los inversores siguen haciendo una clara criba entre las compañías que consideran claras ganadoras del programa de Trump y las que podrían resultar peor paradas. Entre las primeras juega un papel destacado el sector farmacéutico, aliviado al difuminarse el riesgo de un mayor control regulatorio sobre sus precios. Así, en el Dow Jones, Pfizer vuelve a mostrarse este jueves como uno de los valores más destacados al alza y acumula ya un avance próximo al 10% en dos sesiones.

La banca, liderada por JPMorgan y Goldman Sachs, también festeja las mejores perspectivas regulatorias y la esperanza de que la política de Trump provoque un repunte de la inflación que permita a la Fed avanzar en la normalización de los tipos de interés. Compañías industriales, como Caterpillar y General Electric registran asimismo sólidas ganancias, confiando en un repunte de la actividad, merced al plan de gasto en infraestructuras del nuevo gobierno.

El tono optimista de Wall Street tras la elección de Trump es coincidente con el que reflejan la mayor parte de las bolsas internacionales. En Europa, el susto inicial del miércoles dio paso a una recuperación vespertina que se ha mantenido durante la mañana del jueves, aunque de forma más moderada.

Dudas en la bolsa española

La preocupación por el impacto sobre América Latina de las medidas proteccionistas que planea Trump actúan como freno del optimismo para una buena serie de compañías. Así, el Ibex ha borrado sus avances iniciales y resta algo más del 1,3%. El sector eléctrico también aparece entre los más damnificados, ya que los expertos prevén que las compañías de elevados dividendos pierdan atractivo ante un previsible repunte de la actividad. Firmas como Enagás, Red Eléctrica restan algo más del 5%, al igual que otras compañías consideradas de rentas, como la socimi Merlin, que retrocede un 4%.

BBVA prolonga su castigo por su exposición a México y vuelve a retroceder un 1,6%, a pesar de que la compañía asegura tener cubierto buena parte de los riesgos sobre su negocio en el país. En el lado opuesto, las acereras Arcelor y Acerinox siguen beneficiándose de la perspectiva de una reducción de la competencia china, por la imposición de aranceles más onerosos, y la constructora ACS se anima en bolsa, ante la perspectiva de sacar tajada del aumento de la inversión en infraestructuras en EEUU. Las tres compañías cotizan en máximos anuales.