Cuando el pasado 30 de noviembre, el nuevo presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Sebastián Albella, tomó posesión de su cargo recibió un encargo muy claro por parte del ministro de Economía, Luis de Guindos: hacer del mercado español un entorno atractivo para las entidades financieras que buscan nuevo hogar ante la inminente salida del Reino Unido de la Unión Europea.

«Cuando hablamos con empresas e inversores destacan que en su decisión de cambio de sede jugará un papel importante la existencia de un supervisor moderno, eficiente y que, al mismo tiempo que protege a los inversores, garantice fluidez en el mercado», aseguró entonces Guindos. Y Albella no ha tardado en asumir el reto.

Guindos instó al nuevo presidente a trabajar en una adaptación que considera fundamental para atraer nuevas entidades

La CNMV ha comunicado este jueves las líneas maestras de un plan con el que busca atraer a las firmas que piensen en España como lugar donde establecerse para gestionar sus actividades en Europa. Esta hoja de ruta consta de cinco puntos clave, que tienen como fin hacer más sencilla la adaptación de estas compañías hacia el nuevo regulatorio español y agilizar los trámites necesarios para su traslado.

Un punto clave en esta estrategia será la creación de un programa de bienvenida dedicado a las empresas de inversión y gestión con sede en Reino Unido. Según explica la CNMV, «dentro de este programa las empresas encontrarán una interlocución única que, en habla inglesa, les ayudará a entender la regulación española y les guiará durante todo el proceso de autorización y hasta seis meses después del mismo». Además, las entidades podrán presentar toda la documentación necesaria en inglés, sin la obligación de traducirla.

Autorización en dos meses

De hecho, la intención de la CNMV es poner en marcha un procedimiento directo de autorización para las empresas con sede en Reino Unido. Para este fin se crearán formularios estandarizados en inglés y se facilitará su presentación electrónica. El regulador ha comunicado su intención de establecer un plazo ultrarrápido de preautorización en dos semanas para que las empresas puedan comenzar a organizar el traslado de su negocio en España.

Asimismo, «se compromete a entregar la autorización completa dentro de los dos meses siguientes a la preautorización, siempre que la solicitud esté debidamente cumplimentada (siguiendo un enfoque amistoso y flexible a este respecto) y que los solicitantes cumplan los requisitos obligatorios», indica el regulador en un comunicado.

La CNMV establece un plazo de preautorización de dos semanas, para que las empresas puedan organizar su traslado

La CNMV también muestra su predisposición a aceptar documentos preexistentes ya presentados ante otras autoridades regulatorias y, «previo el oportuno análisis, podrá confiar en decisiones de las anteriores autoridades.

Un punto clave para las entidades que buscan nueva localización es la posibilidad de poder seguir usando los modelos internos con los que ya cuentan para determinar sus necesidades de capital para cubrir los riesgos de contraparte y de mercado. Así se lo han hecho saber a la CNMV, que asegura estar trabajando ya, en coordinación con el Banco de España, para garantizar que puede llevar a cabo la aprobación y supervisión de estos modelos de manera eficiente.

Enfoque flexible

El regulador también se compromete «a adoptar un enfoque flexible a la hora de facilitar la externalización de funciones o actividades, lo que además puede facilitar las reubicaciones parciales de las entidades de forma rápida». Eso sí, esta posibilidad está condicionada a que la entidad en España «no se convierta en un mero depósito vacío y se cumpla con los requisitos establecidos al respecto en la MiFID», señala.

En este aspecto, la entidad debe establecer controles razonables sobre las funciones subcontratadas y lo toda la información debe ser accesible a la CNMV como supervisor. La permanencia de Reino Unido en IOSCO (Organización Internacional de Comisiones de Valores) debería facilitar este requisito.

La CNMV está dispuesta a facilitar la externalización de funciones, siempre que no se vacíe la actividad en España

Por último, la CNMV garantiza que en áreas importantes en la actividad de las empresas financieras, como las de recuperación y resolución, políticas de remuneración, transparencia y reglas de acceso de los clientes por internalizadores sistemáticos o acceso a la condición de creador de mercados, «no habrá más requisitos que los derivados de la legislación europea y se aplicarán con pleno respeto al principio de proporcionalidad».

Como explica la propia CNMV, su objetivo es que otras entidades, no necesariamente provenientes de Reino Unido, también puedan beneficiarse de estas medidas, «lo que debería contribuir a que los mercados españoles en general sean más atractivos en un contexto en el que los nuevos proyectos de inversión tengan menos incentivos para localizarse en Reino Unido».