Tras 30.000 millones de inversión, 400 científicos trabajando a destajo e investigando desde 2008; Philip Morris lanza un cigarro para desbancar a su marca líder: los tradiciones de Marlboro. La compañía presenta en España el IQOS, un pitillo un 90% menos dañino que el tabaco convencional, que contiene tabaco convencional.

La diferencia está en la temperatura a la que se calienta el tabaco. En los cigarrillos esta llega a alcanzar los 800 grados, en el IQOS no supera los 300. De esta forma se genera un vapor distinto al humo del tabaco, aunque con la misma cantidad de nicotina. Un cigarro electrónico pero perfeccionado y sin sabores.

El producto se venderá a un precio de 70 euros (carcasa y cargador) y está sometido a las misma regulación que los cigarrillos tradicionales. Aunque acaba de comercializarse en España, en Japón y Milán lleva desde 2014 en el mercado con bastante éxito entre los fumadores.

Haremos todo lo posible para convencerles de que cambien de opinión»

André Calantzopoulos, consejero delegado de la compañía, aseguró a la cadena BBC 4 que su objetivo era que «PMI comercialice una alternativa a los cigarros tradicionales y que esta gane gradualmente cuota de mercado». En Japón ya ha conseguido un 4,9% en 24 meses.

«Creo que nos corresponde ofrecer a los consumidores el mejor producto posible (…) y una vez que contamos con una alternativa se la ofrecemos y haremos todo lo posible para convencerles de que cambien de opción», confirmo en declaraciones recogidas por Europa Press. A lo que el director general de Philip Morris en España, Mario Masseroli, añadió que este lanzamiento es «todo un hito» a la hora de alcanzar el objetivo «de sustituir los cigarrillos tradicionales por productos alternativos sin combustión».

El dispositivo funciona con una batería recargable y los cigarros que se deben utilizar, los llamados HeatSticks, son más cortos que los actuales aunque con los mismos materiales (filtro y papel). Desde PMI lo que han intentado es que la experiencia del consumidor, van dirigidos a fumadores, sea similar a la del tabaco convencional pero que el riesgo de daño para la salud se reduzca considerablemente.

El IQOS tiene niveles inferiores de componentes dañinos»

Disminuir el impacto, para la multinacional, no consiste tanto en la nicotina como en la combustión. Esta es la causante de las enfermedades provocadas por el tabaco. El IQOS no tiene combustión, por lo que el humo es inexistente reduciendo así los efectos nocivos de 100 a 10. La doctora y directora científica de PMI, Moira Gilchrist, ha explicado que «los resultados hasta la fecha demuestran que el vapor de IQOS tiene niveles significativamente inferiores de componentes dañinos y que el producto es satisfactorio para el fumador adulto y apuntan claramente en la dirección de la reducción del riesgo».